Una búsqueda que moviliza a miles de argentinos
Miles de personas buscan a una madre, padre, hermano o hijo biológico. Algunas fueron apropiadas, otras vendidas o producto de una entrega acordada a poco de haber nacido.

El problema de la sustitución de identidad ocupa las páginas centrales de CHAQUEÑA a partir de la búsqueda de Patricia Maiuro, que a los 45 supo que su madre biológica la había entregado a su madre de crianza de manera ilegal. Su investigación la trajo a Resistencia tras alguna pista de una adolescente que partió embarazada desde el Chaco hacia Córdoba, a principios de 1967 o fines de 1966.
Maiuro acompañó la proyección local del documental Secreto a voces, que reúne cuatro historias de sustitución de identidad y se estrenó recientemente en el país.
Las historias de sus protagonistas son representativas de una mayoría atravesada por la ilegalidad. Por lo que los nacidos fuera de la última dictadura que desean recuperar su identidad tienen muy poca información o están desprovistas de recursos para acceder a ella.
Desde una ley que garantice un ordenamiento, hasta la ampliación del banco genético, piden al Estado nacional garantías para cumplir el derecho a la recuperación de su identidad.
Secreto a voces sigue el camino de esa necesidad y de una apertura de espacios donde sincerar situaciones individuales y colectivas.










