Del Estado reactivo al que planifica y desarrolla
Con la urbanización de casi 4.000 hectáreas la provincia se propone reducir la ocupación ilegal, resolver demandas de vivienda de los próximos 40 años y mejorar el hábitat de sus pobladores. En el ex Campo de Tiro además de nuevos barrios se prevé un segundo campus universitario, un parque natural, áreas de producción y servicios. “Queremos que el Estado deje de ser reactivo para convertirse en uno que propone y planifica”, sostiene el arquitecto Guillermo Monzón.
El sector delimitado por las avenidas Chaco, Las Heras, Castelli y Edison, vecino a la UNNE y atravesado por la avenida Piacentini, es una de las pocas áreas pensadas con antelación a su ocupación actual. Cuando se definieron obras estructurales de pavimentación de calles primó la idea de preservar la vida barrial. Así, aunque todos los sectores se comunican con las avenidas -de circulación rápida-, en paralelo se evitó la generación de ‘atajos’. Monzón apela al ejemplo para dimensionar por qué es importante planificar los espacios de manera integral.
“Esta propuesta va a reducir las ocupaciones ilegales y revertir un Estado reactivo por otro que planifica y propone formas de desarrollo”. Una solución para varios asentamientos irregulares se generó a partir de que una cooperativa de trabajo construya, el IPDUV obtenga el financiamiento y Desarrollo Urbano habilite y acompañe la regularización del terreno. Sin embargo ese criterio de ocupación sectorial respondía a las urgencias de grupos de familias, con poco tiempo para un estudio o una propuesta integral como la que se planea ahora.
De ahí que en la falta de planificación se explican los problemas de presión de la red de agua potable, entre otros inconvenientes. Entonces a diferencia de lo hecho hasta ahora, la “nueva ciudad” tendrá una ocupación progresiva que asegure casa y hábitat. Lo segundo es la suma de infraestructura (energía, agua, cloacas) y servicios (salud, seguridad, educación).




La visión
“Esto es como un Puerto Madero, aunque superador”, presenta Monzón. En la Ciudad de Buenos Aires el Estado asumió el rol de desarrollador urbano y con concursos impulsó un espacio inmobiliario de oficinas y edificios vip próximos al río.
En Resistencia provincia y municipio buscan desarrollar un proyecto más inclusivo que contemple a todos los sectores de la sociedad y a una diversidad de usos.
En 2009 la provincia compró el predio del Ejército nacional y en 2014 técnicos estatales y profesionales de Arquitectura organizaron un estudio y plan de ordenamiento del predio.
El ministro sostiene que el emprendimiento también va implicar un desarrollo más equitativo en el acceso universal a la tierra, sea con el sistema social, adquiriendo lotes en forma particular o a través de operatorias con privados. Una respuesta que equiparará derechos porque hoy falta suelo con todos los servicios y por el disponible se paga un costo muy alto.
Cinco sectores
La propuesta consta de cinco áreas. Una residencial (barrios sociales y privados), otra para emprendimientos productivos, otra dedicada al conocimiento (campus, Inta, Inti, ciencias), otra para servicios (combustibles, carga, transporte) y una natural (humedales). “La gente va a vivir, estudiar, trabajar junto a una amplia área de recreación y natural”, describe. En una pantalla dibuja los límites del área: “Es la nueva Resistencia, con nuevas oportunidades y desafíos”.
En 2012, el Ministerio de Desarrollo Urbano relevó el terreno y registró unas 270 familias.
Sólo un 40% de los terrenos es urbanizable y en los concursos se indicarán los límites donde construir, con estudios provinciales. “Disponer esa información con recursos de varias áreas estatales fue fundamental, porque al margen de que los costos se encarecen con privados, tenemos personal formado para hacerlo”.




Algunos cambios

La propuesta respeta el uso de cada área. Hay productores de hortalizas, chivos, cerdos y algunas vacas que en la actualidad abastecen en alguna medida a consumidores del Gran Resistencia y la idea es que permanezcan. Sin embargo para quienes habiten zonas bajas o áreas destinadas para otros usos se analizan reubicaciones.
“Lo seguimos trabajando en varias reuniones porque no todas las actividades productivas se pueden desarrollar cerca de sectores residenciales. Y porque en cinco o más años habrá cambios y los tendremos que prever”. Además aún falta que la municipalidad incorpore o diversifique otras demandas de acuerdo con un desarrollo armónico y sustentable.
¿Cuánto tiempo demandará concretar el proyecto?
-Es progresivo y gradual. Con la firma del acuerdo reciente (este mes) se armarán las bases del concurso para tener la mejor propuesta urbanística. Con criterios fijados por Arquitectura, Provincia, Municipio, cámara empresaria y el sector profesional, entre las condiciones se incluirán superficies de espacios verdes, densidad y usos, para fracciones de 40 manzanas. La tasa de crecimiento poblacional es de un 8% -cada diez años- y urbanizar ese espacio con criterios razonables demandaría unos 20 a 40 años. Y 60 también. Hace diez que la provincia fijó la planificación como herramienta de gestión y hoy vemos que excede a un periodo.
¿Por qué una obra así no se hizo antes?, ¿se relaciona con una renovación generacional?
-Puede ser, en realidad es una sumatoria de momentos, parte de un proceso. Hace unos años Domingo Peppo estaba en el Instituto de Vivienda. Jorge Capitanich era gobernador y Gustavo Martínez estuvo en este Ministerio, ahora siguen haciendo otras obras desde el municipio. Y yo estuve en la planificación de barrios como los que financió el Banco Mundial. La fuerte vinculación del Ministerio con la universidad y la sintonía con otros actores que dialogan en simultáneo con varias instancias estatales es parte de lo mismo.
El momento
El arquitecto trae otro ejemplo. En 2008 Miguel Barreto, actual decano de la Facultad de Arquitectura fue parte del equipo de trabajo con el que la provincia desarrolló un programa. Hoy es uno de los actores clave en la megaobra que implicará empezar desde cero en el ex Campo de Tiro. “Los tiempos son diferentes y nos llevan a que generemos alternativas de gestión. Es un momento de maduración de una idea y porque todos coincidimos que es el camino a seguir. Son momentos que hay que aprovechar para avanzar”, dice. Epígrafes En un terreno que ocupa casi un tercio de la superficie del área metropolitana, la propuesta consiste en organizar la ocupación en cinco áreas. Muchos de los problemas en las redes de energía y agua en el área metropolitana son por falta de planificación. El proyecto promete poner fin a esos inconvenientes.

Con la universidad y los profesionales
Monzón es egresado de la UNNE, fue subsecretario de Infraestructura Básica y ahora como ministro valora ser parte de un proyecto participativo. En el mismo emprendimiento están la universidad, los colegios de arquitectos, ingenieros y agrimensores y de martilleros los desarrolladores urbanos, empresas constructoras, el municipio y el concejo, que a su vez avanza con nuevo código urbano. “Hoy Arquitectura de la UNNE tiene mucha vinculación con el Estado para que no quede en las aulas sino que esté en relación con la práctica. Lo que se hace científicamente se aplica en el territorio. En realidad esto sucede con todas las universidades, hablo de la que más conozco”, ejemplifica. Además el ministro de Desarrollo Urbano y Territorial recuerda que por esa zona pasará la conexión de ruta nacional 11 con el segundo puente Chaco – Corrientes. Y si bien todavía no se definió la circunvalación, la certeza es que se va a generar una necesidad de servicios, que exige empezar a planificar. Ya se firmó un primer convenio de cooperación técnica para formalizar la interacción académica, ejecutiva y práctica para un cuerpo asesor que diseñe las bases y selección del jurado para concurso de anteproyectos urbanos.
Una vez superada una primera instancia el Consejo Profesional de Arquitectos, Agrimensores, Ingenieros y Técnicos del Chaco se encargarán de organizar el llamado. Y además de participar en la elaboración de las bases, la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos diseñará, captará fondos y ejecutará proyectos.
Está pendiente la firma de un segundo convenio con martilleros para la tasación de cada una de las fracciones del ex Campo de Tiro. Ese paso servirá para la regularización dominial definitiva y las escrituras del traslado del dominio a los ocupantes registrados en 2012.
Las áreas

En el resumen expicativo del plan maestro se propone un esquema de vías de circulación de bajo impacto ambiental, en un predio en zonas estratégicas de desarrollo sostenible (zed).
El plan de ordenamiento contempla cinco aspectos: residencial, producción, conocimiento, humedales y servicios. En la zona residencial se proyectan los barrios del Nuevo Sur, con potencial de desarrollos mixtos (público-privado) debido a la baja incidencia de la tierra en el costo final.
La producción se organizará en el Arazá Verde, recuperando parte de la cuenca del río Arazá y promoviendo una actividad agrícola sostenible con el cordón ambiental sur, jardín botánico y viveros.
El área del conocimiento incluye un nuevo campus universitario, un polo tecnológico, científico y cultural, empresas de base tecnológica y áreas deportivas.
Mientras que el nuevo triángulo (similar al de ruta 11 y avenida 25 de Mayo) se convertirá en el acceso oeste a la ciudad y conectará al segundo puente interprovincial. Por eso se lo considera un espacio propicio para apoyo logístico con usos de servicios de ruta y equipamientos comerciales de escala metropolitana. La Reserva Ramsar del Área Metropolitana tendrá un acceso limitado y un plan de manejo de preservación.










