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Deterioro de la libertad de prensa en Nicaragua

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) alertó sobre el grave deterioro de la libertad de prensa en Nicaragua y denunció al gobierno de Daniel Ortega por el acoso a periodistas y medios que reflejan la crítica situación política, social y económica que padece el país centroamericano. La entidad expresó su especial preocupación por la detención arbitraria de la periodista Lucía Pineda Ubau y que, según testimonios de familiares que la visitaron en la cárcel, sufre graves maltratos y condiciones carcelarias inhumanas prohibidas por el derecho internacional.

Pineda Ubau es periodista del canal de televisión abierta de Nicaragua “100% Noticias” y permanece detenida desde el 21 de diciembre pasado. La SIP informó que se trata de la única mujer periodista presa en el hemisferio occidental por ejercer su profesión y el derecho a informar de manera independiente. Junto con la comunicadora, también fue detenido el propietario del canal, el periodista Miguel Mora. Ambos fueron acusados por el régimen de Ortega de “fomentar e incitar el odio, la violencia y el crimen”. Los abogados de los periodistas rechazaron esas acusaciones y aseguraron que Pineda Ubau y Mora son víctimas de una persecución orquestada por el régimen por el trabajo periodístico que realizó el canal de noticias durante las manifestaciones populares del año pasado en Nicaragua que tuvieron como respuesta una violenta represión por parte del gobierno, que dejó un saldo de centenares de muertos, según denunciaron organizaciones de derechos humanos.

Por su parte, la SIP reveló que como consecuencia de los malos tratos a los que es sometida Pineda Ubau en la cárcel, la periodista sufre enfermedades que requieren un urgente tratamiento médico especializado y las medicaciones correspondientes, pero pese a esa situación no se ha conseguido que las autoridades autoricen la atención sanitaria que necesita. La gravedad de la denuncia formulada por la SIP hizo que organizaciones como Reporteros Sin Fronteras y organizaciones internacionales defensoras del libre ejercicio del periodismo y de los derechos humanos, exigieran la inmediata libertad de Lucía Pineda Ubau y Miguel Mora.

“El Comité Internacional de la Cruz Roja, presente en Nicaragua, debe gestionar la inmediata libertad de la periodista Lucía Pineda. No se debe permitir que sigan destruyendo su salud y mucho menos que la maten mediante el agravamiento de sus enfermedades, causadas por el inhumano régimen carcelario impuesto a una mujer periodista que ha sido convertida por la dictadura en heroína de la libertad de prensa”, exigió la Sociedad Interamericana de Prensa, a la vez que envió una dura resolución sobre Nicaragua, aprobada en la reunión de medio año concluida el pasado fin de semana en Cartagena, Colombia, a la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet y al secretario general de la Organización de los Estados Americanos, Luis Almagro.

El informe sobre Nicaragua, presentado en Cartagena, detalló que más de 60 periodistas independientes han sido obligados a abandonar el país desde abril de 2018 y se han registrado más de 700 casos de violencia contra el ejercicio del periodismo en el mismo periodo. De acuerdo a las denuncias, entre otras medidas de asfixia económica contra los medios, desde septiembre se mantiene un embargo aduanero de los insumos para la impresión de La Prensa y El Nuevo Diario.

El escenario de creciente tensión social en Nicaragua también generó preocupación en los obispos, quienes lamentaron la violenta represión de efectivos de la policía local contra manifestantes que estaban reunidos en un centro comercial de Managua el pasado 30 de marzo.

Los ataques que sufre la prensa independiente en el país centroamericano merecen una fuerte condena internacional. La detención arbitraria de los periodistas Lucía Pineda Ubau y Miguel Mora confirma que siguen vigentes viejas prácticas, como son la intimidación y el acoso permanente a los profesionales de medios de comunicación que resisten los intentos de censura de regímenes como los de Daniel Ortega en Nicaragua. Estos acontecimientos deben servir también para remarcar el importante rol que desempeña en América Latina la prensa libre, plural e independiente que, pese a los continuos ataques que sufre en distintos países de la región, continúa aportando su labor en la construcción de sociedades más democráticas y respetuosas de los derechos de sus ciudadanos.

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