Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°
Plantas y animales asociados al hombre

La sinantropía

La expansión urbana determina importantes cambios en las características y usos del suelo del sitio donde se levanta y crece una ciudad. Es así que, en estos ámbitos de fuerte dinamismo y transformaciones, una serie de ambientes peculiares y paisajes derivados resultan de la interacción entre los grupos humanos y la naturaleza. Hechos que ya sean por su cotidianeidad u obviedad pasan inadvertidos para el común de la gente.

Texto e ilustraciones: Profesor Juan Antonio Alberto

e-mail: [email protected]

De esta forma la naturaleza en la que se encuentra inmersa la urbe, por un lado, y los retazos de esta naturaleza encerrados y fragmentados en la traza urbana en expansión, por otro, están conformados por diferentes comunidades o biocenosis: las fitocenosis (comunidades vegetales) y zoocenosis (comunidades animales) asociadas a los grupos humanos y sus actividades cotidianas, denominadas desde la Ecología y Geografía del Paisaje como Parantrofitia y Parantrozootia, respectivamente. 

escolar.jpg

Sociedades distintas a las naturales primigenias que imprimen nuevas fisonomías y dinámicas ambientales entre lo natural y lo implantado, entre lo urbano y lo rural, afectando la biodiversidad local, las interacciones y evoluciones dentro y entre los distintos ecosistemas que conforman dicho espacio, en definitiva cambiando su paisaje.

ASOCIACIONES ESPECIALES

Dentro de la mencionada Parantrofitia (vegetación propia de ambientes modificados por el hombre) y Parantrozootia (comunidades animales propias de ambientes transformados por el hombre), existen y tienen su propia estructura, dinámica, ciclos y relaciones las comunidades sinántropicas o conjuntos de especies sinántropicas, ya que estas últimas conforman una categoría mucho más acotada y específica dentro de la biota en ámbitos urbanos y periurbanos.

Las especies sinantrópicas en biología son las especies animales y vegetales que se encuentran en sectores alterados por la actividad humana constante (áreas urbanas, sectores de carreteras y anexos, etc.).

escolar2.jpg

Entre las especies de plantas a menudo abundan las no nativas, exóticas introducidas por el hombre, muchas de ellas consideradas malezas o malas hierbas. En el caso de animales, estos se acercaron al hombre debido a la disponibilidad de alimento y abrigo, ocupando grietas en las paredes o tejados y también alojándose en objetos apilados en establos o similares para refugiarse y alimentarse.

La sinantropía es el grado de asociación que muestran las especies animales con los asentamientos humanos, este varía en las especies de insectos e inclusive dentro de poblaciones de una misma especie, en general consideradas “plagas” o “alimañas”.

Las grandes ciudades han proporcionado nuevas ofertas de alimento y sitios reproductivos principalmente a aquellos animales que son carroñeros. Lo mismo ocurre para ciertos organismos vegetales, considerados y agrupados como “malezas” o “malas hierbas” que encuentran su hábitat ideal en lugares alterados o bien, descuidados por el hombre, tales como jardines, quintas, veredas, parterres, baldíos, banquinas y muchos otros que contengan algo de suelo y humedad para plantas versátiles, poco exigentes y muy invasoras.

TIPOS Y CARACTERÍSTICAS SOBRESALIENTES

Teniendo en consideración el grado de intervención humana y artificialidad del ambiente se puede clasificar a las especies como eusinantrópicas, aquellas relacionadas a áreas urbanas con muchas viviendas; hemisinantrópicas, en áreas suburbanas y rurales, con viviendas aisladas; y asinantrópicas, en ambientes naturales sin viviendas. 

escolar3.jpg

La principal diferencia entre los sinantrópicos y los animales domésticos (gatos, perros, gallinas, vacas etc.), está que estos se han criado para beneficio del hombre, sirviéndoles de compañía, producción de alimentos, etcétera.

Los sinantrópicos son generalmente indeseables y están presente con frecuencia en nuestras ciudades; se destacan entre los animales sinantrópicos los que pueden transmitir enfermedades o causar daño a la salud humana o de otros animales, estropear o destruir alimentos, ensuciar los domicilios, por ejemplo: ratas, ratones, palomas, gorriones, murciélagos, cucarachas, moscas, mosquitos, pulgas, garrapatas, hormigas, escorpiones, arañas, orugas, ciempiés, abejas y avispas.

Al respecto, por ejemplo, es interesante recordar que en la actualidad, el mosquito Aedes aegypti aegypti es el principal transmisor del dengue en el mundo occidental según Héctor Coto en la revista Plagas. Ambiente y Salud (2011, nº 47, pag.11), y aclara que la notable eficiencia mostrada es consecuencia, por un lado, de su competencia vectorial y, por otro, de su habilidad para adaptarse a una amplia diversidad de ambientes antrópicos, destacando su la sinantropía o antropofilia.

En el caso de las plantas sinántropicas ocurre algo semejante, ya que son especies que pueden generar molestias en personas, mascotas y plantas domésticas y naturales locales, por ejemplo alergias, irritaciones oculares, dermatitis, a la vez que compiten y degradan o contaminan genéticamente a especies vegetales nativas.

TODOS PODEMOS APORTAR…

En este tema de especies sinántropicas es muy importante la participación de todos los vecinos, ya que al regístralas, indagar sobre sus características y la posibilidad de zoonosis o molestias y daños, y a la vez acercarnos con nuestros datos a entidades o personas especializadas, podemos ayudar a su control y manejo adecuado, sin caer en uso de sustancias o mecanismos peligrosos y contaminantes tanto para los ciudadanos como para el ambiente. La contribución que los ciudadanos hacen a la ciencia y la investigación es cada día más notable.

En los últimos tiempos ha comenzado a acuñarse mundialmente la noción citizen science o ciencia ciudadana. Este término se refiere a la investigación llevada a cabo por una suma de personas en la que confluyen total o parcialmente científicos profesionales junto a gente común que aporta su esfuerzo de forma voluntaria. La ciencia ciudadana es una herramienta de estudio, conservación y disfrute de la vida silvestre. Al mismo tiempo, contribuye a estimular la participación y a ampliar el interés de los individuos por las ciencias naturales y el descubrimiento en general de la naturaleza.

Fuentes: Coto, Héctor (2011). El incipiente sinantropismo de Aedes aegypti formosus y sus posibles implicaciones epidemiológicas. En Plagas. Ambiente y Salud (nº 47, pag.11).

http://es.wikipedia.org/wiki/Sinantropia http://www.prefeitura.sp.gov.br/cidade/secretarias/ upload/Sinantropicos_1253903561.pdf

http://www.treccani.it/enciclopedia/sinantropico/

Te puede interesar