San Martín dejó todo
Un pincelada de la Capital Provincial del Carnaval

San Martín no queda lejos y todos sabíamos que tiene uno de los mejores carnavales de la región. Salimos de Resistencia andando despacio y disfrutando el viaje. Llegamos, faltaban pasar dos comparsas, pregunté a un grupo de niñas felices llenas de espuma, y me dijeron que faltaban pasar Yasy Porá y Sapucay.
Ya en situación de disfrute al escuchar la música y con posibilidad de bailar y por qué no de tirar un poco de nieve, compramos las entradas. Como en todas partes, había una valla dividiendo a las personas, de eso hablaremos más adelante. Ahora quiero referirme a la belleza y a la alegría, a la predisposición de los bailarines para las fotos, qué felicidad, me sentí como en mi propia casa, volvería el año que viene a compartir esta fiesta.
Parecía que la consigna era, por esta noche no pienses en vallas que dividen, sólo por hoy no veas tanto. Pero en medio de tanto brillo y felicidad veo una nena de 4 años aproximadamente, sin vestuario que sabía la coreografía y pensé en los sueños de esa pequeña y deseé que se cumplieran todos y cada uno de ellos, en tiempos en los que todo está costando tanto, seguí mirándola y aplaudí. Le queda un largo camino por recorrer con obstáculos conocidos por todas.
Comienzo a pensar en el carnaval como fiesta colectiva, donde el pueblo se expresa y sí, allí estaba, dentro de lo artístico, bello y luminoso se podía leer un reclamo, una foto en la última carroza que significaba claramente un recordatorio y un sencillo homenaje a los que procuraron hasta la muerte la justicia social.
El pueblo chaqueño se estaba manifestando a través de su carnaval con fuerza y nobleza. En todas las culturas existen ceremonias llenas de significados, sólo tenemos que querer ver lo que nos dicen.
Por Alejandra Fabiani Hardy










