Como llevarse bien con los lomos de burro
En la capital chaqueña ya solo son un mal recuerdo, excepto en las esquinas de Lavalle y Los Inmigrantes y Marcelo T de Alvear y Avalos, los tristemente famosos lomos de burro que intentaban “ordenar” el caótico tránsito.
Siguen siendo un problema y de acuerdo a lo que se lee en medios del viejo continente no solo son resistidos y rechazados sino que, de a poco, los van quitando del medio no por ineficaces sino porque contribuyen a que los vehículos aumenten la emisión de gases de efecto de invernadero.
Estudios realizados en Alemania dan cuenta que la acción de frenar, pasar sobre el lomo con prudencia y volver a acelerar demanda mayor consumo de combustible y por lo tanto más emisiones asi que en la lucha contra el calentamiento global los lomos de burro perdieron definitivamente. Sin embargo siguen existiendo y en algunas ciudades pequeñas de nuestro país son un verdadero martirio absurdo para el conductor además de estar colocados con advertencias casi invisibles sobre rutas provinciales.

Algunas recomendaciones:
Anticipar la llegada: no pegar el frenazo en el último momento, amortiguadores y frenos lo agradecerán. Pisar el pedal del freno demasiado tiempo puede acelerar el desgaste de los discos y pastillas. Este consejo es especialmente útil para los dueños de coches deportivos, que tienen los bajos más cerca del suelo y quizá una suspensión más dura.
No embragar: El embrague es uno de los elementos más castigados del automóvil. Como funciona por fricción, sufre desgaste cada vez que se pisa. No recurrir al punto muerto: la creencia de que poner el punto muerto reduce combustible está bastante arraigada, pero es peligrosa. Al conducir en punto muerto tenemos hay control del vehículo y no tenemos freno del motor, por lo que se puede producir un calentamiento de los frenos.
Circula despacio: la opción más lógica para evitar molestias al conductor, a los ocupantes y evitar averías. Si pasas a gran velocidad por un badén y hay un agujero o una zona en mal estado se puede incluso reventar un neumático.
No esquivarlos: La maniobra favorita de los camioneros. Pero pasar por el borde hace que el peso no se reparta sobre todo el chasis y hasta puede provocar roturas del paquete de elásticos.
Acelerar al salir: acelerar ligeramente una vez se haya sobrepasado hace más suave y progresiva la incorporación a la calzada. Progresivamente, no al estilo picada.










