Nueva generación de innovadores argentinos
Tres jóvenes investigadores argentinos fueron seleccionados entre más de 3000 postulantes por el prestigioso Instituto de Tecnología de Massachusetts, también conocido por sus siglas MIT (en inglés) para recibir el premio “Innovadores Sub-35” que este año distinguirá a 35 emprendedores latinoamericanos.
Se trata de la ingeniera en materiales Florencia Montini; la estudiante de Ingeniería en Informática del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), Agustina Fainguersch; y el experto en informática y activista digital, Santiago Siri.
Montini tiene 32 años, es investigadora del Conicet y trabaja en el Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de los Materiales (Intema) en Mar del Plata. Fue seleccionada por el MIT por haber creado un conducto a partir de un nuevo material biomimético con las mismas propiedades elásticas que los vasos sanguíneos y que, además, no produce coágulos y es reabsorbible por el cuerpo. Según explicó, su invento puede usarse para restaurar la circulación en los vasos afectados por obstrucciones o aterosclerosis. Y lo más importante es que una vez realizada la cirugía, el propio cuerpo del paciente se encarga de reemplazar el conducto por tejido vascular nuevo, sin provocar rechazos.
Fainguersch tiene 27 años y su trabajo -seleccionado por el MIT- consiste en el desarrollo de una aplicación, bautizada Muzi, que permite al usuario efectuar exámenes de sangre y obtener diagnósticos de HIV accesibles con solo disponer de un celular. Se trata de una plataforma que combina kits de diagnóstico de bajo costo, teléfonos móviles y un programa de incentivos, para que las personas puedan hacerse las pruebas sin tener que realizar desplazamientos ni ser víctimas de estigmatización. Las personas que lo utilicen podrán solicitar que un diagnosticador se acerque a realizarles el test y solo tendrán que esperar recibir los resultados a través de un mensaje de texto en el celular, preservando de esta manera su privacidad. La propuesta de Santiago Siri, en tanto, consiste en utilizar una cadena de bloques, también conocida como blockchain, que es la tecnología de encriptación que utiliza la moneda virtual Bitcoin para ser aplicada en las jornadas electorales con voto electrónico. El joven emprendedor explicó que su trabajo se apoya en una base de datos distribuida, que actúa como registro contable, lo que permite que toda transacción quede registrada. Este proceso impide que la información esté localizada en un único ordenador y por lo tanto es imposible que pueda ser modificada en forma individual.
Los autores de todos los trabajos seleccionados fueron invitados al acto que se realizará este 16 de noviembre en la Universidad Panamericana de México, donde recibirán las distinciones. Cabe señalar que entre los seleccionados, además de los tres argentinos, hay nueve mexicanos, cinco chilenos y cinco colombianos, tres venezolanos, dos uruguayos y dos bolivianos, y un representante de Ecuador, Perú, Guatemala, Costa Rica, Cuba y República Dominicana.
Merecen destacarse también los trabajos de la investigadora chilena Barbarita Lara, cuyo invento combina una sencilla aplicación para teléfonos móviles con ondas de radio para enviar alertas a los ciudadanos en situaciones de emergencia que no depende de internet ni redes móviles; el de Edwin Salcedo, de Bolivia, que desarrolló un software para digitalizar la gestión y el diagnóstico de las imágenes médicas; el de Alejandro Lozdziejski, de Uruguay, que facilita el acceso al uso de una impresora 3D gracias al desarrollo de un software que permite imprimir diseños propios de forma autónoma y sin conocimientos especializados; y el de Stephanie Valencia, de Colombia, que diseñó dispositivos de código abierto, accesibles y de bajo costo que permiten a los niños con discapacidades físicas, verbales y cognitivas mejorar sus condiciones de vida.
La creación de estas nuevas herramientas y productos seguramente se traducirá en una mejora en la calidad de vida de la gente. Estos jóvenes innovadores, además de ser un ejemplo para las nuevas generaciones, tienen en sus manos la capacidad de cambiar al mundo gracias al esfuerzo y la dedicación que ponen en cada uno de sus proyectos.










