“Estamos mal, dejé de cenar para que a mis hijos no les falte comida”
Patricia Shuls sinceró la situación que viven muchas ladrilleras. Con una salud debilitada, es el sostén de cuatro niños.
A los 36 años la mujer perdió el 80% de la capacidad respiratoria en el tercer embarazo. ¿Por qué eligió una actividad tan riesgosa? ‘Porque para las que tenemos nenes chiquitos, sin quién los cuide, no hay trabajo; en la ladrillería están a la vista mientras juegan‘, dice. Dos de sus compañeras agregan que acceder a un ’buen empleo’ es menos posible sin el secundario completo.

Una de las más jóvenes es Erika Rodrígues, que está terminando el secundario . Con 17 años ya es mamá de una bebita de un año y cinco meses y trabaja en la cooperativa para sostenerse sin ayuda de nadie más.
Mientras que Ximena Barreto (de 19 años) con una niña de 3 años también sigue estudiando y cuenta que una de sus tareas consiste en la carga de ladrillos ya cocidos. En los mejores días de producción llegaron a subir unos 8000 en una jornada.
Todas son de Fontana y fabrican ladrillos que luego proveen a empresas o particulares. Plantean que la situación está cada vez peor y es necesario hacer algo.
EN CRISIS
Hace un año Mirta Moreira del barrio San Pablo planteaba la preocupación porque las lluvias habían echado a perder el trabajo de la cooperativa que contenía a unas 20 personas.
Con 48 años y 9 hijos, la mujer viene señalando hace tiempo la importancia de que las trabajadoras se organicen, especialmente por la vulnerabilidad de tantas. Menciona el caso de Titi, una compañera con dos hijos con discapacidad.
Ahora además de la caída en la venta, no les alcanza para pagar costos.
Para cooperativistas como Patricia una pensión de $8000 tampoco le permite sostener lo indispensable para niños de 3, 6, 12 y un adolescente de 17, que hace poco se lesionó jugando al fútbol.
Sin obra social pagar por una resonancia de $3000 es inalcanzable. ‘A veces no hay ni para el colectivo. Hay días en los que me hago unos mates y dejo de cenar porque sé que no va a alcanzar para todos; gracias a Dios mis hijos todavía tienen para comer‘.










