Llorones y mediocres
“El que no llora no mama y el que no roba es un gol”, dice el tango de José Santos Discepolo, futbol argentino puro.
Guillermo se queja en el campo de un penal contra Independiente del torneo pasado! Increíble. Barros Schelotto expulsado en el final.
Chacho sigue con la sangre en el ojo por lo que le paso en Rosario Central contra Boca (fue groseramente perjudicado), se saca, y también termina viendo La Roja. Pavon se tira para simular un penal y se pelea con Delfino, cuarto árbitro.

A Nandez lo amonestan mientras calienta. Magallan empuja a Zaracho, que se enoja y deja a su equipo con 10.
Muy difícil dirigir un partido así para Herrera, al que además le falta carácter para un partido tan caliente. Un final de clásico dramático y apasionante, empañado por todas estas cosas.
Racing fue mucho más que Boca, sin ser una máquina. El partido era para 3-0, lo evitó Rossi en un mano a mano, luego dos errores de Arias más Racing con diez hombres, hicieron que Boca lo empate 2 a 2. Fue una ráfaga de Pavon, Villa, Zarate, y sobre todo Wanchope Abila.
El equipo de Guillermo fue solo ese envión final. Muy poquito para un plantel con tantas figuras y semifinalista de América. Se notó demasiado en Boca la diferencia entre titulares y suplentes.
Fue otra vez tibio hasta el minuto 80. Se le escapó a Racing, no creo que haya fallado Coudet en los cambios. En dos minutos trágicos, descontó Boca y su equipo se quedó con uno menos.
Ahí cambio un partido que era de Racing y para la Academia, sigue puntero, pero no pudo regalarse la victoria en un clásico.

También digo mediocres, porque Pity Martínez, Armani y Pavon, debían viajar con la Selección Argentina, y algunas “molestias” los bajaron del avión.
Un egoísmo vergonzoso de River y de Boca. Empezó la guerra fría para una supuesta final de Libertadores entre Boca y River, qué tal vez nunca se juegue.










