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Las actividades continúan en el Domo del Centenario

Resistencia celebró la Independencia nacional con un Tedeum Interreligioso

Vecinos de la capital chaqueña se congregaron hoy para comenzar los actos de celebración por un año más de la Independencia de la República Argentina. En este marco, se ofició un Tedeum que reunió a representantes de los diferentes credos religiosos de la ciudad.

Las actividades para conmemorar un nuevo aniversario de la declaración de la Independencia de 1816 comenzaron a las 8:15 en la sede del Municipio de Resistencia con los saludos protocolares.

A las 9:30 las autoridades se trasladaron hasta el Mástil Mayor (avenida 9 de Julio intersección Güemes y Frondizi) donde se realizó el izamiento de la bandera nacional. El izamiento estuvo a cargo del intendente Capitanich, quien estuvo acompañado por autoridades nacionales, provinciales, municipales, autoridades de la Comisión oficial de Conmemoraciones Patria y Homenajes, representantes de las Fuerzas Armadas, de Seguridad y Policiales, miembros del cuerpo consular, colectividades e instituciones.

Posteriormente se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino con el acompañamiento de la Banda de Música Municipal  “Luis Omobono Gusberti”.

Pasadas las 9:30 se realizó en la Iglesia Catedral el Tedeum Interreligioso, el cual reunió a representantes de los credos que se desarrollan en la ciudad de Resistencia. Estuvieron presentes Monseñor Ramón Dus (Iglesia Católica), los pastores Daniel Gauna y Luis Macci (Iglesia Evangélica) y el rabino Natan Waingortin (Kehila de Resistencia).

Luego se realizó el acto central en el Domo del Centenario, con la concentración de alumnos, abanderados y colectividades. Para las 11 está programado que las autoridades se trasladen al palco para la realización del acto oficial. Durante el mismo se realizó una invocación religiosa y se escucharon las palabras del intendente Jorge Capitanich. Las actividades concluyeron con el  tradicional desfile cívico – cultural.

A continuación, el documento completo leído en el marco del Tedeum de la celebración por el Día de la Indepnedencia, en la ciudad de Resistencia:

“Declaración para el Diálogo, la Convivencia Religiosa y la Paz”

Reconocemos que toda persona humana tiene derecho a la libertad religiosa, como una exigencia intrínseca para la realización de su dignidad. Un derecho esencial que implica el cuidado y la tutela de terceros.  Sean individuos como grupos sociales, nadie puede coaccionar ni tampoco impedir que cada ser humano actúe conforme a su recta conciencia, con el debido respeto de los derechos de los demás, a la moral y al orden público.

Por su naturaleza social, el ser humano también tiene derecho a manifestarse externamente según su concepción religiosa, interactuar, comunicarse y compartir sus convicciones con los demás, en búsqueda de la paz interior y en el ámbito de sus relaciones de convivencia.

Desde hace más de dos décadas en nuestra sociedad se lleva adelante un fructífero diálogo de convivencia interreligiosa y de manifestaciones a favor de la paz y de valores compartidos. Las distintas confesiones han mostrado su vocación y compromiso en el cuidado de la vida, de -nuestra casa común- la naturaleza que nos rodea, en la defensa de los pobres, del trabajo y de la justicia. Las coincidencias y las verdades que nos unen han consolidado el mutuo respeto y la fraternidad.

Esta actitud pluralista y abierta fue reconocida y aceptada con beneplácito por la comunidad toda y por las autoridades públicas, que paulatinamente fueron incorporando acciones garantes de la libertad de culto, para visibilizar la presencia de lo religioso en el ámbito social. La fe en Dios, “fuente de toda razón y justicia” ha fortalecido nuestra convivencia en paz y la búsqueda del bien de todos.

La presente declaración surge como el compromiso social para fortalecer esta convivencia a través de la generación de instancias de diálogo, el conocimiento mutuo, la defensa de los valores en común y en una preocupación genuina por la defensa de la dignidad de toda persona.

Para que no sea la violencia sino el consenso, el medio de resolución de los conflictos; sin pretender ignorar o disimular las diferencias, se busca aceptarlas, para hacer de ellas mismas un punto de partida de procesos de crecimiento. Construir la paz y el diálogo será siempre un arte que requiere serenidad, creatividad, sensibilidad y destrezas recíprocas.

La convergencia en estos fundamentos nos compromete a reaccionar de manera solidaria ante informaciones falaces, ante los ataques a símbolos religiosos, ante discriminaciones o prejuicios antisemitas, u otras actitudes o conductas que dañen a comunidades religiosas o que hieran la convivencia social.

Con sincero reconocimiento se constata que las instituciones públicas y nuestra sociedad se encuentran ya comprometidas en profundizar programas, proyectos y actividades que promueven la libre convivencia religiosa, signo que resulta una bendición divina para nuestra región.

Los tiempos difíciles por los que atraviesa nuestra patria ameritan compromisos de convivencia fraterna; se necesitan puentes de encuentro que achiquen distancias, para que nuestro pueblo levante su esperanza en un presente y un futuro de mutuo respeto y de fraterna solidaridad.

En este espíritu de libertad ciudadana y democrática, y para fortalecer el Dialogo, la Convivencia Religiosa y la Paz, proclamamos:

Artículo 1. Toda persona tiene derecho a la libertad de religión y pensamiento. Así como manifestar sus convicciones individuales y colectivas, tanto en público, como en privado. Nadie puede ser objeto de coacción, que menoscabe su libertad de adherir a una religión o a convicciones de su elección. Su ejercicio debe quedar garantizado con el respeto de la moral, al orden público general y a los derechos y libertades de los demás.

Artículo 2. Se garantizará y fomentará el diálogo interreligioso.

Artículo 3. Se promoverá la defensa social y cultural de las personas de diferentes convicciones, para que puedan gozar de sus legítimos derechos.

Artículo 4. Se incorporará al sistema educativo contenidos teóricos y prácticos, que fomenten la convivencia social pacífica y el respeto en el plano religioso.

Artículo 5. Se fomentará en los actos oficiales la expresión de la dimensión religiosa con la participación y oración de la mesa interreligiosa, u otras formas análogas en este sentido.

Artículo 6. Se reconoce la libertad de expresión de las manifestaciones religiosas en apoyo a gestiones del bien común, la solidaridad y la justicia social.

Artículo 7. La Mesa interreligiosa del Chaco, acuerda y se compromete a difundir y   promover el contenido del presente documento, trabajando unidos en armonía y en paz, “Construyendo a partir de las coincidencias”.

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