Caminar adelgaza
Las caminatas constantes e intensas te pueden dar muchos beneficios: mejoran tu capacidad respiratoria, reducen los problemas cardiovasculares, activan el metabolismo y sobre todo a retener menos líquidos.
También ayudan a adelgazar, pero tenés que seguir ciertas reglas para que veas los resultados. Estudios han determinado que se pueden quemar hasta unas 124 calorías si se recorren unos 1.600 metros.

Ser constante
Para perder peso con la caminata es fundamental que lo hagas con cierta frecuencia. Lo ideal es caminar todos los días por determinado tiempo, pero si no te es posible tratá de hacerlo de tres a cuatro veces por semana. Esto es esencial para ver resultados.
Tiempo
Si buscás adelgazar caminando lo tenés que hacer mínimo 30 minutos cada día que te comprometas a hacerlo. Esto te ayudará a mantener un índice de masa corporal más bajo y a adelgazará tu cintura, especialmente esas molestas ‘llantitas’ de la panza.
Calentamiento
Tenés que calentar unos 5 minutos iniciales para que tu cuerpo entre en calor. Y los últimos 5 minutos deberán ser de enfriamiento. Mantené una respiración abdominal profunda que mantenga oxigenado todo tu cuerpo.
Velocidad
Mantener un ritmo constante y rápido es esencial para que puedas adelgazar caminando. Si caminás lento también beneficiarás a tu salud, pero no verás resultados significativos. Tratá de medir qué tan rápido caminás para que no bajes tu velocidad.
Prestá atención al movimiento de tus brazos, la contracción de tu abdomen, que no te encorves y en mantener las puntas de los pies levantadas la mayor parte del tiempo.
Técnica
Olvidate de dar grandes pasos. Aquí no estamos intentando recorrer más en menos tiempo. Es probable que si intentás ir más rápido que tu ritmo natural alargues los pasos. Intentá acelerar pero manteniendo el paso de siempre, que sea el ritmo el que aumente y no la distancia entre tus pies.
Podés causarte una lesión en los ligamentos de la pelvis si no mantenés una correcta postura y técnica. Hombros relajados y el pecho derecho. No mires hacia abajo, tu cabeza debe estar derecha mirando al frente.
Terreno
Se recomienda caminar en un terreno con pendientes o subir escaleras para hacer más músculo y mejorar tu ritmo cardíaco. Además esto te ayudará a quemar más calorías, añadí estos intervalos a tus caminatas por lo menos tres veces a la semana.
Tu propio peso
Otra recomendación, es que las rutinas de caminata no sólo deben enfocarse en caminar. Cada 5 o 10 minutos tenés que parar para hacer sentadillas, estiramientos o saltar. Estos ejercicios ayudarán a que mejores tu ritmo cardíaco y a que se fortalezcan tus músculos aún más.
Más rápido
Luego de 15 minutos caminando, podés incorporar algunos intervalos más rápidos. No es necesario que trotes o corras, sino que camines a un ritmo más rápido y exigido que el de una simple caminata.
La ropa y los zapatos
Esto es algo que muy pocos toman en cuenta. Los zapatos tienen que estar especialmente diseñados para caminar, trotar o correr.

Para la ropa, tenés que optar por una que sea de algodón o podés intentar con la línea ‘dry fit’, que son telas especialmente fabricadas para que absorban el sudor del cuerpo.
La ropa interior también tiene que ser adecuada, ya que una mala elección te puede causar molestias o raspaduras.
En ayunas
Caminar en ayunas te puede ayudar en tres formas diferentes: 1) te ahorrará tiempo, 2) utilizarás una mayor cantidad de grasa como energía y 3) activarás tu metabolismo desde temprano.
Té verde con jengibre
Aunque el té verde tiene otros beneficios interesantes, son muchas las personas que lo utilizan como una herramienta para adelgazar.
Diferentes estudios llegaron a la conclusión de que el consumo diario de té verde que contiene 690 mg de catequinas (antioxidante) durante 12 semanas reduce la grasa corporal, lo que sugiere que la ingestión de catequinas podría ser útil en la prevención y la mejora de las enfermedades relacionadas con el estilo de vida, principalmente la obesidad.
Si al té lo mezclás con jengibre, también podrás obtener buenos resultados disminuyendo el colesterol. Además, el jengibre contribuye a la reducción del dolor muscular posterior al ejercicio.
Placer y no obligación
La última de las reglas para adelgazar caminando es la de no convertir esta actividad en algo tedioso. Tenés que convertir este ejercicio en algo placentero que te libere del estrés que sentís en el día a día. Que te permita salir de la rutina y liberar tu mente de las preocupaciones.
Podés meditar mientras caminás. Olvidate de todos los problemas por un momento, observá el espacio en el que estás, apreciá la naturaleza y las cosas que te rodean. Si no te motivás para salir a caminar solo, entonces animá a un amigo o familiar para que te acompañe. También podés optar por buena música como acompañante.










