Escuela de Jardinería, del Chaco al mundo
El establecimiento educativo se convirtió en uno de los modelos de autogestión más importantes del país. Además, cobró trascendencia internacional por las investigaciones que realizó y las que se encuentran en marcha.
Fotos: Miguel Romero
La Escuela de Educación Agropecuaria Nº 13 Jardinería “Ingeniero Agrónomo José Alberto Ruchesi”, dependiente del Ministerio de Educación del Chaco, ubicada a metros de la avenida Sarmiento y ruta nacional 16, se convirtió en uno de los modelos de autogestión más importantes del país, cobrando además trascendencia internacional por las investigaciones que realizó y las que se encuentran en marcha.

En ese establecimiento funciona uno de los centros biotecnológicos más importantes del país, donde se reproducen distintas en cualquier época del año. Se dice que allí se estaciona la primavera. Árboles, palmeras y flores crean un ambiente particular para la enseñanza y la investigación.

No es para menos existen 3200 metros cuadrados de invernaderos de alta tecnología importados de España, instalaciones para el cultivo de plantas de parque, bosques en galería para enseñar las especies autóctonas y un parque que permite mostrar las características de numerosas especies ornamentales a quienes concurren no solo a capacitarse sino, también, para visitar o comprar las miles de plantas que se producen mes a mes y año tras año.
Salida laboral y producción de especies
Pero el faro educativo del establecimiento se basa, fundamentalmente, en los cursos dictados por destacados profesionales donde se busca, a través de una adecuada capacitación que los alumnos logren las competencias necesarias que les permita emprender trabajos por cuenta propia o en relación de dependencia, relacionados con la producción o el mantenimiento de plantas ornamentales.
Es así, que en la actualidad y desde la creación del establecimiento, muchas personas se capacitaron en las distintas disciplinas lo que les permite fortalecerse en el plano personal y mirar con optimismo el futuro.

Una trayectoria de esfuerzos
El director de la escuela, ingeniero José Ruchesi, recuerda que el establecimiento se creó en un momento histórico para nuestro país: 1982 año de la recuperación de nuestras Islas Malvinas, y comenzó a funcionar el 2 de abril de ese año.
Entusiasmados entre docentes, amigos y una Asociación Cooperadora cuyos miembros siempre ayudaron ad honorem, se limpió y acondicionó el lugar para que allí pudiera funcionar la escuela. Pero fueron más allá y en forma conjunta salieron por la ciudad para acopiar material para el dictado de las clases prácticas. “Juntando latas de las estaciones de servicios y de otros lugares, las que se utilizaban como macetas (luego de reacondicionarlas y lavarlas); también juntando partes de plantas que los vecinos tiraban a la calle luego de las podas y pidiendo semillas y gajos a parientes y amigos y recolectando hojarasca y estiércol para abonar las nuevas plantas” explica sonriente Ruchesi.

Las necesidades descriptas obligaron a efectuar gestiones para dotar a la escuela con elementos necesarios para su funcionamiento. Entre risas, lágrimas y hasta desilusiones momentáneas se fueron obteniendo recursos a través de un modelo de autogestión que hoy se encuentra fortalecido, con una importante inversión por alumno, en un proceso continuo para lograr la adquisición de las competencias.
Es así que fue pasando el tiempo y se establecieron las prioridades en la asignación de los primeros recursos obtenidos, los que fueron volcados a la construcción de infraestructura y compra de materiales e insumos para afianzar el funcionamiento institucional.
La capacitación
El director de la Escuela, Ingeniero José Ruchesi, recuerda que una de las etapas más importantes comenzó cuando el Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Provincia, del cual depende la Escuela, asignó un nuevo terreno a la institución y comenzó la construcción con recursos propios logrados de la autogestión, contando con los recursos tecnológicos más avanzados. La autogestión realizada en la primera escuela, permitió alcanzar el gran objetivo de contar con el nuevo edificio escolar, con aulas y dependencias muy confortables, depósitos de materiales, taller de reparación de maquinarias, como así también invernaderos de alta tecnología importados de España. Ruchesi no deja de insistir en las ventajas comparativas que posee nuestra región para producir plantas ornamentales a un bajo costo y que el posible incremento en el uso de las mismas produce una importante demanda laboral, lo que permite cumplir con el objetivo de capacitación de la escuela. Es decir, formar para el trabajo. La mayoría de los alumnos son personas que buscan una capacitación laboral que les permita emprender trabajos relacionados con la producción o el mantenimiento de plantas ornamentales, en relación de dependencia o en emprendimientos propios.
La Escuela de Jardinería está abierta de lunes a sábados y son miles de personas que la visitan y no solo para conocer sino también para encontrarse con la naturaleza y con plantas ornamentales de distintas partes del mundo y de nuestra provincia y región, que se constituyen en un verdadero orgullo para la provincia.
Logros que alientan
Continuamente se avanza en este establecimiento modelo, con un adecuado equipo técnico, en el estudio de las nuevas técnicas de propagación in vitro como así también en trabajos de investigación con resultados más que satisfactorios en las transformaciones genéticas en soja, maíz, batata y eucaliptos, a fin de obtener plantas resistentes a estrés hídrico (sequia). En agosto del 2014 se obtuvieron las primeras plantas transgénicas de soja y en octubre del mismo año de maíz.
Por otra parte, en 2016 con los trabajos de investigación para ajustar los protocolos de transformaciones genéticas en algodón, a fin de obtener plantas resistentes a estrés hídrico y en eucaliptos de alto rendimiento calórico, para lograr plantas con mayor velocidad de crecimiento en condiciones normales de cultivo.
Entre los logros más significativos se puede mencionar el ajuste de protocolos técnicos para micropropagar más de 15 variedades de Anthurio; 35 variedades de Gerberas de Flor de Corte; 18 variedades de Hemerocallis; 20 variedades y especies de Orquídeas; 5 de Spathiphyllum; 2 de Alocasia, 2 de Calatheas; 2 de Aglaonema, 5 de Rosas minia-tura, 5 de Impatiens de nueva guinea; 12 de Caladium y 10 de Zantedeschia, entre otros.
Es así que en octubre del 2014 se inauguró el Centro Biotecnológico Agroforestal del Chaco, como parte de la institución escolar, lo que constituye una puerta hacia el futuro que los chaqueños debemos preservar a través del trabajo constante ya que de esta forma el país y el Chaco especialmente, se aseguran un lugar en el contexto mundial de la tecnología.










