Conductores deben evitar el consumo de alcohol
El consumo de alcohol figura entre las principales causas de accidentes de tránsito graves durante las fiestas de fin de año. Si se analizan las estadísticas de siniestros viales se puede observar que en esta época del año existe una mayor probabilidad de encontrar conductores alcoholizados en la vía pública, por lo que se impone la necesidad de generar conciencia sobre la importancia de evitar el consumo de bebidas alcohólicas si se va a estar al frente de la conducción de un vehículo.
El conductor que va a consumir alguna bebida alcohólica debe saber de antemano que, independientemente de la cantidad que ingiera, verá afectado el funcionamiento del sistema nervioso central ya que el alcohol tiene un efecto psicodepresor, incluso en pequeñas dosis. Diversos estudios realizados en laboratorio demostraron que una persona bajo los efectos del alcohol primero experimenta una estimulación por un cuadro de excitación, pero inmediatamente sobreviene un efecto de sedación que disminuye la agudeza mental y perturba la capacidad de juicio.
Para alertar sobre estos efectos y recordar que el consumo de alcohol es uno de los factores de riesgo más presentes en los accidentes de tránsito durante las fiestas de fin de año, distintas organizaciones no gubernamentales que trabajan para promover una mayor seguridad vial lanzaron campañas de prevención. Una de ellas es Luchemos por la Vida, que reiteró una serie de recomendaciones, como la importancia de elegir a otra persona para conducir si el dueño del vehículo tiene previsto beber alcohol en las reuniones sociales de fin de año. Otra alternativa que se sugiere es dejar el auto y regresar en colectivo, remís o taxi.
También es importante que familiares y amigos también se sumen a la prevención hablando con la persona que bebió alcohol para convencerlo de que no conduzca, y hacer todo lo posible para que no lo haga, y nunca subirse al auto con él. Debido a que es necesario que pasen varias horas para que el cuerpo elimine los efectos del alcohol, se debe tener en cuenta que una persona que bebió varias copas no está en condiciones para manejar en ese estado. Se estima que una persona de unos 70 kilogramos de peso que haya superado el límite de 0,5 gramos litro de alcohol en sangre necesitará cerca de cinco horas para eliminar el alcohol en su totalidad; mientras que para 1,2 gramos litro, demandaría unas ocho horas eliminarlo totalmente.
No está de más, entonces, señalar una vez más que el alcohol es un tóxico que afecta al sistema nervioso central impidiendo realizar una conducción segura; por lo tanto, si se va a conducir no se debe beber alcohol, porque es el factor de riesgo más importante para sufrir un accidente de tránsito.
En otras palabras, el consumo de alcohol altera la capacidad de las personas para ejecutar una serie de acciones motoras, y como conducir vehículos es una actividad que requiere de precisión, dependiendo, en gran medida, de las habilidades, los reflejos y la capacidad de tomar decisiones rápidas, es importante que se sepa que la capacidad de reacción de un conductor que ha consumido alcohol se puede reducir hasta un 30 por ciento en comparación con una persona sobria. Además, la visión se vuelve borrosa y las nociones de distancia, velocidad y peligro se deterioran.
No es casual que las estadísticas confirmen que conducir bajo los efectos del alcohol sea una de las principales causas de tragedias viales que se registran en el país. A pesar de las campañas de prevención y los controles que se realizan, lamentablemente, muchos conductores no toman conciencia del enorme riesgo que representa para su propia vida y la de los otros manejar con un alto grado de alcohol en sangre, ya que en esta situación se alargan los tiempos de reacción, por lo que las respuestas y maniobras se hacen más lentas y torpes; la visión se ve afectada, en especial, empeora la visión periférica (a los lados), se hace más lenta la adaptación a los cambios de luz (por ejemplo, en caso de encandilamiento), y se perciben con dificultad los tonos rojos (tardan en reconocerse las luces rojas del semáforo, las luces de posición y las de freno).
Es fundamental que se actúe sobre la prevención, para lo cual es necesario que se realicen continuos controles de alcoholemia en forma regular, para que quienes no cumplan con la ley reciban una sanción que desaliente ese tipo de conductas de riesgo.










