Las primeras computadoras de campo
La informática es hija de la necesidad militar y en los 50 el tema era tratado con mucho hermetismo al punto que bien entrados los 2000 se conocieron detalles de equipos usados por el ejército de EE.UU en aquella época.
Se dice que la computadora a bordo de la Apolo 11 que llegó a la luna tenía menos capacidad que la de cualquier reloj pulsera o calculadora de escritorio. De la misma manera el peso de las computadoras ha ido en descenso a partir de lo que se considera el primer equipo informático portátil el Dyseac de 20 toneladas, la prehistoria de las modernas portátiles que en sus versiones más completas apenas llegan a pesar un kilogramo.

En la década del ’50, los ingenieros informáticos debían batallar con una larga lista de limitaciones, y algunas de ellas incluso nos afectan en la actualidad, comenzando por la miniaturización y el consumo de energía. Cualquier idea de portabilidad requería soluciones que hoy serían extremas, y un buen ejemplo fue ese Dyseac, encargado por el Buró Nacional de Normas (el actual NIST estadounidense). La bestia era tan grande y pesada que usaba dos remolques, pero su construcción fue revolucionaria para la época.
El Osborne 1 pesaba 10.7 kilogramos y el Compaq Portable, ambos salidos al mercado con menos de dos años de diferencia, y que causaron un verdadero terremoto en el mercado. Hoy son poco más que piezas de museo, pero si alguien decide criticar su portabilidad, la verdad es que no eran los peores.
En junio de 1950 el Buró Nacional de Normas activó a SEAC, Standards Eastern Automatic Computer. A pesar de que ocupaba buena parte de una habitación, SEAC era un sistema ‘pequeño’, con 747 válvulas y un peso de apenas 1.5 toneladas. Mientras SEAC iniciaba sus operaciones, el Buró ya trabajaba en una edición superior para el cuerpo de señales del ejército de los Estados Unidos. Su nombre era Dyseac y ocupaba dos remolques.

En un informe de los principales sistemas informáticos de 1961 publicado por los laboratorios de investigación balística se indica que Dyseac necesitaba dos remolques. Ambos estaban ocupados por la consola de control, entrada-salida, módulo central, almacenamiento, fuentes de alimentación, y un gigantesco sistema de aire acondicionado dividido en dos. La configuración completa de Dyseac, a la que debemos sumar 900 válvulas, la memoria DLM de mercurio (Delay Line Memory, 512 palabras de 45 bits cada una) y más de 24 mil diodos, alcanzaba las 20 toneladas.
Más allá de sus dimensiones y su peso, Dyseac es recordado por dos detalles muy especiales: por un lado, fue una de las primeras computadoras en incorporar placas de circuitos impresos a su diseño, y por el otro, en 1956 se lo conectó a SEAC para que ambos trabajen al mismo tiempo sobre un problema único, de modo similar a una LAN. Con el paso de los años, Dyseac fue reemplazado por Mobidic, que redujo el número de remolques a uno gracias al uso de transistores.
Segunda generación
Mobidic es el acrónimo de Mobile Digital Computer (computadora digital móvil), también fabricada por Sylvania Electric Products. Fue la segunda generación de computadoras militares móviles (aún no les decían portátiles) un equipo totalmente transistorizado diseñado para almacenar, ordenar, presentar y enrutar la información como parte del programa Fieldata del Ejército de los Estados Unidos.

Fieldata tenía como objetivo automatizar la distribución de datos de campos de batalla de cualquier forma, asegurando la entrega de informes a los destinatarios adecuados, independientemente de la forma física que fueran enviados o recibidos.
Mobidic fue montada en el tráiler de un camión semirremolque, mientras un segundo tráiler suministraba la electricidad, permitiendo su movilidad alrededor del campo de batalla. El ejército se refirió al sistema como el AN/MYK-1, o para la versión de dos CPU como el AN/MYK-2, Sylvania más tarde ofreció una versión comercial, sin mucho éxito, llamada S 9400.
Poco se sabía de estos equipos dado su carácter militar y cuando la información se hizo accesible al público ya había dejado de tener interés pero su papel fue crucial en una guerra que nunca sucedió, estos sistemas debían guiar y mantener el registro de misiles intercontinentales lanzados, lugares donde hubiesen impactado los cohetes enemigos y optimización de recursos tanto militares como civiles en caso de una catástrofe nuclear.










