Argentina ante el desafío de llegar al millón
El 2017 cerrará como el segundo año de más ventas en el sector automotor, aunque el 70% de esas unidades terminarán siendo de origen importado, especialmente desde Brasil.
En los últimos cinco años, en promedio el 60% de los autos vendidos eran importados y de estos el 90% proviene de Brasil, debido a la decisión de las automotrices, avalada por el Gobierno, de importar los sobrestocks a muy bajo precio para el comprador. Además influye que en su momento se llegó a un acuerdo donde Brasil se dedica a la fabricación de los modelos más vendidos y menos rentables mientras que en Argentina se produce lo que se considera media/alta gama de mayor rentabilidad pero con una fuerte caída en el ultimo año. En los concesionarias indican que diciembre tendrá entre 45.000 y 50.000 operaciones, con lo cual el número final estará en alrededor de los 900.000 patentamientos, según BAE. En cuanto al comportamiento del mercado, Volkswagen será el ganador del año de la mano del Gol, que a su vez es el vehículo más comercializado en el país. Desde las concesionarias indicaron que detrás del gran número de ventas, “hay una creciente preocupación porque los autos de Brasil vienen a precios de remate y las terminales te los imponen, con lo cual los márgenes de rentabilidad son muy bajos”.

Por su parte, el hecho de que 7 de cada 10 vehículos no sean nacionales genera alarma en el segmento autopartista. “Las terminales hicieron lo que quisieron bajo la mirada del Gobierno que no se sabe qué actitud adoptará en el 2018”. El acuerdo automotriz Argentina-Brasil marca que por cada dólar exportado, se pueden importar 1,5 dólares, pero este flex ronda los 2 dólares en la actualidad y afecta la producción nacional y el empleo. “La fuerte demanda continúa, y lo que creíamos iba a ser un techo de 900.000 unidades aparece ahora como el piso de lo que será el segundo mejor año de la historia”, aseguró Dante Álvarez, titular de Acara, hace unas semanas para satisfacción de los brasileños.
Tras la meta del millón

El plan del Gobierno para revitalizar la industria automotriz que busca, de aquí a 2023, producir un millón de autos por año se basa en la experiencia española del plan “3 millones”. De este plan participan el Gobierno, empresarios y gremios, que se comprometieron a trabajar con el objetivo de aumentar la producción. Las cinco claves del acuerdo son:
1. Producir más: el millón de autos por año made in Argentina implica más que duplicar los actuales niveles de producción: el 2016 cerró con una producción de 472.000 unidades, menos de la mitad que la meta, según los datos de ADEFA.
2. Mejorar demanda interna y menos antigüedad del parque automotor: la venta de autos es uno de los sectores de la economía que mejor traccionó en 2016, pero la compra de los usuarios se volcó más por las unidades importadas como se señala más arriba. Por otro lado, el parque automotor tiene una antigüedad de 14 años promedio, y sube a 18 años en el transporte de cargas y pasajeros. Pero a contramano del mundo, esta antigüedad hoy se premia en la Argentina: paga menos patente el que tiene un auto con más años, y paga más el que se compró un cero kilómetro.
3. Menos dependencia de Brasil y más dólares: la frase “si Brasil estornuda, la Argentina se resfría” calza perfectamente para graficar la realidad actual del sector. La mitad de lo que la Argentina produce se exporta, y de ese total, 7 de cada 10 autos tienen a Brasil como destino final. Si la economía brasileña va mal, a la industria argentina le cuesta venderle sus autos. Ampliar las ventas a países como México, Colombia, Ecuador en la región y Argelia en África también está en la mira del sector.
4. Más inversiones y empleos: las empresas ya presentaron sus planes de inversión para este año, pero para este acuerdo se arrojó la cifra de u$s5.000 millones de inversiones a 2020. Además, significaría la generación de 30.000 nuevos puestos de trabajo. Las 11 terminales y las 500 empresas autopartistas y metalúrgicas alrededor generan hoy 120.000 puestos de trabajo en provincias como Buenos Aires y Córdoba. Por parte de los sindicatos, el compromiso más claro está en bajar el ausentismo.
5. Planes de financiación para Pymes: por último, uno de los grandes pedidos del sector al ministerio de Producción es poder acceder a créditos para las pequeñas y medianas empresas en los bancos con tasas convenientes. Esto permitirá mover la rueda de inversiones en el sector y a la hora de aumentar la producción, se generará empleo.










