Identificaron los restos de un médico desaparecido en 1976
La justicia federal acreditó hoy la identificación de los restos de Jorge Roitman, un médico del Hospital Posadas, situado en el partido bonaerense de Morón, desparecido durante la última dictadura militar, informaron hoy fuentes judiciales.
Los restos óseos de Roitman habían sido encontrados el 8 de noviembre pasado, cuando se estaban comenzando a realizar obras de remodelación en el Hospital Posadas, donde funcionó un centro clandestino de detención.

Los restos hallados fueron analizados por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y los resultados fueron acreditados hoy por el juez federal Daniel Rafecas en la causa en la que se investigan los crímenes del personal del Primer Cuerpo del Ejército.
El médico Jorge Mario Roitman ya había sido considerado víctima del centro clandestino de detención y tortura que funcionó en el Chalet, ubicado dentro del predio del Hospital, informaron desde el juzgado de Rafecas, tras confirmar la identificación de los restos.
Los restos óseos fueron advertidos por operarios que estaban trabajando, mientras cavaban una zanja para realizar un desagüe, a unos 25 metros de donde funcionara en su momento el centro clandestino de detención.

El EAAF logró determinar en un grado de probabilidad del 99,99 por ciento la vinculación biológica de los restos con las muestras aportadas por Alejandra Roitman, hija de Jorge Mario, y Diana Mónica Roitman, hermana del desaparecido.
‘Roitman era médico del Hospital Posadas y antes había trabajado en el Hospital de Ramos Mejía. Según las víctimas que compartieron cautiverio con él, fue salvajemente torturado, intensificándose su tortura por su condición de judío‘, recordaron desde el juzgado de Rafecas.
El magistrado fijó como ‘fecha presuntiva de muerte (por homicidio)‘ el 8 de diciembre de 1976, y recordó que ya en la causa se había acreditado que el médico fue ilegalmente detenido el 2 de diciembre de 1976.
Por el caso se encuentran imputados Luis Muiña y a Argentino Ríos, ambos integrantes del grupo de civiles que se autodenominaba SWAT, que conformaba la patota que actuaba en el centro clandestino y deambulaba por el Hospital Posadas para controlar a los empleados.
Muiña fue condenado por la privación ilegal de la libertad y los tormentos de Roitman y está a la espera del juicio oral por el homicidio; mientras que Ríos fue declarado incapaz de enfrentar el juicio por problemas de salud y actualmente, tras su rehabilitación, espera también ser sometido a juicio.










