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El Talón de Aquiles de la escuela secundaria

Un estudio realizado por la organización no gubernamental Argentinos Por la Educación reveló que, desde que se estableció la obligatoriedad para la escuela media, en todo el país se ha registrado un incremento en la cantidad de alumnos que cursan estudios en este nivel, pero a la vez, uno de cada cuatro estudiantes adeuda materias previas o reprueba asignaturas del último año, de manera que no puede completar el ciclo para poder continuar su formación en institutos terciarios o la universidad.

La especialista en pedagogía, Irene Kit, autora del informe que brinda este panorama de la escuela media asegura que pese a esta debilidad que exhibe la educación secundaria, este nivel educativo está en un proceso de mejora, aunque reconoce que ese progreso es más lento de lo que se necesita para garantizar una buena formación a los alumnos.

Desde esa perspectiva se explica que en los últimos años se hayan incorporado más estudiantes, pero que todavía uno de cada cuatro no logre completar el nivel y egresar con el título. La Ley 26206, que fue promulgada a fines del año 2006 fue la que estableció la obligatoriedad de la escuela secundaria.

Según el estudio al que aquí se hace referencia, desde que se impuso esa exigencia se incorporaron 540 mil estudiantes a escuelas de nivel medio de todo el país. Esto hizo que aumentara un 33,4 por ciento la cantidad de egresados entre los años 2007 y 2016, que es el período tomado para el análisis.

En cifras, eso significa que se pasó de los 251.451 alumnos egresados en 2007 a 335.399 casi una década después. El estudio de Argentinos por la Educación, basado en datos oficiales, permitió conocer, además, que en ese período también se registró un incremento en la cantidad de alumnos que llegan al último año del nivel medio (5º o 6º, dependiendo de la provincia), alcanzando así un aumento del 30,5 por ciento.

Pero el problema que subsiste es que una cuarta parte de los alumnos que atravesó todo el sistema de enseñanza (23,7% en 2016) no logra aprobar todas las materias y, de esa manera, egresar de la secundaria. El estudio reveló también que casi la mitad de los estudiantes logran terminar los estudios de este nivel educativo ente los 17 y 18 años.

Aunque el informe no lo señala, es importante tener en cuenta un aspecto en la escuela secundaria: se debe evitar que existan profesores que se vean obligados a trabajar pocas horas en distintas escuelas, con poco contacto con los estudiantes, porque eso afecta en cierto modo la calidad del proceso de enseñanza aprendizaje.

Cabe recordar que en el marco de la iniciativa Secundaria Federal 2030, que es como se bautizó a la política pública con la que se propuso transformar la enseñanza en el nivel medio de todo el país, se planteó la necesidad de que los docentes sean designados con cargo y jornada completa para una misma escuela.

Otro de los cambios que se quieren introducir tiene que ver con la forma de acreditar los conocimientos, es decir cómo se van a evaluar y acreditar los saberes de los jóvenes, que pasarían a trabajar, como se dijo, por proyectos interdiscplinarios, transversales, que permitan trabajar en la resolución de problemas reales.

Volviendo al estudio realizado por Argentinos por la Educación, la investigadora y también autora del trabajo de análisis que se presentó esta semana, la doctora en Ciencias Sociales, Sandra Ziegler, observó que uno de los objetivos deben ser lograr que los jóvenes asistan y finalicen una escuela secundaria que les brinde experiencias y aprendizajes sustantivos para el presente y futuro.

‘La estadística marca que se debe alinear la obligatoriedad con un sistema escolar en los saberes necesarios, acompañado de una estructura útil para el logro de aprendizajes relevantes’, planteó la especialista que es, además, licenciada en Ciencias de la Educación. Es necesario que la escuela secundaria despierte el interés de los estudiantes por acceder a nuevos aprendizajes que serán fundamentales para la vida en las sociedades de este nuevo siglo.

La comunidad educativa tiene por delante el enorme desafío de generar las condiciones para que las aulas sean el mejor lugar para aprender a aprender, donde se fomente la responsabilidad y el compromiso social, se aprenda a resolver problemas, a trabajar con otros, a desarrollar el sentido de equidad y a cultivar un pensamiento crítico.

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