Sin lugar para Lavolpes
La historia se repite. Como en el 2006, Boca Juniors necesita solo un punto para ser bicampeón.

La diferencia es que aquel título valía un tricampeonato, privilegio nunca alcanzado por la divisa azul y oro. Guillermo conoce bien la historia, él jugaba de titular en el conjunto del bigotón, y quieren que les diga algo, para mi aquella gallineada es más objetable a los jugadores que al entrenador.
Aunque la historia allá condenado al polémico DT. Un punto, solo un punto necesita el xeneize para conseguir otra estrella, frente a Gimnasia el miércoles o ante Huracán el próximo domingo. De no conseguirlo el final es más que predecible....
La gran cuestión del Boca de Barros Schelotto es su tibieza, es un equipo que no juega a lo Boca, le pasó en Barranquilla (partido sencillamente ganable) y en el primer tiempo con Unión en la Bombonera. Boca no avasalla, Boca no te pasa por arriba como manda la historia ni siquiera jugando de local.
Por eso es que puede caber alguna duda o sospecha dentro del mundo Boca que hagan aparecer los fantasmas del 2006.
Otra cuestión que marcará el semestre del equipo del mellizo es su suerte en la Libertadores, Boca Juniors no puede ser de cabotaje, la institución que preside Angelici no gana una copa desde el 2007 y no llega a la final desde el 2012, en aquella recordada definición ante el Corinthians en Brasil.

Es demasiado tiempo para un club tan grande que invierte millones de dólares cada seis meses en cada libro de pases.
Guillermo navega entre el éxito local (512 días puntero) y los fracasos en los mano a mano, internacionales y domésticos, incluida la superfinal con River.
A Boca solo le quedan 3 partidos en el semestre: Gimnasia, Huracán y Alianza Lima, el escenario no admite decepciones, de haberlas solo el presidente Macri podría evitar que rueden cabezas.










