Ford y Firestone una alianza que se arruinó
La Ford Motor Company siempre tuvo una relación históricamente fuerte con Firestone desde su creación, con Henry Ford y Harvey Samuel Firestone como amigos personales y sus dos familias ligadas en matrimonio con sus respectivos nietos, William Clay Ford, Sr. y Martha Parke Firestone casados en 1947. En 1988 Firestone de Estados Unidos se convirtió en una filial del fabricante de neumáticos japonés Bridgestone.
Pero esa alianza estratégica y familiar llegó a su fin cuando en el año 2000 hubo una serie inaudita de accidentes que involucraron a las Ford Explorer equipadas con neumáticos de 15 pulgadas de Firestone fabricadas en la planta de Decatur, Illinois y su desprestigio fue tanto que la fábrica tuvo que ser cerrada.

Sin embargo Ford y Firestone trataron de minimizar el problema pese a al menos 47 muertes documentadas y muy pocas probadas en juicios, donde la rotura del hombro del neumático ocasionó la pérdida de control de la camioneta.

Esta crisis puso sobre la mesa el riesgo de permanecer fieles a las prácticas de negocios tradicionales que hacen ciertas presunciones que en el mercado actual ya no son válidas. Durante mucho tiempo, por ejemplo, Ford no disponía de documentación sobre la garantía de los neumáticos ya que eso le correspondía al fabricante de la rueda. Se suponía que los consumidores tenían que considerar los neumáticos y el auto como dos productos separados pero en la actualidad el fabricante del vehículo es solidario con el de los neumáticos que emplea en sus modelos en caso de problemas.
Las dificultades con los Firestone ATX y Wilderness AT empezaron a aparecer en 1990, de acuerdo al abogado Tab Turner, de Little Rock, Arkansas quien entabló a principios de los 90 la primera demanda que involucraba muertes como consecuencia de un accidente en una Ford Explorer con ruedas de Firestone. Desde entonces, Turner asegura que ha estado involucrado en unos 15 casos, de los cuales 10 están aún sin resolver mientras las Explorer seguían saliendo de la línea de montaje con neumáticos Firestone hasta que a comienzos de 2000, Ford empezó a recibir informes perturbadores de mercados internacionales.

En ciertos países del Golfo Pérsico y de América Latina, la compañía empezó a recibir quejas de fallas repentinas de las llantas Firestone ATX o Wilderness, usualmente durante recorridos a alta velocidad, bajo temperaturas muy altas y con mucho peso encima. Los incidentes también indicaban que la falta de aire en los neumáticos era un factor importante.
El caso en Corrientes
En agosto de 2000 Bridgestone Firestone decidió cambiar los neumáticos de las camionetas Ford Explorer que circulaban en nuestro país con las cubiertas que provocaron accidentes en los Estados Unidos. Se trataba de la medida P 235/75 R15 en los diseños Radial ATX, Radial ATX II producidos en las plantas de Estados Unidos y de México, y también el modelo Wilderness AT de la misma medida hechos en la planta de Decatur en EE.UU., e identificados con la serie DOT-VD.
Estos modelos no se producían en la Argentina, pero las Ford Explorer eran importadas con esos neumáticos. Desde 1994 ingresaron cerca de 4500 Explorer, y en su momento Eduardo Minardi, vicepresidente de Bridgestone Firestone Argentina, dijo en ese momento que el número de unidades vendidas con las cubiertas cuestionadas era mucho menor .
Lo curioso es que en esas declaraciones Bridgestone-Firestone dijo que no hubo casos de fallas en nuestro país pero el abogado Claudio Defilippi acudió al diario La Nación y contó que mientras circulaba con su esposa y sus hijos por una ruta correntina, su Ford Explorer perdió el control y volcó.
Defilippi se comunicó con Ford, y expresó que un ingeniero de la empresa revisó el vehículo, dijo que el neumático había sido golpeado por un objeto cortante, y que fue eso lo que provocó el accidente. "Estoy seguro de que no pisamos nada, el neumático explotó. Además, estábamos en Corrientes, donde hay altas temperaturas, como en el sur de Estados Unidos, donde se dieron los otros accidentes", dijo Defilippi.
"Mi camioneta quedó tres veces peor que la de Rodrigo" (el músico cordobés muerto en una camioneta similar en una autopista del gran Buenos Aires) , concluyó.

El peor desastre de ingeniería
La mala reputación de los neumáticos Firestone tardó en ser recuperada y todavía en 2000 arrastraban las secuelas de lo que es calificado como uno de los 10 peores errores de ingeniería de la historia.
Tal como figura en los libros de record cuando a principios de los 70 comenzaron a popularizarse los neumáticos radiales Firestone lanzó al mercado la serie 500 que tenía una falla que permitía que el agua se infiltrara por entre el dibujo, lo que provocaba que las cintas de acero de la estructura interna se oxidasen y el dibujo se separase, lo cual sucedía normalmente a altas velocidades. Docenas de muertos más tarde, Firestone culpó a los consumidores, pero más tarde retiró 10 millones de neumáticos.










