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Lo que el Chaco produce se sigue yendo sin dejar valor

Los camiones cargados van y vienen, Para que los camiones se muevan, primero se movieron las cosechadoras. Se trilló primero el girasol, ahora la soja, y se comienza la cosecha gruesa de maíz. Luego será el trigo, y así, el ciclo se va reiterando.

Chaco, en esta campaña, sembró 655.000 hectáreas de soja; 121.000 hectáreas de algodón; 193.000 hectáreas de maíz; 86.000 hectáreas de sorgo; 100.000 de trigo y más de 5.300 hectáreas de cucurbitáceas.

En soja estamos hablando de una cosecha de 1.170.000 toneladas y en maíz, más de 965.000 toneladas. No tenemos una sola fábrica de aceite instalada en la provincia. Todo se va, en bruto.

Dibujo Hipolito.jpg

La cosecha de algodón va dando muy buenos resultados, pero la materia prima se va, aunque hay señales de avances en este sentido como es la industria hilandera en Villa Angela de la familia Alal.

¿Cuánto sale y cuanto se invierte en la industrialización?. Es hora que el gobierno y las entidades comiencen a recalcular que hacer en este sentido.

El centro del Chaco, tiene ya un cementerio de cooperativas agrícolas y la venta de la desmotadora de la Sáenz Peña Limitada es un símbolo de la caída de una época de oro. Estructuras enormes, como la de La Unión Limitada, la de El Progreso que se vendió y que incluso sus lotes han sido comercializados; la Paz y Trabajo de Napenay que dependía de La Unión, la de Pampa Grande, entre otras, forman parte de este paisaje.

MIRAR PARA ADELANTE

Entonces, el problema es que aún no hemos encontrado la veta para que tanta producción primaria se transforme en valor agregado en suelo chaqueño. Hubo varios intentos, pero en algunos ya no queda ni el cartel de obra. Tal vez, es hora que el sector privado sea escuchado por el gobierno tanto provincial como nacional, y que algunos de nuestros legisladores nacionales de una buena vez se dediquen a temas que graviten sobre las comunidades en general, como es el caso de la búsqueda de alternativas para financiamiento de proyectos productos-lejos del discurso político que muchos de ellos ya han demostrado que no conducen a hechos concretos.

El sector privado, aun agobiado por la fuerte presión fiscal, y por impuestos de todo tipo –siete de cada diez camiones cargados con productos agrícolas van para el Estado—aún sigue apostando a crecer. Pero hay que ayudarlo y las entidades de financiamiento, y aunque este momento no sea el mejor, deberían tener una mirada muy particular para las provincias que intenten darle valor agregado a la producción.

En tal sentido, urge que se tenga en cuenta que hay otro perfil de producción. Hay otra matriz definida por el uso de la tecnología tanto en la semilla como en las maquinarias y el asesoramiento técnico adecuado. Hoy, por ejemplo, el Chaco comenzó a producir garbanzos, cultivo impensado años atrás y que tiene muy buen mercado. Hay ganadería de primer nivel, hay producción que muestra que se pueden alcanzar objetivos. Y los gobiernos de turno tienen que entender que hay otros actores en el campo, que es hora de aportar y de trabajar no solo por ser proveedor de materia prima sino que nuestra producción llegue a las góndolas, como muchas veces se soñó.

UNIVERSIDADES EN PROBLEMAS

La situación en cuanto al envió de fondos nacionales a las universidades nacionales se transforma y en problemas serios. Se supo que se les adeuda partidas para gastos de febrero marzo abril y mayo ejecución presupuestaria. En algunos casos, a algunas casas de altos estudios, con presupuesto superior a los 300 millones de pesos, hay un déficit de 24 millones pendientes pero ya ejecutados y devengados.

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