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El rostro inhumano de la administración Trump

La nueva política de tolerancia cero para castigar a los inmigrantes sin papeles que aplica el presidente de EEUU, Donald Trump, en la frontera con México, se tradujo en la dramática separación de 2.000 niños de sus padres. En los últimos
días, las desgarradoras imágenes que reflejan la angustia que viven los pequeños dieron la vuelta al mundo y generaron indignación en la comunidad internacional.
Incluso dentro de Estados Unidos se escucharon voces que critican con dureza la polémica política antiinmigrantes del magnate devenido en presidente de la primera
potencia militar del mundo, que va en sentido contrario a las contemplaciones
que tuvieron todas las administraciones anteriores con las familias que fueron halladas intentando cruzar, con niños a cuestas, en forma ilegal la frontera.
Nunca antes un gobierno de EEUU había llegado tan lejos con una práctica tan cruel como la que puso en marcha Trump en abril pasado para hacer frente a la inmigración ilegal. Calificada de inhumana e inmoral, la medida generó el rechazo de los demócratas estadounidenses y de muchos dirigentes republicanos que consideraron
que, esta vez, Trump traspasó todos los límites al autorizar que miles de niños migrantes sean arrancados de los brazos de sus padres en la frontera, mientras estos últimos son enviados a centros de detención.
El gobierno mexicano condenó estas prácticas a través de su canciller Luis Videgaray,
quien ha remarcado que la medida representa una clara violación de los tratados de derechos humanos, poniendo en situación de vulnerabilidad a niños menores, algunos incluso con discapacidad. El titular de la Cancillería mexicana dijo, además, que según información proporcionada por el propio Gobierno de Estados Unidos y a datos aportados por los consulados de México en suelo norteamericano,
menos del 1 por ciento de los 2000 casos de niños que han sido separados
de sus padres son mexicanos.
La indignación creció aún más esta semana luego de que la cadena norteamericana
de televisión NBC difundiera un audio en el que se puede escuchar el llanto desconsolado de los niños que acaban de ser separados de sus padres. Según informó
la empresa televisiva, el audio fue entregado por una abogada de los derechos
civiles que promueve los derechos de los migrantes.
Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, más de un centenar de los niños que fueron separados tienen menos de cuatro años, lo que vuelve aún más grave el problema.
La senadora del Partido Demócrata, Jeanne Shaheen, dijo a través de las redes sociales que las cifras difundidas por las autoridades norteamericanas confirman que las autoridades fronterizas de Estados Unidos separan en promedio unos 70 niños por día en su campaña para disuadir a quienes intentan pasar la frontera en forma clandestina hacia territorio estadounidense. Frente a semejante hecho, la legisladora no dudó en calificar de “repugnante” la política impulsada por Trump.
Organismos de derechos humanos se sumaron al rechazo y denunciaron que la aplicación de la nueva normativa administrativa, además de separar a las familias de inmigrantes de sus hijos, hace aún más cruel la situación porque los chicos son mantenidos en un lugar separado y desconocido para los adultos.
Por ahora, Trump lejos de dar marcha atrás, confirmó que seguirá adelante con la aplicación de la polémica norma, y aseguró que Estados Unidos “no será un campo de inmigrantes, y no será un complejo para mantener refugiados”. Llama la atención la falta de reacción de muchos gobiernos de naciones occidentales que mantienen silencio frente a esta decisión de la actual administración norteamericana
de avanzar con medidas de control de fronteras que no se aplican en conformidad
con los tratados internacionales de derechos humanos.

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