Nuevas crisis, viejas batallas
Después de una larga lucha de cincuenta años, con la firma del decreto 991/97, se reglamentó la ley 24.800, que creó el Instituto Nacional de Teatro.
Por Walter Carbonell
(Director del Departamento de Teatro del Chaco)
Esta ley, que desde sus inicios tuvo a la lucha como cimiento, hoy, como ayer, sigue adelante con las mismas batallas: el centralismo de Buenos Aires y, ahora, con la amenaza de intervención.

Esta ley se la debemos a los colectivos teatrales del país y a grandes figuras del teatro y la televisión como Lito Cruz, que lucharon para que sea tratada y aprobada y contra la mirada centralista de aquella Asociación Argentina de Actores y con algunos opositores como Luis Brandoni, que se oponía a que la ley sea federal y para el pueblo.
La ley nacional del teatro, modelo en Latinoamérica por su cuerpo colegiado de catorce miembros, doce de ellos elegidos por concurso de antecedentes y oposición (Cinco delegados regionales que surgen de los representantes provinciales, seis representantes de las provincias y un secretario general), un representante del ministerio de cultura, hoy devenido en secretaría y un director ejecutivo, elegido por el poder ejecutivo.
Este consejo directivo es responsable de la política teatral del territorio argentino. Este ente autártico de fomento a la actividad teatral está pensada de manera federal y para los habitantes del país.
Para que cualquier persona pueda ir a una sala de teatro y saber que tiene una producción del INT, que el director o los actores del grupo se hayan formado con maestros específicos en entrenamiento o lo que fuere a través de un subsidio del Instituto y que además, en las calurosas noches chaqueñas, las salas cuentan con aire acondicionados o ventiladores, butacas o sillas cómodas, iluminación y sonido acorde al espectáculo y que las entradas tienen un precio accesible.
Ese espectador debe saber que todas esas comodidades, la calidad del espectáculo, el precio accesible de la entrada, solo por nombrar algunos de los beneficios, son gracias al fomento a la actividad teatral que lleva adelante el INT.
De lo contrario, los precios de las entradas serían de un valor muchísimo más elevado, la infraestructura sería mucho menor y la formación de los elencos, correrían por cuenta propia. Hoy, este consejo de dirección, modelo en el mundo, se ve amenazado por el director ejecutivo, representante del gobierno de la alianza UCR, PRO y Coalición Cívica.
Ya que toma decisiones sin su previo trato en el consejo, como la presentación del presupuesto 2019 con un recorte presupuestario de casi el %50. Sin tener en cuenta la realidad económica y teatral de las provincias. También, la persecución al secretario general del consejo y otros consejeros y con la amenaza de intervención por parte del ejecutivo al instituto.
Esto último no solo es grave e ilegal, sino que, de suceder, sentaría precedente para cualquier otro organismo autártico o descentralizado, que sin prueba alguna, pueda ser intervenido de manera ilegal y autoritaria.
EL TEATRO NO QUIERE RECORTES
En la región, se llevó a cabo una reunión con algunos colectivos teatrales de Chaco, Corrientes y Misiones, las asociaciones de trabajadores escénicos y representantes provinciales y regionales del INT con el fin de poner en conocimiento estas actitudes del director ejecutivo, del recorte presupuestario y de las acciones a realizar.
El apoyo fue unánime y se pidió por acta, al secretario Pablo Avelluto, que se arbitre los medios necesarios para otorgar la autarquía definitiva del INT, regularizar los pagos pendientes y el saldo de la deuda histórica, anular el presupuesto 2019 presentado en Hacienda y cesar definitivamente en sus funciones al director ejecutivo, Marcelo Allasino.
Los colectivos teatrales dieron el apoyo ante esta avanzada, no sin antes pedirles a los representantes que no solo en épocas de crisis y amenazas surjan estas reuniones y pedido de apoyo, si no también, que sería ideal reuniones anuales o semestrales para definir políticas teatrales y poner en conocimiento las realidades que se atraviesan. Y en este sentido, en los últimos años la provincia del Chaco viene realizando un esfuerzo enorme por mantener a flote la actividad teatral.
TRABAJO DEL DEPARTAMENTO
Desde marzo del 2016, el Departamento de Teatro del Instituto de Cultura, viene realizando una reunión anual con los grupos y colectivos teatrales para delinear la política teatral de nuestra provincia e ir logrando la profesionalización de la actividad, de esta manera saber qué capacitaciones necesitan, diagramar gira por las ciudades del interior, generar empleo a través de contrataciones en capacitaciones o compra de funciones, acompañamientos en visibilizar la actividad de grupos y de salas y un aporte enorme en cada encuentro provincial, tanto en recursos económicos como personal idóneo y salas oficiales.
Desde el 2016, por falta de conocimiento o por desinterés de los representantes provinciales del INT en no sostener el Plan de Gira y el Plan de Capacitación se ideó un plan de gira para los ganadores de cada encuentro provincial.
Se les compra 12 funciones a los elencos que resulten elegido primero, segundo y en tercer lugar. De esta manera se genera empleo en estos elencos, se sostiene una gira provincial y se permite el acceso, de forma gratuita, a las localidades del interior.
LA REALIDAD LOCAL
En estos momentos, el Chaco debería estar viviendo el 40 Encuentro Provincial de Teatro, el más viejo del país, con 17 obras inscriptas para competir, pero por la crisis que atraviesa el INT, se le pidió a Cultura acompañar y pasar al mes de noviembre, del 14 al 18.
A 30 días del encuentro, no sabemos si el Instituto Nacional de Teatro va a poder acompañar, ya que se les está pidiendo a las provincias, pasar los encuentros para el año que viene.
El Instituto de Cultura del Chaco, sosteniendo la actividad teatral de la provincia, llevará acabo el 40 Encuentro Provincial de Teatro en todas las salas de la ciudad de Resistencia.














