Dejar de hablar de género para referirse exclusivamente al talento
Si bien las mujeres tienen un rol distintivo en los puestos de decisión, el objetivo es comprender que el liderazgo no es femenino ni masculino, sino que tiene el sello y la identidad de quien lo ejerce.
Que las mujeres tienen cada vez más lugar en los directorios de las empresas es algo evidente, así como lo es que el número crecerá aún más en el futuro. Sin embargo, las lecturas que se hacen sobre esta situación son distintas y, mientras algunas sostienen que esto se logró por las características y particularidades femeninas, otras se niegan a hablar de género y se refieren a la diversidad y los talentos que las empresas y los gobiernos no pueden dejar pasar en la época actual.
"Aportamos una mirada particular a los temas con una enorme sensibilidad e intuición. La mujer propone un abordaje más comprensivo, que considera posiciones y sensaciones de varios, y puede buscar rápidamente soluciones que resulten satisfactorias a todas las partes", opinó Connie Demuru, managing director de Rapp Argentina, y añadió: "La mujer es naturalmente mediadora, flexible y con capacidad multitasking, que la convierte en pragmática, considerando lo emocional y no sólo lo racional".
En tanto, Verónica Kolodesky, creadora de Vestir tu Maleta, dijo que una mujer aporta a la mesa de directorio frescura, pensamiento, estrategia y creatividad. "Tiene la suficiente flexibilidad como para abordar diferentes tareas y gestionar todos los planos de un proyecto, pero también la sabiduría y confianza necesarias para delegar en el otro y exhibir con orgullo el mérito construido del equipo", agregó.

En este sentido, Paula Molinari, presidenta de Whalecom, citó una investigación de McKinsey de 2010 llamada Why Women Matter (Por qué la mujer importa), según la cual las compañías con mujeres en los niveles de dirección tienen mejores resultados financieros. "La diversidad de género aporta visiones distintas, impacta en las organizaciones en forma positiva. También genera modelos de rol para otras mujeres y alienta su desarrollo. En un mundo complejo y cambiante como el actual, la diversidad es un imperativo para la innovación", afirmó.
Pero el liderazgo femenino no se limita a las empresas. "Estamos atravesando una etapa de profundización y consolidación de la presencia de mujeres en puestos de liderazgo en el área social, económica y política", aportó Daniela Martin, directora de Gestión de AmCham Argentina.

Por su parte, la presidenta de la ONG Fundación Equidad y ex senadora, María Eugenia Estenssoro, se refirió a la impronta de la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal; la vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti, y la diputada Elisa Carrió. "Tanto en los negocios como en la política, las mujeres están demostrando el impacto de su invalorable liderazgo. En nuestro país, Vidal, Michetti y Carrió instalaron en la agenda política la lucha contra la corrupción y la pobreza, temas esenciales para fortalecer la legitimidad del presidente Mauricio Macri. Sin ellas, difícilmente habría ganado tantas elecciones. Y él, por suerte, lo supo ver", aseguró.

Según la directora para la Argentina de Almundo.com, Silvia Tenazinha, una gran debilidad del liderazgo femenino es intentar masculinizar el rol: "Un liderazgo no es femenino ni masculino. Tiene el sello, la identidad, la impronta de quien lo lleva. Muchas veces, el ansia de no fallar lleva a que una mujer, que llegó a esa posición por sus dotes y talentos naturales, se masculinice para obtener más respeto o autoridad".

Para Andy Clar, creadora de Chicas en New York, el poder está en el complemento. "Decir que sólo aportamos algo es similar a ponernos en un lugar de desigualdad de derechos. Las mujeres podemos ser directoras y líderes al igual que un hombre. Pero no somos iguales, somos distintas y abordamos las situaciones de maneras diferentes, incluso muchas veces llegando a los mismos resultados. Todo tenemos un rol, una fortaleza y una debilidad, y la evaluación correcta sería no discriminar el sexo del talento", dijo.
Silvina Prette, directora de FedEx Express Argentina, indicó que la clave para lograr conciliar la vida familiar y laboral es "tener un compañero de vida que camine al lado tuyo en lo personal y profesional, y como consecuencia llevar adelante una familia que entiende la importancia de los roles de cada uno y se acomoda a cada situación".

Alejandra Covello, presidenta de Covello Propiedades, tiene dos hijos y, por trabajo, divide su tiempo entre la Argentina, Uruguay y Miami. Para ella, las mujeres son las que mejor desempeño tienen, porque hacen de todo: trabajan, manejan su casa y tienen chicos. Por esto mismo, su equipo está integrado en un 70% por mujeres. Sin embargo, la doctora en Ciencias Económicas aportó tips para organizar la vida familiar y laboral. "Las claves son: llevar un calendario de prioridades; distinguir entre lo urgente y lo importante en ambos ámbitos; armar equipos donde delegar en ambos ámbitos; no desesperar si algo no funciona bien desde el principio; apuntar a la excelencia sin culpa; disfrutar sin culpa de los logros obtenidos compartiéndolos en familia; hacer valer nuestra posición de liderazgo en los ámbitos más pequeños para lograr colaboración; reír, y usar WhatsApp", concluyó.
Situación en la Argentina
Según un estudio de Grant Thornton
15 por ciento: es la proporción de cargos directivos ocupados por ejecutivas
3 por ciento: es el porcentaje en que se redujo la participación femenina, que había llegado al 18%
53 por ciento: más de la mitad de las empresas no tienen mujeres en la alta dirección










