La Educación que merece el Chaco
El derecho a la educación es fundamental para el ejercicio de todos los demás derechos de los ciudadanos, dado que uno de los principales objetivos de este irremplazable servicio público es poner al alcance de niños, jóvenes y adultos las herramientas necesarias para desarrollar una formación integral que les permita participar plenamente en la vida social. Las medidas de fuerza que dejan sin clases a las aulas conspiran contra este derecho, generando un impacto que se proyecta sobre los intereses más sensibles de toda la comunidad.
El Chaco posee la particularidad de tener a una parte significativa de su población estudiantil en situación de vulnerabilidad, es decir en un contexto que requiere del esfuerzo permanente de toda la sociedad chaqueña y, en especial, del sistema educativo para lograr desarticular la desigualdad estructural de oportunidades que afecta a niños y jóvenes de las familias menos favorecidas. Cada vez que a lo largo del ciclo lectivo se presentan jornadas con aulas vacías, sin clases, quienes más se perjudican son estos alumnos que carecen de recursos culturales, sociales y económicos- que les ayuden a minimizar el impacto de una educación de baja calidad.
Días atrás la titular del Ministerio de Educación de la provincia, Marcela Mosqueda, puso la lupa sobre la atomización de la representación sindical docente y, en ese sentido, observó que el Chaco existen 17 organizaciones gremiales del sector, un número que coloca a la provincia como la jurisdicción con mayor cantidad de sindicatos que asumen la representación de trabajadores de la educación en el país. Dicho de otro modo, ninguna otra provincia argentina tiene ese nivel de atomización y, como planteó la ministra, la mayoría de estas organizaciones tiene como planteo principal el reclamo salarial. Para colmo, muchos de los dirigentes docentes hace 15 o 20 años que no están frente a un aula, a lo que debe sumarse un Ministerio de Educación con una plantilla de personal tan numeroso que colma las instalaciones que esa cartera ocupa en la edificio ubicado en la avenida 9 de Julio en la capital provincial donde funcionó en la década del 70 la fábrica de televisores y radios de Noblex que, dicho sea de paso, nunca ocupó tantas personas como las que hoy emplea Educación.
La escuela pública tiene el desafío de contribuir a recuperar la movilidad social en un país que cíclicamente enfrenta crisis que colocan al sistema educativo al borde de la paralización. La discusión por una educación de calidad no debe agotarse en el reclamo por mejores salarios, sino que debe ir más allá y abordar también aquellas propuestas que permitan mejorar las condiciones laborales de los docentes y la infraestructura escolar. Por otra parte, vale destacar el ejemplo de jóvenes chaqueños que viven en distintos parajes de El Impenetrable y que, con mucho esfuerzo, cursan sus estudios en distintas sedes de la Escuela Secundaria Rural y que participan del programa “Todos a la Secundaria” que lleva adelante el Ministerio de Educación de la provincia con Unicef. Estos jóvenes alumnos, en su mayoría pertenecientes a comunidades qom y wichí estudian con docentes coordinadores por medio de computadoras portátiles con clases que son preparadas por profesores tutores desde Resistencia. En este caso también debe destacarse que algunos de estos alumnos tienen que recorrer los diez kilómetros que separan sus hogares de la escuela rural para poder asistir a clases, lo que hace aún más meritorio el esfuerzo de este grupo de estudiantes, que contrasta con la pérdida de jornadas de trabajo en las aulas.
Es de esperar que no se repita en la provincia lo que ocurrió el año pasado que tuvo más de 90 días de protesta docente que afectaron el normal desarrollo de las clases. Es necesario buscar alternativas que allanen el camino del diálogo con las organizaciones que representan a los trabajadores de la educación para ver de qué manera se logra avanzar hacia una educación de calidad que garantice una mayor inclusión e igualdad de oportunidades para todos los niños y jóvenes del Chaco.










