El empleo en el país y el mundo
Un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre perspectivas sociales y del empleo señala que el principal problema de los mercados de trabajo en el mundo es el empleo de mala calidad. Según el documento, millones de personas en todo el planeta se ven obligadas a aceptar condiciones de trabajo deficientes. En la Argentina, en tanto, un estudio sobre el mercado laboral realizado por el economista Claudio Lozano, del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas, advierte que el 82 por ciento del escaso empleo generado en el país es empleo precario.
En su informe “Perspectivas sociales y del empleo en el mundo: Tendencias 2019”, la OIT observa que la evolución en la reducción del desempleo que se registró en el último año en varios países (no es el caso de Argentina) no va acompañada de mejoras de la calidad del trabajo. De acuerdo con los datos recabados por la organización internacional, en 2018 la mayoría de los 3300 millones de personas empleadas en el mundo no gozaba de un nivel suficiente de seguridad económica, bienestar material e igualdad de oportunidades. El documento remarca la persistencia de diversos déficits de trabajo decente, y advierte de que, al ritmo actual, muchos países no podrán alcanzar el objetivo de lograr trabajo decente para todos establecido entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible. En ese sentido, las autoridades de la OIT destacaron que la igualdad y el trabajo decente son dos de los pilares del desarrollo sostenible.
El informe hace referencia también a la falta de progreso, a nivel global, en lo relacionado con la brecha entre mujeres y hombres en la participación laboral. La tasa de participación laboral femenina fue de solo el 48 por ciento en 2018, muy inferior al 75 por ciento de la tasa masculina. Otro problema es la persistencia del empleo informal: en esta categoría hay nada menos que 2000 millones de trabajadores, es decir el 61 por ciento de la población activa mundial. Otro aspecto preocupante es que más de una de cada cinco personas jóvenes (menores de 25 años) no trabaja, ni estudia, ni recibe formación, por lo que sus perspectivas de trabajo se ven comprometidas. En el capítulo dedicado a América Latina y el Caribe, se observa que el lento descenso de las cifras de desempleo regional se debe a las diferentes situaciones del mercado laboral de cada país; a la vez que se advierte que la informalidad y la mala calidad del trabajo siguen siendo generalizadas en todo tipo de empleo.
En la Argentina, el documento “El Mercado Laboral en terapia intensiva. III Trimestre 2018”, elaborado por Claudio Lozano, señala que con los últimos datos laborales del Indec “queda claro que el trabajo de calidad tantas veces prometido por Macri no existe”. Según este estudio, comparando el tercer trimestre de 2018 con la situación en 2015, puede observarse que hay 1.034.842 ocupados más de los cuales 564.460 son cuentapropistas (el 54,5%) y 278.872 son asalariados no registrados (26,9%). Según el economista, el 82% del escaso empleo generado en el país es empleo precario. “En este marco, lo que dicen las estadísticas es que se sigue ensanchando el sector informal urbano de subsistencia”, sostiene el documento publicado por el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas que, más adelante, agrega: “En el último año la tasa de desocupación subió del 8,3% al 9% (167.502 desocupados más), la tasa de subocupación se expandió del 10,8% al 11,8%, (230.189 subocupados más) y los ocupados que siguen buscando empleo crecieron del 15,4% al 16,7% (313.597 desocupados encubiertos más)”. En total -advierte Lozano- la subutilización laboral involucra a 397.691 personas más y hay 481.099 personas más buscando empleo en la Argentina. En opinión del economista, el mercado laboral argentino “atraviesa un cuadro de terapia intensiva”. Sin embargo, aclara que no se está frente al colapso del mismo, ya que “resiste y sobrevive a los avatares de una economía inestable con perspectivas recesivas”. De todos modos, destaca que este estado de “suspensión” obedece a la enorme capacidad de creatividad para la sobrevivencia de la fuerza laboral argentina que conduce al sistemático ensanchamiento del sector informal urbano de subsistencia.
Frente al escenario global del empleo y la particularidad de las políticas recesivas que imperan en el país, no deja de ser preocupante que el gobierno nacional insista con medidas que dieron como resultado una profunda recesión generando, entre otros males, que la producción de las pymes industriales se desplomara un 8,8 por ciento en enero, con todo lo negativo que eso representa para el empleo.










