Se agrava la falta de vacunas en el país
Las vacunas son una herramienta fundamental de los sistemas de salud ya que permiten reducir la mortalidad producida por enfermedades que son prevenibles.
Pese a que esto es reconocido en todo el mundo, los responsables de las áreas de inmunizaciones de todo el país alertaron sobre la falta de vacunas del calendario nacional que, según afirman, viene desde el año pasado. Aseguran que lejos de revertirse, la situación se agravó en lo que va de 2018.
Los profesionales de salud que están a cargo de las áreas de inmunizaciones en las distintas jurisdicciones provinciales redactaron un documento dirigido a los ministros de Salud de las provincias en el que advierten la discontinuidad en la provisión de vacunas y materiales descartables. Si bien en un primer momento alguien podría pensar que se trata de una movida impulsada por sectores de la oposición para cuestionar la política de salud del gobierno nacional, un solo dato revela que la advertencia está lejos de eso: el documento lleva la firma de los representantes de todas las jurisdicciones, incluidas las de aquellas donde el gobierno está en manos del macrismo, como Jujuy, Mendoza, Corrientes y la propia Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Vale aclarar que la única provincia que no se sumó a este reclamo fue la de Buenos Aires. Debe tenerse en cuenta que este llamado de atención sobre la falta de vacunas se produce en un momento en que hay alerta por el aumento de los casos de fiebre amarilla en países de la región y por la muerte de dos turistas argentinos que contrajeron esa enfermedad en un viaje que realizaron a localidades de Brasil. Según un informe del Ministerio de Salud de la Nación estas personas no habían recibido la vacuna contra la fiebre amarilla. Por otra parte, existe el riesgo de brotes de sarampión en el país, enfermedad que también muestra una preocupante presencia en América Latina -en Venezuela se confirmaron 159 casos en los tres primeros meses del año-, mientras que la Organización Panamericana de la Salud alertó sobre casos confirmados en Brasil, Guatemala, México y Perú, y también en Estados Unidos y Canadá. Se trata de una situación que debe preocupar a los responsables de los sistemas de salud ya que el virus del sarampión es muy contagioso y no tiene tratamiento, además de ser una de las principales causas de muertes en niños menores de cinco años. Para colmo, también denuncian que se demoró el inicio de la vacunación antigripal para los grupos de riesgo y hay quienes aseguran que a esta situación se llegó por el desmantelamiento del Programa Nacional de Inmunizaciones, tal como lo afirmó el exministro de Saludde la Nación Daniel Gollan.
Los responsables de vacunación en las provincias que elaboraron el crítico documento explicaron, por otra parte, que durante todo el año 2017 no recibieron las dosis planificadas para cumplir con la vacunación antimeningocócica cuadrivalente de los niños de 3 y 5 meses y de los adolescentes de 11 años, a la vez que advirtieron que incluso en muchas provincias la vacunación en este grupo etario directamente no se realizó. También señalaron que este año la situación se puede agravar porque se agregan para vacunar los niños de 15 meses y al menos hasta marzo pasado algunas provincias continuaban con la misma situación y otras recibiendo cantidades mínimas que impiden ejecutar cualquier planificación proyectada.
Con ese telón de fondo, suma una mayor preocupación la situación de la provincia de Salta donde se registró un brote de meningitis. Los responsables de las áreas de inmunizaciones en las provincias también denunciaron la falta de vacunas como la triple viral, la triple bacteriana, para la Hepatitis B, las vacunas contra el VPH, rotavirus, antirrábica y Sabín bivalente, así como la discontinuidad en la entrega de agujas
y jeringas durante 2017. Llama la atención que, en medio de este escenario, una diputada nacional del oficialismo -la legisladora Paula Urroz (PRO de la provincia de Buenos Aires)- haya propuesto
terminar con las vacunas obligatorias a través de un polémico proyecto, una idea descabellada que por suerte fue rechazada de plano por sus propios colegas del bloque oficialista.
Es necesario que el Estado nacional garantice que se cumpla con el Calendario Nacional de Vacunación, cuya aplicación es gratuita y obligatoria en todo el país. Preocupa que exista la posibilidad de que el ajuste también haya llegado a la adquisición y distribución de vacunas, porque de ser así se estaría poniendo en un serio riesgo a la población.










