Son tiempos difíciles para los soñadores
El año que viene, habrá elecciones presidenciales en la Argentina. ¿Alguna recomendación?
-Hay que romper con ese círculo vicioso, y eso no va a pasar si la sociedad no se involucra. Para lograr cambios, la sociedad tiene que abandonar su rol de víctima del pasado y de los políticos y asumir el rol de protagonista de nuestro destino.
La pregunta le formuló el periodista Hugo Alconada Mon a Deltan Dallagnol, jefe del equipo de fiscales que formalizaron el llamado “Lava jato”, por cuya investigación fueron presos Lula Da Silva y Marcelo Odebrecht.

En la distancia, aunque muy cerca nuestro, el consejo no es malo, toda vez que se hace necesario que la sociedad deje el estado de pasividad y hacer catarsis en cuanto espacio de opinión tenga, y comience a organizarse a través de las instituciones a los fines de marcar propuestas que sean una contribución para quienes gobiernan.
CRISIS
El Chaco enfrenta una crisis no solo económica y financiera, sino política y moral. La enorme repercusión que tienen los casos de corrupción que lleva adelante la Justicia, mantiene a la sociedad por ahora asombrada.
Y ojalá no se pierda esa capacidad innata, y a través de las instituciones se pueda contribuir a espacios participativos tendientes a aportar ideas y propuestas que puedan transformarse en políticas de Estado, fin que parece una utopía.
EL HUEVO O LA GALLINA
Cuesta entenderlo: el ciudadano siempre cuestiona a quien lo gobierna y a toda la dirigencia política. ¿Pero de dónde sale el gobernante? ¿de dónde sale el dirigente? “No se puede erradicar la corrupción si los ciudadanos no cumplen con sus deberes cívicos”, sostenía el exfiscal italiano del resonado caso “Mani Pulite” Antonio Di Pietro. Es decir, es una cadena en la cual hay responsabilidades compartidas entre gobernante y gobernados, y eso lo vemos en el Chaco en forma diaria.
A SOÑAR
Es necesario soñar. Son momentos muy difíciles pero tenemos una imperiosa necesidad de hacerlo.
El Chaco es la provincia de la miel, del quebracho y del algodón. Es la tierra que de la nada surgió del brazo fuerte de inmigrantes y criollos, por lo que es inadmisible el desencuentro entre propios chaqueños.
El orgullo de producir casi 4 millones de toneladas de productos de la agricultura, debe movernos para buscar ideas y propuestas más allá del color político de quienes gobiernen.
Con un crecimiento importante de la ganadería, con incorporación de genética, y con un fuerte avance en calidad de cultivos de frutas y hortalizas.
Es un Chaco que en materia de producción primaria, avanza. La falta de alimentos, en esta provincia donde hay miel, por ejemplo, es una señal de despropósito del cual todos debemos hacernos cargo.
La proximidad de las elecciones el año que viene nos tiene que movilizar y en primer lugar, sacar la cortina del espejo frente al cual estamos parados y dejar traslucir la fotografía, tal cual somos.










