El gobierno declarará la emergencia hídrica por sequía
El gobernador Domingo Peppo encabezó ayer una reunión de gabinete, la primera con los nuevos funcionarios que forman parte del equipo de gobierno. Además de delinear nuevas metas de la agenda del Desarrollo para la Integración, se dio forma al decreto que declarará la emergencia hídrica por la sequía en la provincia.
“La reunión sirvió para la consolidación del nuevo equipo de funcionarios (ministros, secretarios y presidentes de organismos del Estado) para poder llevar adelante la agenda del desarrollo y la inclusión, optimizando los recursos, con mucha austeridad, humildad y gran compromiso hacia el pueblo chaqueño, extremando gestiones de todo tipo”, le dijo el mandatario a NORTE luego de la reunión en el Salón Obligado de Casa de Gobierno.

En ese contexto, mencionó como los temas centrales que fueron analizados la sequía en buena parte de la provincia (con el decreto que el Poder Ejecutivo ya tiene en redacción para declarar la emergencia hídrica); la situación energética para dar “las mejores respuestas posibles”, y el funcionamiento del sistema sanitario para ofrecer respuestas a situaciones que se presentan cada fin de año.
El decreto para declarar la emergencia hídrica en la provincia tendrá como premisa llevar alivio a los municipios comprometidos por la falta de agua potable.
Además, el gobernador y los funcionarios de su gabinete avanzaron en la preparación de las metas para los próximos dos años de gestión. “La confianza, la esperanza y los sueños de los chaqueños deben hacerse realidad”, concluyó.
Presencia en territorio y relación con intendentes
En esta primera reunión con los nuevos integrantes del gabinete provincial participaron ministros, subsecretarios y presidentes de entes autárquicos.
Allí, Peppo resaltó como fundamental en esta nueva parte de la gestión una mayor presencia en territorio y la relación con los intendentes. Y adelantó que en febrero próximo se presentará el programa de acciones para los próximos dos años. “Se establecerán las metas con austeridad pero con realizaciones, tratando de generar la máxima productividad”, señaló.
Para ello indicó que el objetivo es garantizar que los recursos lleguen en tiempo y forma para poder concretar las acciones y metas.
“Agua potable, energía, salud y seguridad son las áreas que se sobrecargan en estas épocas y es donde hay que darle una apoyatura especial”, remarcó.
El 95% del territorio chaqueño está afectado por la falta de lluvias
“La provincia tiene un 95% del territorio cubierto con valores de déficit de agua producto de las precipitaciones del período septiembre 201715 de diciembre de 2017”. Esa es una de las conclusiones a las que arriba el Panorama Hídrico Provincial elaborado por la Dirección Estudios Básicos de la Administración Provincial del Agua (APA), que conduce Hugo Rohrmann. El documento también expone que los valores superiores de déficit, mayores a 50%, se ubican en la zona central y sudoeste del Chaco.
El análisis de la situación y de las perspectivas para el trimestre diciembre ‘17- febrero ‘18 fue uno de los ejes de la reunión de gabinete que encabezó ayer el gobernador Domingo Peppo. Por eso se elabora un decreto que declara la emergencia hídrica por sequía.
“El presente año hidrológico refleja claramente déficit de lluvias al ser contrastadas con los valores históricos o promedios. En el plano de anomalías, la provincia aparece con déficits más marcados: superior al 50% de anomalía negativa en la zona central y este del territorio siguiendo la traza de la Ruta Nacional 16, el sector sudoeste y las zonas de influencia de Taco Pozo y El Sauzalito; y llegando al 70% de déficit en la zona de influencia de Presidencia Roque Sáenz Peña”, puntualiza el informe.
Esta situación traducida a cantidad de agua caída significa lo siguiente explica el documento-: tomando como ejemplo a Sáenz Peña, el promedio histórico de esos 3,5 meses analizados fue de 299 milímetros, y lo que llovió en ese período este año alcanza a 46 milímetros, es decir, sólo un sexta parte de ese promedio histórico. Transcurridos tres meses y medio del año hidrológico 2017/18, el estado de situación hídrica provincial fue expuesta al gobernador, en base al comportamiento de las precipitaciones del período 01/09/17 15/12/17, relacionando además con la historia del año anterior (claramente húmedo), y los años anteriores signados por la sequía, como base para tomar decisiones apropiadas sobre abastecimiento de agua potable a la población y a los requerimientos del sector agropecuario. Este panorama es elaborado por la Dirección Estudios Básicos de la APA, en base información propia y del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Así, indica el informe que en la presente temporada de lluvias se observa nuevamente una alta variabilidad de las precipitaciones, tanto en el tiempo como en las áreas que ocurren; con prácticamente todo el territorio provincial en déficit de precipitaciones comparando con los valores históricos, con la sola excepción del área de influencia de Pampa de Indio. Y además, el último año hidrológico septiembre ‘16 agosto ‘17, claramente húmedo, con inundaciones en distintos sectores de la provincia. “Esto hace que, al mismo tiempo, se tengan que atender situaciones de inundaciones y sequías, sacar y llevar agua, saneamiento y riego, acciones y decisiones contrarias que desde el aspecto técnico y de gestión del recurso hídrico, es difícil de plantear en forma armónica y tratando de satisfacer los intereses afectados”, analiza el documento de la APA. Para tener un panorama más completo “debe relacionarse este comportamiento con las lluvias de los años anteriores caracterizados por la sequía (2002/2014), en el especial en el sector centro y oeste de la provincia, y otro ciclo caracterizado por excesos (2014/2017)”; teniendo en cuenta que las precipitaciones en algunos casos modifican el nivel de las reservas hídricas superficiales y subterráneas, y en otros no sufren variaciones.
Excesos y déficits
Dentro de este comportamiento de las precipitaciones (con alta variabilidad espacial y temporal), debe recordarse que el período de sequía anterior de 12 años caracterizó el bajo nivel de reservas de agua existente, tanto superficial como subterráneo. El período húmedo posterior hizo recuperar rápidamente las reservas de agua superficiales, y en menor medida las subterráneas. En ese período faltó un año y en algunos sectores, dos años de lluvias entre 1000 y 2000 mm-, modo elocuente de definir la situación crítica de reservas de agua, especialmente las subterráneas. También se recuerda que los años posteriores 2014 a 2017 tuvieron claros excesos en especial en la zona norte por encima de la ruta 16, y la zona sudoeste recién este año hubo excesos. De vuelta: excesos y déficits como sello de la provincia. Esta variabilidad de las precipitaciones impacta en el abastecimiento de agua a las poblaciones del interior, específicamente en aquellas localidades donde no tienen servicio permanente de agua potable o que dependen de fuentes de alimentación asociadas a las lluvias. Tiene menor impacto en la actividad agrícola, cuya necesidad de agua se asocia más al período vegetativo de los cultivos, que a las reservas de años anteriores.
Perspectivas para el trimestre diciembre-febrero
La perspectiva trimestral elaborada por el Servicio Meteorológico Nacional, herramienta que en los últimos años tiene cada vez mayor precisión, para el trimestre diciembre 17-febrero 18 hace una estimación de valores normales de las precipitaciones: hay un 40% de probabilidad de que en el trimestre analizado las precipitaciones se ubiquen alrededor de lo normal; un 25 % que sean superiores; y un 35 % de probabilidad de ubicarse por debajo de lo normal.
Esto se traduce en que los valores más probables de lluvias para el trimestre en curso alcanzarían aproximadamente los promedios históricos, que van de 320 a 430 mm según el lugar.










