El laberinto de las pujas judiciales y políticas

A comienzos de marzo el gobernador Domingo Peppo, inauguró el período de sesiones ordinarias y sólo seis días después apareció el primer informe de la Prefectura Naval Argentina relacionado con lo que hoy se conoce como Megacausa I o Lavado I.
Con la firma de un jefe de la Prefectura Naval Argentina finaliza un escrito donde se da un primer pantallazo y hasta se indica quiénes podrían ser los responsables de estas grandes operaciones. También menciona una cifra: 25 millones de pesos.
Allí aparecen las firmas Servir y Crecer, Fundación Chaco Digital, Fundación Bianca, Praxton, Selectiva, Framuna, Picarla, Comunicación y Servicios. También nombres como los de Horacio Rey y Gustavo Katavich.
Tres meses después de este lapidario informe de Prefectura, al que se arribó poco tiempo después de encontrar seis lanchas con pocos papeles, se perdió la brújula y surgieron muchos interrogantes en la sociedad.
Es decir que bastaron solo 90 días de investigación judicial para que las actuaciones hoy estén dentro de un laberinto judicial y político del que no se podrá salir tan fácilmente, más tomando en cuenta que esta demora beneficia notablemente al poder político chaqueño, que sigue padeciendo las consecuencias de los allanamientos de marzo.
GUERRA DE CAUTELARES
Hasta que la jueza federal Zunilda Niremperger presentó el pedido de desafuero contra el ministro de Infraestructura, Fabián Echezarreta, acusado de lavado de dinero, las actuaciones se desarrollaron en forma normal. Es decir todo estaba en el ámbito jurídico donde los abogados de los imputados presentaban medidas que se limitaban a lo técnico. Y una prueba de ello es que la reconocida letrada Valeria Corbacho realizó presentaciones que buscaban garantizar la defensa de los imputados.
Pero ese pedido, fundamentado en un peligro procesal, desencadenó medidas consideradas insólitas hasta por funcionarios que tienen varios años de experiencia en ámbitos políticos y judiciales.
Se podría decir que la ausencia de una legislación concreta permitió que en menos de una semana aparezcan en el escenario una medida precautelar que fue frenada por una anticautelar y poco tiempo después se dictó una cautelar. Definir cuál de todas ellas está vigente será materia de análisis por parte de los integrantes de la Comisión de Asuntos Constitucionales.
“Se desmadró todo. Que nosotros los diputados no sepamos qué hacer es hasta tolerable dado que no hay una norma específica pero que un juez le diga a otro juez que no haga algo supera ampliamente lo tolerable”, aseguró el miércoles pasado un respetado legislador que es partidario de hacer un juicio político contra Echezarreta.
El diputado hacía referencia a la contracautelar que dictó el juez Julián Flores y que dejó sin efecto la resolución que horas antes había emitido la magistrada Eloisa Barreto. Pero más llamó la atención que el actor fue el legislador de la Corriente de Expresión Peronista Rubén Aquino.
En otras palabras un diputado del PJ se presentó en un juzgado para pedir que se frenen las actuaciones y al hacerlo entorpeció la defensa de un ministro de su gobierno. Pocas veces se vio tal actitud pero aún más raro fue que le dieron la razón.
Y allí se quemaron cientos de libros, escritos por eminencias en el derecho, relacionados con el amparo y las medidas cautelares. Además se sentó un precedente: ya no hace falta apelar una medida sino que basta con ir a otro juzgado para resolver un impedimento.
Hasta el miércoles pasado cada vez que salía un amparo contra alguno de los tres poderes del Estado se esperaba la apelación. Ahora, con el caso Aquino, el remedio es más rápido y deberá demostrarse su efectividad.
“Esto es un chiste. Yo nunca escuché que un juez le diga a otro juez que no debe actuar, es insólito”, mencionó ese día histórico una magistrada que también es responsable de formar a los nuevos abogados que cursan sus estudios en universidades públicas del NEA.
Muchos esperaban que estas megacausas permitan establecer un camino para juzgar delitos relacionados con la corrupción. Pero en realidad en menos de tres meses todos los esfuerzos que realizaron magistrados, funcionarios judiciales y los agentes de las fuerzas federales y provinciales, quedaron atrapados en esta tormenta.
Basta escuchar lo que dicen los vecinos en una esquina de Resistencia para darse cuenta que ya nadie cree en el resultado que tendrá la investigación y la mayoría sostiene que los funcionarios o exfuncionarios no serán enjuiciados.
Todos sospechan que no ocurrirá nada porque como dijo años atrás el mártir Monseñor Oscar Romero: “La justicia es igual a las serpientes. Sólo muerden a los que están descalzos”.
LOS PROCESAMIENTOS
De igual manera la jueza federal no frenó las actuaciones y un día después de que en el Chaco nazca una nueva doctrina sobre los amparos, dictó los procesamientos contra parte de los imputados.
En ese acto quedó claro que aquellos funcionarios y exfuncionarios que fueron acusados de cometer delitos precedentes no serán juzgados por ella. Pero también aparecieron nuevos nombres muchos de los cuales eran desconocidos.
Se podría decir que hay tres grupos. Los primeros imputados que están procesados, los que aún falta determinar su responsabilidad y aquellos que serán indagados en poco tiempo más.
El primer grupo está compuesto por Horacio Rey, Roberto Lugo, Gustavo Katavich, Claudia Varela, Ricardo Retamozo, Mónica Yaczuk y César Zibecci. En el segundo están Graciela Fernández, Cristina Mariel Dellamea, Ramón Alejandro Chávez, Ismael Fernández y Humberto Fabián Echezarreta. Este último fue indagado y por lo tanto la jueza puede avanzar con la acusación.
Y los que deberán responder a partir de esta semana por el artículo 303 del Código Penal son 13 imputados, entre ellos algunos están detenidos en la causa provincial que instruyen los tres fiscales Lucio Otero, Graciela Griffith Barreto y Nélida Villalba.
LA CAUSA PROVINCIAL
El 13 de marzo en el edificio de la avenida 9 de Julio comenzó a instruirse la causa provincial, concretamente arrancaron las actuaciones contra los funcionarios por los delitos precedentes al lavado de activos.
A los pocos días se produjeron los primeros arrestos de exfuncionarios por parte de la Policía del Chaco.
Horacio Rey, Roberto Lugo, Susana Fernández e Ismael Fernández fueron los primeros detenidos. Luego apresaron a Gustavo Katavich y Paulo Buticce. Poco tiempo después avanzaron contra quienes formaron parte de las empresas falsas que se usaron para recepcionar los fondos. Allí aparecen los nombres de Laura Aguirre, Iván Bilcich, Carlos Osuna y Miguel Vilte.
La idea de los fiscales es concluir poco después de la feria con la instrucción y elevar las actuaciones a juicio para que, en el segundo semestre, una Cámara del Crimen condene o absuelva a los imputados sobre los que pesan cientos de hechos.
Esta intención está frenada por varios recursos que se fueron planteando pero de igual manera sigue el trabajo de los fiscales, que podrían avanzar durante la feria judicial, para cumplir con los plazos previstos.
OTRO DESAFUERO
La otra megacausa que está en instrucción está relacionada con el lavado de activos que habrían cometido: Aída Ayala, Jacinto Sampayo, Carlos Alberto Secundino Huidobro, Pedro Alberto Martínez, Daniel Fischer, Rolando Acuña, Fátima Rigassio, Luis Escobar, Natalia Soledad Martínez Guarino, Diego Alberto Martínez Guarino, Cristian Zapata, Víctor Hugo Quiroz, Eulario Bouza y Monica Centurión.
Los diputados de Cambiemos lograron de momento frenar el trámite de desafuero contra Ayala, que cuenta con un fallo a su favor pero está procesada y de confirmarse podrá perder sus fueros.
LOS PRÓFUGOS
Finalmente es necesario recordar que a la fecha hay tres prófugos de la Justicia Federal: Graciela Fernández, Dellamea y Chávez.
“Presión mediática”
La camarista federal Rocío Alcalá en el fallo donde admitió la inhibición de José Luis Alberto Aguilar aseguró: “Entiendo pertinente exhortar a las partes a canalizar los planteos que consideren contrarios a sus pretensiones a través de los remedios e institutos previstos legalmente en la normativa procesal, sin recurrir a mecanismos que apelan a la opinión pública como destinataria de sus quejas, ejerciendo solapadamente una presión mediática en base a suposiciones antojadizas”.
El planteo fue admitido poco después de que se denunció un viaje que realizó Aguilar con el abogado de uno de los imputados.
El tema quedó en manos de Casación que definió que el juez Eduardo Belforte ocupe el lugar de Aguilar para actuar en la causa 138 conocida mediáticamente como Megacausa II. En estas actuaciones están imputados Aída Ayala y el secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales (STM), Jacinto Sampayo.











