El apoyo que merece Cruz Roja Argentina
La Cruz Roja Argentina es la organización humanitaria más antigua y con mayor cantidad de voluntarios del país que ante cada catástrofe natural o emergencia de gran envergadura llega con asistencia a todos los rincones de la geografía nacional. Esa noble misión que viene cumpliendo desde hace 137 años, sin embargo, todavía no fue reconocida en forma cabal a través de un marco normativo que regule y, a la vez, proteja su labor.
Cabe recordar que la Cruz Roja Argentina es parte integrante del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, la red humanitaria más grande del mundo que está presente en 189 naciones. En nuestro país la organización jugó este año un rol clave en la asistencia a miles de argentinos que sufrieron inundaciones en distintas localidades, para lo cual trabajó en forma coordinada con sus filiales ubicadas en las zonas afectadas por las emergencias, ratificando así su objetivo de contribuir a mejorar la vida de las personas, en especial aquellas que se encuentren en situación de vulnerabilidad. Pero, como se dijo, para poder trabajar cada vez con mayor eficiencia, la organización necesita que la legislación nacional reconozca debidamente a la entidad en todo su accionar.
Para lograr ese reconocimiento, la Cruz roja Argentina presentó en el Parlamento nacional varios proyectos de reforma de la ley que regula su funcionamiento, pero hasta el día de hoy ninguna de esas iniciativas fue aprobada. Lo que proponen esos proyectos es introducir cambios en la norma que protege el emblema de la Cruz Roja, que data de 1893. Por otra parte, existe otra normativa del año 1949 que amplió algunas facultades de la organización, pero como sucede con la ley antes mencionada, también adolece de esa falta de sintonía con las exigencias de las sociedades actuales. Dicho de otro modo, es necesario que el Parlamento sancione una ley que permita regular, fortalecer y proteger el nombre, uso y señales distintivas de Cruz Roja Argentina, así como las actividades que desarrolla la organización y su voluntariado.
En cada país Cruz Roja cuenta con una ley que protege su nombre y su emblema. En Argentina esa ley es del año 1893 (Ley Nº 2976) y, por ser anterior a la adopción de los Convenios de 1949 y los Protocolos adicionales de 1977 y 2005, no es acorde con los estándares exigidos por los Tratados Internacionales de Derechos Humanos de los que nuestro país es Estado Parte. Debe señalarse, además, que la cruz roja, la media luna roja y el cristal rojo son emblemas protegidos por el Derecho Internacional, quedando prohibido el uso no autorizado de los mismos. La responsabilidad en lo que refiere a la autorización para utilizar los emblemas incumbe al Estado, debiendo reglamentar su uso. En la actualidad muchas empresas, amparándose en el vacío legal que existe, utilizan el logo de la Cruz Roja en sus productos para atraer a compradores, pese a que no tienen una autorización del organismo para hacerlo. El problema es que la organización no puede iniciar acciones legales contra esas prácticas desleales porque el marco normativo que está vigente es, como se dijo, de otro siglo.
En nuestro país, además, el sostenimiento de la filial local de la Cruz Roja no está respaldado por el Estado, y por eso su financiamiento depende exclusivamente de la buena voluntad y los aportes de la sociedad civil. Por otra parte, en cada país la Cruz Roja debe contar con una ley que proteja su nombre y su emblema, pero eso no ocurre en la Argentina. Por ese motivo, uno de los proyectos de ley que presentó la organización contempla la ayuda económica necesaria para el correcto equipamiento y formación de sus recursos humanos a los efectos de optimizar la prestación de los servicios y cargas públicas en forma gratuita a toda la población, ante situaciones de emergencias o catástrofes, y para su actividad humanitaria en general, garantizando todos los sistemas de rendición de cuentas y auditoria de los mismos.
Por lo expuesto, es de esperar que el Parlamento nacional salde la deuda que el país mantiene con la Cruz Roja y sancione una ley que permita optimizar el trabajo de la organización. Se trata de un reclamo que comparte buena parte de la comunidad y que debe ser escuchado porque se trata de un pedido formulado por una de las organizaciones de bien público con mayor prestigio del país y con una larga experiencia en la asistencia a comunidades en situaciones de emergencia.










