Julieta Lanteri, pionera en la lucha de género
A Julieta Lanteri muchas veces se la recuerda como la primera mujer que, en 1911, votó en comicios generales celebrados en el país, pero un rápido repaso de su biografía confirma que ese episodio fue apenas una de las aristas más visibles de una gran luchadora con férrea voluntad para cambiar las reglas injustas de una sociedad dominada por lo masculino.
Escuelas, bibliotecas, calles y organizaciones no gubernamentales de todo el país que llevan su nombre recuerdan la lucha infatigable que dejó su impronta en la sociedad argentina y por estos días en la Ciudad de Buenos Aires se suma un nuevo y merecido homenaje a su figura en la nueva estación de la línea H del subte, que llegará a la Facultad de Derecho de la UBA y que a partir de ahora se llamará “Julieta Lanteri”. No es un dato menor que la decisión de imponer el nombre de la médica, política y feminista haya surgido de la voluntad de los vecinos de una ciudad que, un siglo atrás, era una comunidad que mayoritariamente rechazaba la participación de la mujer en los espacios públicos. Vale recordar que fue en 1911 cuando las autoridades de la Municipalidad de Buenos Aires resolvieron actualizar el padrón electoral de ese distrito (en rigor, la ley establecía que ese trámite debía realizarse cada cuatro años), para lo cual lanzaron una convocatoria “a los ciudadanos residentes en la ciudad que tuvieran un comercio o industria o ejercieran una profesión liberal y que pagaran impuestos”. Lanteri entendió que el llamado era una oportunidad para poner en evidencia la injusticia de un sistema electoral que, en la práctica, privaba a la mujer del derecho al sufragio, y no dudó en pedir que se la inscriba en el padrón electoral de la ciudad argumentando que la norma vigente en ese momento no hacía referencia al sexo de los votantes como requisito para ejercer el derecho. De esa manera logró emitir su voto el 26 de noviembre de ese año convirtiéndose así en la primera mujer que logró votar en Argentina y en América Latina.
Como defensora de los derechos de la mujer tenía muy claro que no podía esperar que, en esa época donde el rol de la mujer estaba acotado a los quehaceres del hogar, la igualdad de género fuera impulsada por los varones y fue así que superó todos los obstáculos que se interpusieron en su camino logrando ser la primera egresada del Colegio Nacional de la Plata y luego integrar el primer grupo de médicas recibidas en un país en el que hasta finales del siglo XIX el protagonismo en la escena del poder era exclusivamente masculino.
No se debe olvidar vivía en una sociedad rígida, donde la mujer todavía no había logrado su emancipación en los planos jurídico, político y civil, a tal punto que pasaba de la tutela paterna a la del esposo. Es más, aún casada la mujer necesitaba el consentimiento del cónyuge para disponer de los bienes que les eran propios. Fue recién en la década del 20 del siglo pasado cuando otras mujeres como Elvira Rawson y Alicia Moreau, también médicas como la propia Lanteri se destacan por sus actividades políticas y por ser pioneras en la lucha para promover el protagonismo cívico de las mujeres en nuestro país. A esa lista debe agregarse a Cecilia Grierson, hija de inmigrantes escoceses, que fue la primera mujer que egresó de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires, en 1889, cuando no solo esa casa de estudios sino casi todos los ámbitos de estudios, de trabajo y de la vida social y política estaban dominados exclusivamente por varones.
Lanteri también debe ser recordada por haber organizado el Congreso Femenino Internacional en 1910, durante el centenario de la Revolución de Mayo, por haber fundado el Partido Feminista Nacional y por su lucha para ampliar los derechos de la mujer, en especial en materia de derechos políticos, un sueño que se cristalizaría en 1947 con la sanción de la ley 13.010 de sufragio femenino impulsada por Eva Perón, que reconoció la igualdad de derechos políticos entre mujeres y varones, marcando un hito fundamental en el largo camino por la defensa de los derechos de las mujeres.










