La yerba mate
La yerba mate, sinónimo de amistad, es utilizada en el 98% de los hogares de la Argentina según un estudio realizado por el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), dicho valor prueba que la misma es un producto absolutamente transversal a todos los niveles sociales y económicos del país.

Consumimos en promedio 6,34 kg por habitante por año. La yerba mate está presente en nuestra vida cotidiana al menos seis de los siete días de la semana y se la consume en forma de infusión, ya sea en mate con bombilla, como mate cocido o bien como tereré (mate frío), variando las modalidades y usos según las edades de los consumidores y las regiones del vasto territorio nacional. De acuerdo con el trabajo del INYM, el 92% de los hogares consume yerba mate en forma de mate con bombilla, 54% en mate cocido y 14% como tereré.
La Argentina es el principal productor mundial de yerba mate. En la Argentina se cultiva únicamente en Misiones y nordeste de Corrientes, por su clima templado cálido y suelo rojo. En el año 2017, la producción de yerba mate para el mercado interno fue de casi 260 millones de kilos, lo que implica cosechar alrededor de 780 millones de kilogramos de hoja verde de yerba mate, ya que -según estimaciones- para producir 1kg de yerba mate, se necesitan unos 3 kg de hojas verdes, pues durante el secado, el producto pierde agua y peso.

La yerba mate ha sido consumida como bebida desde la antigüedad por los guaraníes. En el siglo XVI, Juan de Solís, informó a España que los guaraníes ingerían una preparación de ciertas hojas que les producía entusiasmo y los liberaba de la fatiga. Los españoles la probaron, la encontraron agradable y demandaron a los jesuitas que desarrollaran plantaciones a partir de especies salvajes de Paraguay. Con la expulsión de los jesuitas, ocurrida en 1769 sobrevino la decadencia de las mismas, con la reducción de su población y el abandono de los yerbatales.
Según el Código Alimentario Argentino, «con la denominación de Yerba Mate o Yerba se entiende al producto formado por las hojas desecadas, ligeramente tostadas y desmenuzadas, de Ilex paraguariensis Saint Hilaire (Aquifoliácea) exclusivamente, mezcladas o no con fragmentos de ramas secas jóvenes, pecíolos y pedúnculos florales, sin perjuicio de autorizar la inclusión de otras especies de igual género tan pronto como se disponga de estudios que avalen su inocuidad y sean aprobados por la Autoridad Sanitaria Nacional».
Esta infusión estimulante no sólo es común en la gastronomía de Argentina, sino también la de sus vecinos Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay. El calificativo mate es el nombre dado a la calabacita que tradicionalmente sirve de recipiente a la infusión. Es ampliamente cultivada con fines comerciales en Argentina, Brasil y Paraguay desde el siglo XIX, dando lugar a una industria importante.
LA YERBA MATE, PLANTA PRODIGIOSA
La yerba mate, comúnmente denominada yerba (en guaraní: ka’a), es un árbol perennifolio nativo de las regiones subtropicales de Sudamérica, que crece en las cuencas de los ríos Paraná, Uruguay y Paraguay, en un área que abarca las fronteras entre los países de Argentina, Brasil y Paraguay. El área es muy restringida, incluyendo el noreste de la provincia de Corrientes y la provincia de Misiones en nuestro país, además Paraguay y Sur de Brasil.

Su nombre botánico es Ilex paraguariensis Saint Hilaire o Ilex paraguayensis, es un pequeño árbol de entre 8 y 10 metros de altura, aunque puede llegar a los 16 m. en estado silvestre, formando parte del sotobosque o del estrato mediano de la selva y bosques. El tronco es corto y su corteza es de color grisáceo, su copa verde oscura es muy ramificada. Florece entre septiembre y diciembre y su flor es pequeña y blanquecina. Los frutos pequeños y esféricos, maduran de diciembre a marzo. Las hojas tienen los bordes ligeramente dentados, y aquellas bien maduras ubicadas en las ramas terminales sirven de materia prima para la elaboración de la yerba mate. Necesita clima templado cálido o subtropical con altas temperaturas y abundante humedad, y tierra fértil.
Los indígenas de esta zona, los Guaraníes, usaron este vegetal por sus propiedades alimenticias y curativas. Hoy el uso de la yerba mate difiere de la antigua manera de consumirla de los Guaraníes, quienes maceraban sus hojas por días y luego bebían esa preparación como un curativo para diversas enfermedades (reumáticas, intestinales, etc.) y como un elíxir reconfortante que les brindaba fuerza y energía. La cosecha se realiza en forma manual y comienza en abril o mayo y se extiende hasta septiembre. Después de la cosecha, el árbol se regenera y produce más hojas puesto que es es perenne.

DIFERENCIA CON OTRAS YERBAS MATE:
Tradicionalmente, los únicos países productores de yerba mate en el mundo son Argentina, Brasil y Paraguay. Según informe de la cadena de valor de la yerba, realizado en noviembre de 2016 por el Ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas con datos de Food and Agriculture Organization y el ENYM, Argentina produce el 45%, Brasil el 38% y Paraguay el 17%. Algunas fuentes consultadas, dieron registro de la existencia de cultivos experimentales en Uruguay, a pequeña escala.

En efecto nuestros hermanos de la cuenca del Plata además de productores son también asiduos consumidores de yerba mate, pero las mismas son bastante distintas a la nuestra.
La yerba mate del Paraguay posee un color un poco más amarillo y aroma característico. Nuestros hermanos paraguayos la consumen principalmente como tereré, con agua fría y hierbas medicinales.
La yerba mate de Brasil tiene una molienda muy fina (casi polvo) y un color verde intenso porque no está estacionada. Así prefieren consumirla los amigos brasileños.
La yerba mate uruguaya, no contiene palos.
Indicación Geográfica: un producto con sello propio
La yerba mate, materia prima de la tradicional infusión argentina, lleva a partir de 2016 un sello de indicación geográfica. “Yerba Mate Argentina” es la denominación de origen que utilizarán los productores de Misiones y Corrientes, las dos únicas provincias que cobijan en sus rojos suelos 165.000 hectáreas de cultivos de yerba mate. Los paquetes llevan un rótulo de identificación geográfica, como el champán en Francia y el jerez en España.
A través de este sello que puede llevar cada paquete de yerba mate, se brinda protección legal a un alimento argentino, consumido por millones de personas de todos los niveles socio-económicos de toda la Argentina.
Este rótulo, garantiza una calidad vinculada con el origen geográfico y posibilita a los consumidores el acceso a una mejor información para diferenciarla.

La Exportación de la Yerba Mate. Principales mercados
En base a información del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) se aprecia que Siria es el mayor comprador de la yerba argentina. Durante los últimos cinco años, importó entre 20 y 26 millones de kilos anuales. El año 2015 fue récord de venta de yerba mate argentina a Siria, que representó el 75% de las cantidades exportadas. Lo siguieron Chile con el 14%, y el Líbano, Estados Unidos y Francia con aproximadamente 2% cada uno.
El informe de la cadena de valor de la yerba indica que el hecho de que Siria sea el principal destino de las exportaciones de yerba mate argentinas se debe a la corriente inmigratoria que llegó a nuestro país a mediados del siglo XIX. Al regresar a su tierra de origen, muchos de los sirios que habitaron Argentina se llevaron la tradición de beber la infusión en base a yerba mate y así se difundió su utilización en aquel país.
PROPIEDADES DE LA YERBA MATE
Según diferentes estudios, la yerba mate posee una serie de virtudes que remarcan su importancia más allá de lo puramente tradicional y social, entre estas propiedades las investigaciones reconocen que tiene muchas vitaminas y minerales esenciales y estimulantes como la cafeína. Además posee vitaminas del complejo B, que contribuyen a que el organismo libere y aproveche la energía contenida en los alimentos. También contiene Potasio, esencial para el correcto funcionamiento del corazón y la formación de los músculos durante la adolescencia y Magnesio, que ayuda al cuerpo a incorporar proteínas y a fortificar neurotransmisores, además de combatir el estrés, funcionando como energizante y calmante.
Según otro estudio, la costumbre de tomar mate beneficia al cuerpo hidratándolo y depurándolo de toxinas. Y como si fuese poco, según algunos especialistas, el consumo de yerba rejuvenece y alarga la vida, debido a que contiene polifenol (o vitamina P), que funciona como un poderoso antioxidante que ataca la acción de los radicales libres responsables del envejecimiento y muchas enfermedades. Para tenerlo en cuenta ¿No?
Fuentes: http://catadeyerbamate.com.ar/yerbamate. html
http://es.wikibooks.org/wiki/Manual_del_ mate_y_la_yerba_mate
http://www.alimentosargentinos.gov.ar/0-3/ revistas/r_41
https://www.clarin.com/sociedad/yerba-mate- argentina-sello-propio_0_NJIkoYZax.html
https://www.lanacion.com.ar/2110456-todolo- que-no-sabias-sobre-la-yerba-mate










