La tierra que habitamos
Este lunes 22 se celebra el Día Internacional de la Madre Tierra, una oportunidad para asumir la responsabilidad colectiva de fomentar la armonía con otras especies vivas y con los recursos naturales.
La conmemoración permite también concienciar sobre los problemas que afectan al planeta y sobre las diferentes formas de vida que en él se desarrollan.

El cambio climático es una de las mayores amenazas para el desarrollo sostenible en el mundo y es consecuencia de las acciones insostenibles de la humanidad, que tienen implicaciones directas en la vida de las generaciones futuras.
La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Acuerdo de París fomentan una cooperación internacional en educación, formación, concienciación pública, participación pública y acceso público a la información.
En el décimo aniversario del Día de la Madre Tierra, este año se celebra el noveno Diálogo sobre armonía con la naturaleza de la Asamblea General, que se realizará el lunes 22 de abril en la sede de la ONU de Nueva York.

La convocatoria en el Salón del Consejo de Administración Fiduciaria se titula “La Madre tierra en la aplicación de la educación sobre el cambio climático”.
Los impulsores plantean que el espacio va a servir para discutir las contribuciones en armonía con la naturaleza, garantizando una educación inclusiva, equitativa y de calidad. Que esas contribuciones permitirían tomar medidas urgentes para combatir impactos e inspirar a reconsiderar interacciones con el mundo natural.
Los debates se dan dentro de un contexto de desarrollo sostenible, erradicación de la pobreza y justicia climática, para garantizar que las personas en todo el mundo tengan la información y el conocimiento necesarios para alcanzar el desarrollo sostenible y los estilos de vida en armonía con la naturaleza.

¿Para qué sirven los días internacionales?
Por resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas se designó el 22 de abril como Día Internacional de la Madre Tierra, teniendo en cuenta que en muchos países se celebra el Día de la Tierra.
La inclusión de la fecha en el calendario permite invitar a Estados miembros, organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, otras entidades internacionales, regionales y subregionales, a la sociedad civil, no gubernamental y partes interesadas a crear conciencia al respecto.
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano de 1972 en Estocolmo sentó las bases de la toma de conciencia mundial sobre la relación de interdependencia entre los seres humanos, otros seres vivos y nuestro planeta. Asimismo, se estableció el 5 de junio como el Día Mundial del Medio Ambiente y se creó el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la agencia de la ONU encargada de establecer una agenda global, promover la implementación coherente de la dimensión ambiental del desarrollo sostenible en el sistema de las Naciones Unidas y actuar como un defensor autorizado en el tema.
Principales antecedentes
En 1992, más de 178 países firmaron la Agenda 21, la Declaración de Río sobre Ambiente y Desarrollo, y la Declaración de Principios para la Gestión Sostenible de los Bosques en una conferencia específica, que tuvo lugar en Río de Janeiro (Brasil) en junio de 1992.
En 2005, la Asamblea General declaró a 2008 Año Internacional del Planeta Tierra para promover la enseñanza de las ciencias de la Tierra para facilitar a la humanidad los instrumentos necesarios para el uso sostenible de los recursos naturales y para construir la infraestructura científica esencial para el desarrollo sostenible.
Pasos concretos
En 2012 se celebró la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, también conocida como Río+20. Como resultado, se elaboró un documento que contenía medidas y prácticas concretas. Además, en la ciudad brasileña los representantes de los Estados Miembros decidieron emprender un proceso para establecer Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que se basarían en los Objetivos de Desarrollo del Milenio y coincidirían con la Agenda para el desarrollo después de 2015.










