Las migraciones, cíclicos fenómenos
Hacia marzo y abril, momento de la gran migración de primavera en el hemisferio septentrional, una alada muchedumbre -que incluye desde el pequeño colibrí hasta el águila imponente- se extiende por todo el territorio de América del Norte ocupando praderas y bosques.
Oropéndolas y tanagras de Colombia alegran con su colorido plumaje las quintas de Vermont y huertas de Ohio; el chorlito dorado de Argentina llena de vida los esteros y lagunas de la región de las praderas. Más de diez mil millones de aves dejan anualmente los territorios donde residieron en la invernada, ubicados a veces cerca del cabo de Hornos para regresar a sus nidos de verano, que se extienden desde las lagunas de Florida hasta el flotante cinturón de hielos del polo norte.

Las golondrinas inician todas las primaveras el peligroso vuelo de más de 11.000 km que las lleva de Brasil y Argentina a sus refugios del Labrador y Alaska en marzo – abril y de vuelta a Sudamérica en agosto – septiembre.
LA MIGRACIÓN DE ESPECIES ANIMALES ¿QUÉ ES? Y ¿POR QUÉ SE DA?
Si nos preguntamos ¿qué es una migración? y ¿Por qué ocurre? Simplemente podemos respondernos... es el desplazamiento de una especie animal en forma regular hacia un hábitat distinto al suyo. Es una forma particular de adaptación que se presenta en ciertas especies, cuando al llegar el invierno o el momento de la reproducción, cientos de animales viajan a otros lugares más adecuados para su supervivencia.

Estos desplazamientos son, a veces, de miles de kilómetros. Los motivos que desencadenan una migración son de dos tipos: los impulsados por la necesidad de conseguir alimento (migraciones tróficas) y los debidos a la reproducción o cría (migraciones reproductoras), o bien la combinación de ambas causas.
En términos generales, las especies animales que tomaron la migración como una adaptación a necesidades especiales, con respecto a cambios estacionales en su ambiente, han desarrollado patrones migratorios específicos, con rutas y sitios de abastecimiento particulares. Esta información se trasmite genéticamente de generación en generación, es decir la migración es una conducta instintiva. Los animales migratorios, al igual que las otras especies, poseen dos “relojes biológicos” que determinan complejas funciones diarias y anuales, respectivamente.

El reloj biológico diario responde a los ciclos diarios de luz y temperatura. El reloj anual, vinculado a cambios estacionales, actúa sobre el sistema hormonal y les avisa, por ejemplo, el momento indicado para mudar plumaje o pelaje (según sea el caso), migrar, reproducirse, etc. Estos mecanismos hacen que se den los cambios fisiológicos necesarios que los prepara para migrar en el momento indicado.
CADA VIAJERO CON SU RUTA
Los desplazamientos estacionales son de tres tipos: Migraciones latitudinales. Los animales se desplazan de norte a sur o viceversa para buscar un clima más cálido. Las especies que llevan a cabo estos viajes, especialmente las aves, suelen recorrer grandes distancias en algunos casos entre un hemisferio y otro, como los pájaros de las regiones polares (charrán ártico, golondrina ártica, golondrinas, cigüeñas). Migraciones longitudinales. Los recorridos son más cortos.

Se producen de este a oeste o inversamente, pueden ser del interior de un continente a la costa, o entre regiones de un continente siguiendo las lluvias en busca de pastura fresca, como por ejemplo los ñu, cebras, elefantes y gacelas en África. Migraciones altitudinales. Ciertas especies se desplazan al comenzar el otoño de las cumbres montañosas hasta los valles o, al menos, hasta montañas de menor altura, y en sentido contrario en primavera como íbices, cabras y carneros de montañas en Europa y Norteamérica.
EN EL AIRE, EN LA TIERRA, EN EL AGUA...
Estos movimientos estacionales se dan tanto en el ambiente aéreo a través del desplazamiento de aves, murciélagos e insectos voladores; mientras en el medio terrestre se produce el movimiento de grandes manadas de especies que van de tamaños pequeños como los lemming hasta grandes cuadrúpedos como ciervos, ñus, cebras, elefantes, búfalos, caribúes, etc. Lo mismo ocurre en el agua donde peces, tortugas y mamíferos marinos (ballenas, focas, etc.) realizan también migraciones para asegurar su supervivencia.
En lo referente a las migraciones que se realizan en el medio acuático podemos diferenciar, por un lado las marinas, es decir las que se producen exclusivamente en el mar y por otro las que tienen lugar entre aguas dulces y saladas, o sea entre ambientes continentales y marinos o viceversa. Los atunes son un buen ejemplo del primer tipo de migración.

Durante el invierno viven en el Atlántico Norte, pero cuando llega la primavera bajan hasta el suroeste de la península Ibérica. La anguila, al contrario, tiene su hábitat natural en aguas dulces de ríos de Europa y América del Norte y cuando llega su período de reproducción, se traslada miles de kilómetros hasta llegar al mar de los Sargazos (Atlántico Occidental). Una vez allí, pone sus huevos y muere; pero el instinto llevará a sus crías de regreso a los ríos para que una vez adultas repitan el ciclo.
El salmón posee una conducta similar a la de la anguila, pero cumple su ruta en sentido inverso. Normalmente habita en los mares y océanos, y se interna en los ríos para procrear. Su instinto es tan fuerte que llega incluso a superar pequeñas cascadas. Los peces no son los únicos seres marinos que migran.
Muchas especies de tortugas anidan generación tras generación en la misma playa, aunque esté a miles de kilómetros de su hábitat. También hay mamíferos de mar viajeros: las ballenas grises, por ejemplo, nadan durante tres meses trasladándose desde la región ártica hasta California.

Además de los conocidos viajes estacionales de las aves, en el medio aéreo, también son asombrosos los desplazamientos de algunos insectos, uno de los ejemplos más conocido es el de la mariposa monarca o danae de América, cuyas especies Danaus plexippus plexippus habita sur de Canadá, los Estados Unidos, México, la mayoría de las Islas del Caribe, América Central y el norte de Sudamérica; y Danaus plexippus erippus se desarrolla en Perú, Bolivia, Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay y el este de Brasil, estas mariposas migran en el otoño de sus respectivos hemisferios, desde sus hogares en zonas templadas hacia otras más cálidas para pasar allí el invierno.
Existen otras especies de mariposas como la vulcana o la vanesa en Europa, que al llegar el invierno emigran hacia regiones más hospitalarias, desafiando a veces montañas como los Alpes, y que usando las mismas rutas siguen los pasos de las aves migratorias que viajan hasta sus hábitats alternativos en el África.
En el ambiente terrestre, si bien no son tan notorios como las aves e insectos, los casos de mamíferos migrantes también son trascendentes ya que muchos son nómades en busca de sustento. Uno de los ejemplos más conocidos es el de los caribúes, renos y alces que realizan movimientos estacionales, vinculados a los cambios de temperatura y las pasturas, entre la tundra y la taiga (bosques de coníferas) del hemisferio norte.
En otras regiones estos movimientos están ligados al ciclo de precipitaciones, las aguadas para beber y el crecimientos de pastos como alimento en estepas y sabanas, tal es el caso en África los ñus, gacelas, búfalos, cebras, rinocerontes, etc.
LOS SISTEMAS DE INFORMACIÓN SATELITAL Y LAS MIGRACIONES
Gracias a los importantes avances técnicos de la última década, estamos ante una nueva era en el estudio de las migraciones de las aves, ya que ahora es factible implantar sobre la espalda de los animales un trasmisor en miniatura y, seguir así sus movimientos con el apoyo de una red de satélites. Esta técnica innovadora, no solo permite el estudio de los movimientos diarios durante la migración, sino también conocer la velocidad de vuelo o la duración de los periodos de reposo.
PARA SABER MÁS...
Misterioso sentido de orientación Las aves son maestras de la navegación. Para alcanzar su destino deben saber la dirección en la que deben volar, o sea, tienen que orientarse, y además ser hábiles para identificar su refugio o final de la ruta. Para hacerlo, utilizan básicamente tres brújulas: el magnético, las estrellas y el sol. Algunas especies se ayudan también por los sentidos del olfato, el oído y la vista.
LOS MURCIÉLAGOS TAMBIÉN MIGRAN
Aunque menos divulgada que la de las aves, la migración de los murciélagos es un suceso importante en su vida. Suiza, por ejemplo está en el foco de este fenómeno puesto que recibe a una parte importante de los murciélagos migratorios procedentes de Europa del Este. Como en el caso de las aves, los murciélagos utilizan los valles para cruzar los Alpes y son objeto de estudios mediante un seguimiento a través de la técnica de anillamiento.
Fuentes: Chinery, Michael – Coordinador (1987). Diccionario de los Animales. Círculo de Lectores. Barcelona.
Ecology On line Sweden. (2004-2005) . Ecología de la Mariposa Monarca.
http://www.ecologia.info/mariposa-monarca.htm
https://www.engormix.com/avicultura/articulos/influenza-aviar-presenciaaves- t40921.htm










