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La discriminación de la mujer en el trabajo

Un sondeo realizado por el Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina para conocer la brecha que existe en el país entre hombres y mujeres en el ámbito laboral reveló que la mitad de las consultadas sintió que no se le brindaron las mismas oportunidades que sus pares varones, y que el 45 por ciento sufrió algún tipo de discriminación por parte de sus superiores jerárquicos a lo largo de su trayectoria en el mundo del trabajo.

Los datos surgen de la investigación que llevó a cabo la Red de Diversidad e Integración del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) que analizó desigualdad de género en el ámbito laboral del sector privado, tomando como muestra la opinión de poco más de 2700 mujeres que se desempeñan en 430 empresas de primera línea de todo el país. El estudio dio lugar al documento titulado ‘¿Qué significa ser iguales?‘ donde se consigna, además, que casi el 80 por ciento de las mujeres consultadas considera que lo que se les paga por la tarea realizada está por debajo de lo que percibe un hombre por la misma labor.

Cabe destacar que en las últimas décadas, los cambios sociales, económicos y culturales generaron una mayor participación femenina en la vida económica y laboral en el país. Según un estudio realizado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, en la Argentina cerca de siete de cada diez mujeres forman parte de la fuerza de trabajo, lo que confirma otras investigaciones que dan cuenta que cada vez más mujeres están a cargo de las jefaturas familiares y son sostén económico de sus hogares.

Pero esta participación de la mujer en la vida económica y en el mundo laboral no se ha traducido en un reconocimiento que se traduzca en mejores ingresos para las trabajadoras. De acuerdo a un informe del Centro de Estudios Mujer y Trabajo de la CTA, todavía subsiste una diferencia salarial entre varones y mujeres de entre el 14 y el 22 por ciento por igual trabajo y formación. Según el mismo documento, la brecha se amplía para las mujeres con menor nivel educativo y en relación a puestos de trabajo que requieren una menor formación.

En rigor, la asignación de roles y atributos a mujeres y varones ha generado una desigualdad histórica que coloca a las primeras en un plano de subordinación por debajo de los hombres. El mundo laboral, lamentablemente, no escapa a esta problemática que obedece a una construcción histórica y cultural de la diferenciación de género. De esta manera, como ocurre en muchos lugares del mundo, en nuestro país las relaciones de trabajo reproducen las inequidades y situaciones de discriminación en detrimento de los derechos de las mujeres.

Organización que defienden los derechos de las mujeres observan que así como la brecha salarial es un indicador de la desigualdad entre los géneros en el mercado laboral, también se producen otras situaciones en el mundo del trabajo que confirman la falta de equidad. En ese sentido, advierten que muchas mujeres deben aceptar empleos más flexibles y de pocas horas semanales, con remuneraciones que no están acordes a la tarea desempeñada. Volviendo al sondeo realizado por IDEA, los responsables del mismo explicaron que también se consultó a hombres y mujeres sobre el trato diferencial hacia el género femenino, de lo cual se desprende que, en términos etarios, se percibe en ambos sexos que la mirada crítica sobre la discriminación contra mujeres crece a medida que aumenta la edad. Los varones que más identifican esta situación son aquellos de entre 31 y 40 años; mientras que el 41 por ciento de las mujeres de entre 18 y 30 años dijo haberse sentido discriminada. Respecto a este último punto, los responsables del estudio destacan que la cifra asciende hasta alcanzar el 54 por ciento entre las mujeres que tienen más de 50.

Al ser consultados sobre las remuneraciones, el 77 por ciento de las mujeres consideró que los varones reciben un salario más alto por la misma tarea, mientras que el 52 por ciento de los varones dijo no creía que exista esa desigualdad. Por otra parte, el 21 por ciento de las mujeres se siente sobrecalificada para su puesto actual, cifra que desciende al 14 por ciento entre los varones. Es necesario que se revierta esta situación de desventaja, inequidad y falta de oportunidades que afectan los derechos de las mujeres. Debe recordarse que el trabajo es un derecho en sí mismo, y a la vez facilitador de otros derechos que permiten concretarse a través de una actividad laboral.

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