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La crisis económica y el tarifazo de luz empujan a una distribuidora de Margarita Belén a cerrar sus puertas

Fernando Ariel Achinelli, propietario de ABY –YAZSRL,  es el dueño de una distribuidora de carne de Margarita Belén y asegura que la crisis económica, la carga tributaria y el tarifazo en las facturas de luz lo están llevando a cerrar las puertas de su local.

El comerciante pidió por favor la asistencia del gobernador para que interceda ante el inminente final de esta mediana empresa que quiere seguir dando trabajo.

Achinelli trabaja hace 15 años en el rubro y emplea a 16 personas distribuidas entre la casa central en Margarita Belén, un local en la misma ciudad y otro en La Leonesa. Su visión es la de tener provisiones para abastecer al mercado local, a un  precio accesible. Pero debido a las políticas que priorizan la exportación de la producción local ve truncado su objetivo comercial y social.

Ante la consulta de NORTE sobre el motivo del cese del negocio el comerciante dijo: “es imposible pagar las facturas de luz, nos vino en período octubre y noviembre 40.000 pesos”.

“Hoy hay un descontento social porque una familia ni siquiera puede descansar cuando vuelve del trabajo. Uno no se puede refrescar un rato en el aire acondicionado porque a cada rato cortan la luz, especialmente a la siesta o a la noche”, explica el empresario pyme.

Consultado sobre las consecuencias de las altas tarifas del servicio de energía eléctrica sostiene que “esas familias no pueden ni siquiera pagar las boletas de luz de la casa porque te llega entre 8 y 10 mil pesos”.

Si la situación no mejora el comerciante tiene pensado bajar las persianas del negocio, con lo cual las 16 familias que dependen directamente de ABY – YAZ SRL se quedarían huérfanas del principal sustento de la casa. Indirectamente afectaría a muchos pequeños comerciantes que compran carne a precio mayorista para poder revender en zonas rurales, barrios y localidades aledañas a Margarita Belén.

Hace dos semanas este medio publicó acerca del cierre de otra empresa pyme, Anello, que cerró el local debido a causas idénticas. La alta presión impositiva y el sideral costo del servicio de energía eléctrica generan el caldo de cultivo para asfixiar a otra empresa que deja en la calle a sus trabajadores.

Sobre cómo afectará el cierre de la casa madre en un principio el comerciante explicó: “al cerrar la casa central tendríamos que cerrar todas las otras sucursales porque acá se fabrican todas las elaboraciones”.

Por último el comerciante pidió por favor la asistencia del gobernador para que interceda ante el inminente final de esta mediana empresa, que quiere seguir dando trabajo y abasteciendo a la comunidad con productos de primera necesidad alimenticia.