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¡Vamos las pibas!

En el mundial de fútbol femenino la selección argentina competirá con otros países en donde las reivindicaciones se replican y la profesionalización avanza a ritmos desparejos.

Por Solana Camaño 

La selección argentina (36°) integra el grupo D junto a Japón (8°), Inglaterra (4°) y Escocia (20°), el más competitivo según la Clasificación Mundial Femenina FIFA/Coca-Cola de diciembre de 2018. Los cuatro promedian un ranking de 17, ligeramente superior al segundo grupo más complicado, el A, con una posición media de 17,25.

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El debut será mañana ante una formación exigente. El partido se podrá ver sin costo por DeporTV y la Televisión Pública. Foto de Rosario Plus.

Primera fase

La selección asiática será la primera contrincante de la albiceleste mañana a las 13 (hora argentina) en Parc des Princes, París. A la vanguardia del fútbol femenino, jugó en todas las ediciones del certamen, fue protagonista de dos finales y campeona en Alemania en 2011.

El segundo partido será el viernes 14 de junio a las 16 contra Inglaterra en Stade Océane, Le Havre. Allí, el fútbol entre mujeres es profesional y la inversión de patrocinio privado alcanzó un número récord en marzo de 2019. Luego de haber sido semifinalistas en los últimos dos torneos en los que participaron, “las leonas” se posicionan como un rival duro.

Mientras que Escocia incursiona por primera vez en la máxima competencia con Shelley Kerr a la cabeza: la primera mujer de Reino Unido que dirigió a un equipo masculino de categoría absoluta. El as bajo la manga es Kim Little, centrocampista ofensiva considerada una de las mejores jugadoras del mundo. Enfrentará a la selección argentina el miércoles 19 de junio a las 16 en la misma sede que el primer partido.

El plantel

Las 23 convocadas por el técnico Carlos Borrello tienen entre 17 y 37 años, 13 juegan en distintos clubes del país, nueve en el exterior y una se encuentra libre.

Gabriela Gartón (arquera) nació en Estados Unidos y regresó al país de su madre a continuar su carrera. A los 28 años acaba de publicar un libro basado en su tesis Guerreras. Fútbol, mujeres y deporte. Actualmente juega en el Club Atlético Sol de Mayo de San Luis.

Vanina Correa (arquera) tiene 35 años En 2017 la rosarina volvió a las canchas después de siete años abocada a la maternidad. Hoy, juega en Rosario Central. Francia 2019 es el tercer mundial en el que participa.

La tercera jugadora que disputará el puesto es Solana Pereyra, de Tucumán. Tiene 20 años y forma parte del plantel del Club UAI Urquiza, el último campeón argentino.

En la defensa están Virginia Gómez (28 años, Rosario Central), Adriana Sachs (25 años, UAI Urquiza), Agustina Barroso (26 años, Madrid CFF), Natalie Junco (28 años, libre), Aldana Cometti (23 años, Sevilla) y Eliana Stábile (25 años, Boca Juniors). Cometti y Barroso integran la dupla central, son figuras del equipo, saben ubicarse en la cancha y relevar a Stábile, lateral izquierda, otra pieza clave que acompaña los ataques. La zurda hizo dos goles en la ida del repechaje ante Panamá hacia la clasificación al mundial de Francia.

Las futbolistas que podrán ocupar un lugar en el medio campo son: Miriam Mayorga (29 años, UAI Urquiza), Flavia Lorena Benítez (20 años, Boca Juniors), Dalila Ippólito (17 años, River), Estefanía Banini (28 años, Levante UD), Vanesa Santana (28 años, EDF Logroño), Linda Ruth Bravo (26 años, CD Tacón), Gabriela Chávez (30 años, River), Mariela del Carmen Coronel (37 años, Granada CF) y Florencia Bonsegundo (25 años, Sporting de Huelva, actual capitana de la selección).

Fiel al número que lleva detrás de la espalda, Banini salió a la cancha en muchas oportunidades con la cinta en el brazo y es una de las joyas de la selección. Su habilidad y velocidad para gambetear fue el puntapié para que muchos medios la compararan con Lionel Messi, con quien se sacó una foto en su llegada a Francia. En 2018  fue una de las referentes en la reivindicación de mejoras en las condiciones deportivas y laborales de la jugadora argentinas en la Copa América.

Santana, distribuidora nata y marcadora aguerrida, se luce por su capacidad para trabar y recuperar la pelota. Al igual que Banini, tiene más de 30 partidos oficiales en la selección.

Coronel es otra de las históricas: fue la primera argentina en jugar una Champions League Femenina, la competencia continental más prestigiosa de Europa, y es una de las pocas con experiencia previa en un mundial.

En el frente ofensivo, las delanteras son Milagros Menéndez (22 años, UAI Urquiza), Mariana Larroquette (26 años, UAI Urquiza), Belén Potassa (30 años, UAI Urquiza), Yael Oviedo (26 años, Rayo Vallecano) y Soledad Jaimes (30 años, Olympique de Lyon).

Jaimes sentó un precedente al firmar contrato con el Lyon, el imbatible del fútbol femenino en Europa. Estuvo en el banco de suplentes del equipo que ganó la Champions League Femenina por cuarta vez consecutiva.

Larroquette es una de las goleadoras con las que el equipo buscará convertir en cada partido. Potassa será fundamental como pivote a la hora de generar las chances cerca del arco rival. Pilar de la selección y una de las caras más visibles en la lucha por la profesionalización.

La celeste y blanca sueña

El desafío es arduo. Las diferencias con los países donde el fútbol femenino es profesional se expresan en el campo de juego. Estados Unidos, última campeona mundial y candidata en la edición 2019 da cuenta de eso. Europa no se queda atrás. Una investigación publicada por la UEFA en 2017 demuestra que el número total de jugadoras registradas supera los 1,270 millones. Seis países (Inglaterra, Francia, Alemania, Holanda, Noruega y Suecia) tienen más de 100 mil futbolistas. En Brasil, este número supera apenas los 3.000. En la Argentina, donde la profesionalización atraviesa su primera etapa, todavía no hay cifras claras sobre las jugadoras federadas. Sin embargo el conjunto nacional mantiene alta las expectativas. “Todavía tenemos muchas cosas que mejorar. Grupalmente estamos muy bien. Pero tenemos que seguir apuntando a lo mejor. Las otras selecciones están un escalón arriba que lo que es Sudamérica. Tenemos que creer en nosotras, salir a la cancha como una jugadora argentina, con mucho corazón y garra”, afirma la jugadora Yael Oviedo. La futbolista entrerriana empezó a jugar en los potreros de Concordia a los 3 años con hermanos y amigos. Cuando cumplió 10 se anotó en un club de varones porque no había liga femenina. Hoy, es parte del plantel de Rayo Vallecano de Madrid (España), donde la profesionalización avanza cada vez más rápido y se traduce en mejora de salarios, entrenamientos e importancia que le da el público.

Oviedo espera que las condiciones deportivas para las mujeres se emparejen en la Argentina y reconoce cambios: “Hoy en día hay más publicidad, nos conoce y sigue mucha gente. Somos las 23 privilegiadas de estar en este momento no solo por nosotras, sino por todas las generaciones que vienen”.

Publicado en Feminacida

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