Protestas en torno a la plaza 25 de Mayo hicieron colapsar al tránsito en el centro de Resistencia
Automovilistas, colectiveros, taxistas y remiseros que tuvieron que circular hoy por el microcentro de Resistencia volvieron a padecer otra jornada de cortes de calles que volvieron al tránsito vehicular un verdadero martirio.
Manifestaciones de movimientos sociales en inmediaciones de Casa de Gobierno volvieron a complicar seriamente durante toda la mañana la circulación de vehículos en torno a la plaza 25 de Mayo y en varias cuadras a la redonda, ante el gran volumen de tránsito que se volcó a recorridos alternativos.
Lo peor, como siempre, estuvo en los nudos críticos de los desvíos forzosos, ya que en esos puntos imperó nuevamente la ley del más audaz, en razón de que los conductores buscaron ganarse su paso a cualquier precio.






La estrategia de "ver quién mete la trompa primero" en una calle alternativa generó el riesgo permanente de roces y choques, sobre todo porque otra vez los inspectores municipales de tránsito -tan veloces para controlar que se respete el estacionamiento medido- brillaron por su ausencia y no se contó con ellos para tratar de poner algo de racionalidad y orden en los desvíos.
Lo curioso es que es el mismo municipio el que viene hablando de implementar un "`protocolo de actuación" para las protestas sociales en la ciudad, y mientras tanto ni siquiera aplica el sentido común como para enviar su personal de tránsito a fin de atenuar el impacto de esas manifestaciones en la vida del resto de los ciudadanos, que en la mayoría de los casos ven así complicadas sus obligaciones laborales y de otro tipo.
Un cronista radial contó hoy al aire que le planteó esa circunstancia a un inspector que observaba pasivamente el gran lío en que se había convertido el tránsito cerca del Correo Argentino, y que la respuesta del supuesto servidor público fue: "Quiero volver tranquilo a mi casa".
Entre las organizaciones que se manifestaron esta mañana estuvieron el Movimiento 17 de Julio (que dirige Tito López), y otras asociaciones de desocupados y cooperativas. En algunos casos reclamaban la restauración de pagos para construcción de viviendas y en otros mayor ayuda social. También se vieron algunos carteles pidiendo por la libertad de la dirigente jujeña Milagro Sala.
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