Alivio pasajero para las pymes
Las pequeñas y medianas empresas son una pieza clave del entramado productivo nacional, ya que generan cerca del 80 por ciento del empleo en el país y representan un 45 por ciento del PBI. Esa importancia, sin embargo, no siempre es reconocida, y de hecho en los últimos años fue uno de los sectores que más sintió el impacto del achicamiento del mercado interno. En ese marco, el paquete de medidas que propuso el gobierno nacional para facilitar el levantamiento de embargos para pymes representa un alivio, pero no es suficiente para devolver el potencial productivo del sector.
Con el peso de la suba de tarifas de energía sobre sus espaldas, las pymes también tienen que lidiar con los efectos que produce la fuerte devaluación de la moneda argentina, el incremento del precio de los insumos y la falta de acceso al crédito, por citar solo algunos de las amenazas más serias que se ciernen sobre el sector.
Por eso, puede considerarse que la reciente presentación en la Administración Federal de Ingresos Públicos del Nuevo Régimen de Facilidades que incluye modificaciones de los planes de pago permanentes es un alivio que ayuda a la supervivencia del sector, pero que necesariamente debe ser acompañado con otras medidas de estímulo para las pequeñas y medianas empresas. Las medidas anunciadas días atrás permitirán cancelar embargos de las cuentas bancarias usando los mismos fondos embargados y de forma online.
Cabe aclarar que el embargo, que de acuerdo a la nueva normativa deberá levantarse al cabo de las 48 horas siguientes, hasta ahora obligaba a las pymes a emplear fondos de otras cuentas o dinero efectivo para poder concretar la operatoria. Según se explicó, la medida entrará en vigencia a partir del 1 de junio próximo.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) valoró la decisión de impulsar este cambio en las reglas de juego y también destacó que esta medida esté acompañada del aumento de la cantidad de planes de pagos permanente de deuda con la Afip, el incremento en la cantidad de cuotas de dichos planes, el alza de la cantidad de conceptos pueden ser incluidos en esos programas, la mejora en la tasa de interés, la creación de planes de emergencia para pymes de 48 cuotas y el nuevo régimen de acuerdo preventivo extrajudicial para empresas concursadas.
Por su parte, la Unión Industrial Argentina (UIA) recalcó que estas iniciativas llegan luego de haber sido trabajadas en espacios de diálogo público privado y se enfocan a un vector crucial de la agenda tributaria para la competitividad: modificaciones en los esquemas de planes de pago y facilidades para levantar embargos. En ese sentido, la entidad sostuvo que de esta manera, se ofrece un conjunto de herramientas a las pequeñas y medianas empresas para generar previsibilidad y celeridad en lo que a gestión se refiere.
Además, indicó que como parte de los planes de pagos se hace efectivo un sistema que determinará la cantidad de cuotas a las que se podrá acceder y la tasa de interés que deberá pagarse, lo cual se calculará en base al riesgo de la empresa e historial de cumplimiento.
Por otra parte, la UIA explicó que la tasa de interés será la pasiva del Banco Nación de la República Argentina, que actualmente está en 27,75 por ciento, que sumará entre uno y nueve puntos de acuerdo al sistema de scoring. Según indicó la entidad que nuclea a industriales, se está trabajando en la posibilidad de que se puedan presentar avales bancarios o garantías para conseguir rebajas en la tasa.
No es un secreto que dura situación económica que atraviesa el país pone contra las cuerdas a pequeñas y medianas empresas que, desde hace varios meses, padecen los efectos de una presión tributaria récord y la drástica retracción del mercado interno.
Es necesario que se proteja a las pymes con medidas que aseguren el sostenimiento del empleo, alivien la presión tributaria y permitan superar el ahogo financiero que afecta a este sector que es una pieza fundamental del sistema productivo.










