Piñera o Guillier: el que pestañea pierde
Por Gisella López Lenci- En la elección presidencial de Chile nada está dicho: el candidato oficialista Alejandro Guillier podría dar la sorpresa debido al rechazo que despierta el exmandatario Sebastián Piñera.
Son los comicios más reñidos e inciertos desde el regreso de la democracia al país, hace casi treinta años. Si las encuestas durante casi todo el año habían vaticinado una segura segunda vuelta, lo que no dijeron –o dijeron mal– era que la diferencia entre ambos candidatos iba a ser tan ajustada.
El expresidente y millonario empresario venció en la primera ronda con el 36,6% de los votos, cuando los sondeos señalaban que lo haría con alrededor del 44%. Mientras que Alejandro Guillier, representante del oficialismo y uno de los periodistas más emblemáticos de la televisión chilena, sacó un 22%, muy por debajo de lo esperado.

La principal sorpresa fue la izquierda, representada por el Frente Amplio y su candidata, Beatriz Sánchez, con un 20%. Y acá está la clave: esta franja definitivamente no votará por Piñera y si acude a las urnas lo hará por Guillier, aunque sea a regañadientes.
Podría decirse que es una elección en la que el voto no se definirá a favor de un candidato, sino en contra del otro. El voto ‘anti-Piñera’ se está instalando con fuerza y podría inclinar la balanza a favor de Guillier, un candidato con poca experiencia política, pero que ahora aglutina el sentir de los electores que no quieren ver al derechista nuevamente en el Palacio de la Moneda.
“No es que la gente prefiera a Guillier o que crea que es mejor. En la calle hay se rechaza a Piñera porque es un candidato con doble discurso. Se dice que tiene ‘letra chica’, como en los contratos con trampa”, señala Marco Moreno, decano de la Facultad de Gobierno de la Universidad Central de Santiago. Haciendo números, tras los resultados de la primera vuelta, si bien Piñera quedó en primer lugar, en realidad salió perdiendo. Los votos de la derecha sumaron casi 44% –incluidos los del ultraderechista José Antonio Kast–, pero la centroizquierda y la izquierda completaron un 55%. Si se mantiene la tendencia, el voto ‘anti-Piñera’ explica por qué esta segunda vuelta es tan competitiva.
Guillier, con 22%, ha sido el candidato que pasó con peor votación a la segunda vuelta desde el retorno de la democracia. “Es un candidato muy débil y no debía ser competitivo en una segunda vuelta, pero ahora lo es debido al rechazo hacia Piñera”, explica el analista chileno Patricio Navia. “En estos casos no se puede sumar de manera lineal, pero la gente que quería votar por Piñera ya lo hizo en primera vuelta. No habrá gente nueva que lo haga. De hecho, los seguidores del Frente Amplio no confían en Guillier, pero preferirán votar por él”, acota Moreno. Por eso, el periodista tendría más probabilidades de crecer. Y si no se descuida, podría ser el próximo presidente de Chile.
Una campaña de errores Para Moreno, el postulante que gane será aquel que cometa menos errores. Hay una máxima en política: las elecciones no se ganan, se pierden. Y hasta el momento, Piñera es quien más ha trastabillado en las últimas semanas. A sus continuas ‘piñericosas’ –traspiés- se han sumado declaraciones polémicas que luego debe salir a corregir. Como cuando dijo que hubo votos marcados en la primera vuelta a favor de Guillier y Sánchez, esparciendo un halo de sospecha sobre el proceso electoral; o cuando expresó que los niños transgénero “se corrigen con la edad”. En parte del electorado está el temor de una marcha atrás a las reformas sociales impulsadas por Michelle Bachelet. Piñera no sólo las criticó en campaña, sino que se ha enredado en declaraciones sobre despidos de empleados públicos o vinculando a Guillier con el venezolano Nicolás Maduro. Nada está dicho. Las encuestas, que se equivocaron gruesamente en la primera vuelta, dan un empate técnico, con un promedio de dos puntos de diferencia a favor del expresidente. El resultado es incierto y cualquier error puede hacer la diferencia. Piñera o Guillier. El que pestañea pierde. (ilustración) Sebastián Piñera y Alejandro Guillier disputan la segunda vuelta electoral en Chile. Ilustración de Giovanni Tazza para diario El Comercio.
Campaña intensiva
La campaña de segunda vuelta duró solamente cuatro semanas y obligó cambios programáticos. El expresidente tuvo que transformar su discurso con respecto a la gratuidad de la educación superior, a la que se oponía, y ofreció enfocar el beneficio en la formación técnica. El candidato del oficialismo, en busca de cautivar al electorado del Frente Amplio de izquierda, propuso eliminar la deuda que los alumnos adquirieron con los bancos, aunque sólo para el 40% más pobre.

En un reciente debate televisivo Piñera cuestionó que su oponente tuviera la firmeza y la decisión que se requieren para hacer frente al llamado ‘conflicto mapuche’. Y la única referencia a asuntos de índole internacional fue la inmigración. “Vamos a cerrar la puerta a los que vienen a causarnos daños”, anunció el exmandatario. Guillier se mostró a favor de regularizar la situación de los extranjeros que llegaron al país como turistas y actualmente trabajan. En lo que sí coincidieron ambos fue en la necesidad de acabar con el monopolio de las administradoras de fondos de pensiones.
Algunas claves
* La elección presidencial para el período 2018-2022 se realizó el 19 de noviembre, junto con las de diputados y senadores y de consejeros regionales.
* 14 millones de electores están convocados a las urnas, aunque el 19 de noviembre sufragó apenas un 46%
* En primera vuelta Piñera quedó primero con el 36,64% y Guillier obtuvo solo un 22,7%
* Dos sondeos los ponen en empate técnico: Cadem vaticina 40% a Piñera y 38,6% a Guillier; Criteria 47% y 45% respectivamente










