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Corresponsabilidad gremial, una herramienta para formalizar el trabajo

En el sector forestal y foresto-industrial incluye a 2300 trabajadores de la actividad. Los convenios aún no logran establecerse en cuanto a la cantidad de obreros declarados, una meta que amerita la observación y el análisis de la cadena foresto-industrial y de la cartera de Trabajo de la provincia.

SAENZ PEÑA (Agencia, Por Hipólito Ruiz). Facundo trabaja en una carpintería en algún lugar del Chaco. Dicen sus compañeros que “es de los buenos”, que le da un verdadero arte a sus piezas. Sus patrones están muy satisfechos con su trabajo, y quisieron darle formalidad a su empleo.

El Convenio foresto-industrial declara unos 500 empleados, cuando solo en Machagai y Quitilipi hay más de 2.500 en las carpinterías.

Pero la respuesta fue un “no puedo, jefe, tengo la asignación (AUH) y no quiero perder esto”. Lo mismo ocurre con Martin, que sabe el oficio de aserrado y en la sierra “es un maestro”, dicen sus compañeros de trabajo del aserradero. Pero su patrón no lo puede tomar en blanco porque percibe beneficios de planes sociales y el cruce de datos del organismo previsional daría el alerta.

El convenio de Corresponsabilidad Gremial para el sector forestal, es una herramienta en plena vigencia, que aún no logra establecerse en cuanto a la cantidad de obreros declarados, una meta que amerita la observación y el análisis de la cadena foresto-industrial y de la cartera de Trabajo de la provincia.

La causa de que el número de empleados declarados no sea mucho mayor como se esperaba —en la actualidad hay 2.300 en ambos convenios, es decir el forestal y el foresto industrial- tienen varias aristas, entre ellas los planes sociales, pero también la ausencia de controles y el rol que le asigna el productor o empresario forestal.

Datos de la realidad

Hay dos convenios en vigencia, el de Corresponsabilidad Gremial Forestal (CCGF) y el Convenio de Corresponsabilidad Gremial Foresto-Industrial (CCGFI). En 2016, a modo de ejemplo, en el mes de marzo, el primero de estos tenía 1.748 empleados declarados, y el segundo 425. En el mismo mes, en 2017, el CCGF tenía 1.670 empleados y el CCGFI, 404. En el 2018, siempre en el mes de marzo, el primer convenio tenía 1.726 y el segundo 535. Finalmente, en marzo de este 2019, el forestal tenía 1.801 y el foresto-industrial 527.

La foresto-industria, es generadora de mano de obra. Tiene su principal epicentro en Machagai y Quitilipi. Sin embargo, son bajos los niveles de trabajadores formalizados en el convenio de corresponsabilidad gremial.

En la actualidad, tomando como referencia marzo, entre ambos convenios, hay 2.328 empleados en la formalidad, cuando, según las fuentes consultadas, podría haber alrededor de 10.000 en toda la provincia.

Blanqueo estancado

Lo que se observa a partir de los datos oficiales, es que la cantidad de empleados está estancada. La cadena foresto-industrial debería tener cerca de 10.000 empleados, y es evidente que faltan controles en materia la situación de los trabajadores. No declaran a todos los empleados, y hay una gran franja que no quiere dejar de percibir las contribuciones de planes nacionales.

El Convenio foresto-industrial declara unos 500 empleados, cuando solo en Machagai y Quitilipi hay más de 2.500 en las carpinterías. “No se quieren blanquear, no quieren renunciar a los planes”, comentó a NORTE RURAL un empleador. La tarifa substitutiva, muestra que se recauda y el monto va variando en función de la producción, se paga cuando se vende la madera, es decir cuando se saca la guía.