Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/171585

Resurgir del algodón

A pesar de los tropiezos productivos de los últimos años y de una violenta caída de la actividad y el empleo en la industria textil, el algodón está insinuando una recuperación a través del camino de la investigación que tiene como objetivo introducir nuevas variedades en el país.

Desde la época del gobierno del doctor Carlos Menem, cuando se cedió material genético a una multinacional y después se produjo un cuasi desmantelamiento del INTA, cuando esta entidad poseía variedades que produjeron una producción inigualable hasta el presente con más de 1.000.000 de hectáreas, además de brindar trabajo a más de 300.000 cosecheros. Hoy se cultivan variedades de otro contexto que, como ya se comprobó, no son las mejores para nuestra región y los productores. 

De todas maneras hay movimientos interesantes  respecto de la simiente que podrían ser positivos para el sector algodonero que se están iniciando. Por ejemplo, el INTA afirma que en 2020 tendrá una nueva variedad de ciclo intermedio con un rendimiento de fibra de más del 40 por ciento con volumen limitado, a la consideración de los productores. Además la institución que lidera el algodón  inició contactos con grandes productores con el mismo objetivo y, también, con empresas privadas como BASF, que acaba de adquirir a Bayer el negocio de semillas.

Gensus, ahora empresa argentina que produce semilla en el país con el objetivo de lograr nuevas variedades para apuntalar la producción nacional y realiza conversaciones con Basf para fortalecerse.

Simientes y plagas

En la Argentina también hay interés en nuevas simientes que mejoren rendimientos pero también plagas que han incrementado el costo del algodón en por lo menos 47 dólares la hectárea. En este aspecto, la Escuela de Jardinería Nº13 a través de su Centro Biotecnológico Agroforestal se encuentra investigando el ajuste de un protocolo para lograr un algodón resistente a la sequía a través de la utilización del gen HaHB11 cedido por el CONICET mediante un convenio firmado por la provincia del Chaco y esta institución.  Además, una vez lograda esta primera etapa se iniciarán trabajos relacionados con el ajuste de un protocolo de transformación para lograr resistencia al “picudo del algodonero” la súperplaga. En este aspecto ya están evaluando distintas características de los picudos con resultados positivos.

Algunos logros

La Escuela de Jardinería a través de sus investigaciones logró importantes innovaciones biotecnológicas como maíz  y soja transgénica resistente a estrés hídrico (sequía) e inundación con el mismo gen cedido por el CONICET. Además de lograr la clonación por micropropagación in vitro de numerosas especies vegetales en plantas ornamentales, industriales y forestales,

Esto alienta a suponer que los nuevos desafíos en que se están trabajando se logren en corto tiempo.

La producción

El país necesita fibra para su producción textil y a pesar de los cierres de hilanderías en distintos puntos del país, entre ellas el Chaco, de que la actividad se redujo un 8 por ciento en los primeros 7 meses del año, en dos años y medios se perdieron 13.000 empleos y la capacidad instalada del industria es de un 54 por ciento según la Fundación Proteger, los algodoneros de la región seguirán apostando este año al algodón   implantarán un 20 a un 30 por ciento más de superficie.

¿Cuál es la ecuación que hace que mientras la industria disminuye la producción, la materia prima aumenta? Los productores dicen que fue un “buen año” el 2017/18, incluso mejor que la soja en algunos lugares.

El país necesita de fibra y si bien en la campaña pasada se implantaron 324.000 hectáreas en  el país (Santiago del Estero 127.000, el Chaco 124.000 y Santa Fe 54.000 hectáreas que son  las provincias de mayor producción) y en total con las otras provincias se obtuvieron 810.000 toneladas de algodón en bruto, según la Secretaría de Agricultura de la Nación.

Los algodoneros, en esta siembra a punto de iniciarse,  están decididos a hacer resurgir el algodón por los buenos precios y el contexto internacional que ayuda por la calidad del algodón argentino, pero habrá que realizar un trabajo coordinado para encontrar una estructura que conforme a productores y sus entidades, las empresas que investigan, especialmente las argentinas y de esa manera poder llegar una producción mínima de por los menos 600.000 hectáreas en forma permanente para que seamos creíbles en cuanto a las entregas del textil.