Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°
Expresiones de un referente internacional en educación especial

El Chaco es un ejemplo en el abordaje de la discapacidad

El reconocido experto cubano Orlando Terré Camacho disertó en Resistencia y lo hará mañana en Charata.

‘Adónde voy me preguntan por un modelo a seguir y digo que donde vi más gente comprometida con la educación y sobre todo en el trabajo con la discapacidad es en el Chaco, en Argentina’. El educador cubano Orlando Terré Camacho es un asiduo visitante del país por congresos sobre la temática. 

iprodich.jpg
El martes y ayer dictó un seminario en Resistencia y hoy disertará en Charata. Las dos presentaciones anteceden al próximo congreso internacional en la provincia.

Como autoproclamado ‘embajador de la provincia’ afirma que si bien la provincia suele conocerse más por El Impenetrable, ‘aquí se hacen cosas muy buenas y con gente muy humilde, y eso hay que festejarlo’.

El presidente de la Asociación Mundial de Educación Especial y de la Organización Mundial de Educación escribió 24 libros sobre el tema. Se especializa en Defectología, como se denomina en Cuba a un área del desarrollo humano y lo relacionado con la discapacidad.

No obstante sostiene que ‘el curriculum se enriquece con el compromiso en dar voz a los grupos excluidos históricamente’.

Polo de atención

Terré Camacho diserta en los congresos internacionales en la provincia desde el primero, en 2010, y hoy ratifica que el Chaco se ha convertido en un polo de atención a la discapacidad.

‘Es una provincia que mejor intenta hacer los procesos de oportunidades. Me identifico con la labor que lidera el Iprodich y el gobierno que comenzó con Jorge Capitanich y ahora continúa con Domingo Peppo, dos hombres sensibles con un grupo de personas que muchas veces son excluidas en el mundo’, dijo a FM Universidad.

El experto asegura haber crecido en un aula de gran diversidad donde aprendió a convivir con el que piensa distinto, buscando formas asequibles para mejorar prácticas. ‘Recorrí el mundo y no existe el modelo ideal o perfecto, existen prácticas. Además lo que funciona en un lugar no se traslada tan fácilmente a otro. Somos diversos y ésa es una mirada que hay que construir’.

En contra de las miradas improvisadas cita el caso de las políticas de Estado que cada vez que un gobierno asume elige empezar de cero sin tomar lo positivo que ya se hizo, afirma que ‘esa cultura de la inmediatez solo ve de hoy para mañana’ y no permite construir a largo plazo.

‘Miremos el fenómeno de Finlandia, que en menos de diez años ocupó el mejor lugar en el mundo, para que desde sociedades ricas en la cultura pensemos en hacer con nuestros humildes esfuerzos.  Mi espíritu es la positividad del educador y su labor, en una escuela que tiene que preocuparse por una diversidad de competencias, porque primero somos seres humanos y después viene todo lo demás. La ciencia sin amor puede ser destructiva, soy un ciudadano defensor del amor, de lo que nos une y lo que nos hace iguales’. 

Ayer unos 3000 inscriptos lo esperan en Charata, mientras que hoy disertará a conferencia para médicos. 

El momento de Cuba y Estados Unidos 

Sobre la relación con Estados Unidos con Cuba Orlando Terré Camacho sostiene que es importante ‘ir al encuentro’ de un país en el que viven miles de hermanos.

‘Cualquier intento que se pueda hacer para mejorar las relaciones es un buen camino, en ese proceso van a aparecer obstáculos pero tiene que haber fe en el pueblo cubano’, sostiene.

Ante un crudo bloqueo para la vida de los isleños, señala que pudo más la fe del cubano para construir -por ejemplo- un sistema de salud y de educación de igualdad. Por eso sostiene que aboga siempre por la reflexión, la unidad y el amor.

Terré Camacho escribe y habla ruso, no inglés. Se formó en la Universidad de Moscú y se presenta como un hijo de la revolución, de Martí y de Fidel.

El docente asegura que debe su formación a una patria y a un momento histórico que le ha tocado vivir y aunque los principios no se negocian, es necesario hablar para caminar.

‘La ausencia de Fidel me duele como a cualquier cubano que haya visto los avances de mi país en la igualdad de derechos. Cuba se tiene que adecuar a este nuevo momento, ya no estamos en 1959, cuando triunfó la revolución’.

Te puede interesar