Abrir bien la puerta evita accidentes
Llevarse la puerta abierta de un auto por delante debe ser uno de los accidentes más comunes causados por la mala conducción de las motos y el descuido de los automovilistas.
La puerta que se abre de repente y la moto que se estrella por venir intentando pasar otro vehículo por la derecha suelen coincidir en un escenario de grandes daños materiales cuando no, severas lesiones físicas.

Puede parecer una tontería, pero mirar por el retrovisor antes de salir del coche puede salvar vidas, sobre todo en las motociclistas. Se trata de un accidente tan común que ha sido bautizado como dooring.

En Holanda el problema afecta mayormente a los ciclistas por la cantidad de esa clase de vehículos que circulan por las calles y hace unos meses, las 250 bicicletas públicas de Londres fueron equipadas con un innovador sistema llamado Blaze Laserlight.
El artilugio, pionero hasta el momento, proyecta en el suelo la imagen de una bicicleta a cinco metros de distancia, con el objetivo de que estas sean reconocidas con mayor facilidad por un conductor y evitar una posible colisión.
Fue precisamente en Holanda donde apareció el “Dutch Reach”, una técnica en la que el conductor abre la puerta con su mano derecha en vez de la izquierda, lo que le obliga a girarse y mirar por encima de su hombro para comprobar que es seguro hacerlo además de ampliar la capacidad de su visión periférica.

Aunque también es efectivo mirar por el retrovisor, y quizá más habitual. Estas recomendaciones no sólo se extienden a conductores de vehículos de cuatro ruedas: los ciclistas y motoristas también deben evitar aproximarse demasiado a los coches estacionados (también a los que están circulando).
En las plazas traseras esta técnica es aún más importante ya que no hay retrovisores por los que mirar. También es recomendable no salir nunca por el lado contiguo a un carril por el que circulen coches (menos aún sacar a niños, como es habitual ver en las puertas de los colegios).

En los Países Bajos esta práctica es obligatoria en los exámenes de conducir, y por ende en la conducción habitual.
Existe una campaña para lograr que la técnica se extienda a Estados Unidos. Se trata de una acción simple que, una vez asimilada se convierte en hábito, ya que abrir la puerta sin mirar no sólo puede causar daños en nuestro coche sino provocar un accidente en el que otra persona resulte gravemente herida.
Así que ya sabes, a partir de ahora abre el coche a la holandesa.










