Siria: el rostro de una infancia atormentada
Zahra es una niña siria de cinco años que vive en un campo de refugiados en Jordania desde 2015. Ese año sus padres huyeron de la guerra en Siria con ella y otros siete hijos. Viven en una tienda de campaña desde entonces. Su padre, que era taxista y hortelano, busca trabajo en los campos del Valle del Jordán; sus hijos no tienen ninguna posibilidad de ir a la escuela.

La foto fue tomada por el reportero Muhammed Muheisen, quien dijo que vio en el rostro y en particular en los ojos de Zahra, el destino de cientos de miles de niñas y niños. La tristeza silenciosa de las víctimas más inocentes de la guerra, el desplazamiento y el exilio. Tras una indescriptible violencia, esos niños deben enfrentar la vida desarmados, con impotencia e incredulidad. La cara de una infancia perdida para siempre.










