“Vamos a seguir construyendo desde la diversidad”
“Desde el seno de la organización pensamos que el encuentro fue un éxito. Durante tres días pasaron grandes cosas. Hubo 71 talleres donde se debatió y se discutió en un clima saludable. Ahora miro las fotos y pienso que me perdí todo el encuentro con la cantidad de actividades que pasaban simultáneamente”, cuenta Tati Cabral de la comisión de Cultura del 32º Encuentro Nacional de Mujeres.
El encuentro que terminó días atrás ahora continúa en la línea del balance y con el pedido de justica tras los hechos ocurridos el lunes. La mañana canta fuera con sus calles iluminadas, sus verdes, su gente, sus soles. Tati Cabral llega joven, reverdece en ella un espíritu alegre, feliz, radiante. La sororidad del 32º Encuentro Nacional de Mujeres bulle adentro más ardiente que la propia sangre que corre por sus venas. Bebemos algo fresco mientras Miguel Romero, fotógrafo del diario, se anima a un café caliente.
Su voz es clara, “está complicado el pos encuentro. El encuentro terminó hace apenas unas horas y sin embargo seguimos de reunión ahora haciendo balances. Seguimos en reuniones y seguimos conectados con los grupos de whatsapp, todo sigue siento intenso”, subraya. Durante las jornadas del encuentro se organizaron y se plantaron tanto desde fuera como desde dentro una programación cultural horizontal.

Hubieron manifestaciones artistas diversas y de diferentes estilos, géneros, naturaleza. La ciudad fue una fiesta cultural en bares y plazas. “Hubo algunas actividades que se reprogramaron pero todo estuvo muy bien. No sé cómo lo vieron ustedes pero las actividades se ensancharon con actividades autoconvocadas que se fueron armando durante esos días. Hubo mucho más de lo que había en grilla y en la grilla ya había más de cien actividades. Además con el plus de que en cada actividad había mucha gente participando”, destaca Tati.
“La plaza 25 de Mayo y la Plaza Belgrano fueron puntos de encuentro muy importantes”, agrega. “Nos han felicitado mucho las encuentreras de otros años. En líneas generales y puntualmente también sobre las actividades culturales. Sintieron que fue un gran encuentro”. El sábado el sol hiende todo y un viento mece las copas de los árboles. La voz de Tati por momentos es grave. Agacha la cabeza y se recoge el pelo con las dos manos, respira hondo y al fin se reincorpora. Bebe algo fresco.
“Las mujeres se sintieron muy bien recibidas en la ciudad. Antes del encuentro habíamos tejido muchas alianzas con diferentes sectores de la sociedad. Hicimos un trabajo muy grande porque teníamos miedo de que haya problemas. Hablamos con la asociación de derecho penal, con el comité contra la tortura, con derechos humanos, entre otros. Durante mucho tiempo fuimos marcando el sentido profundo del encuentro”, explica.
Pueblos originarios
“Una de las características más fuertes del encuentro fue la fuerte presencia de los pueblos originarios. Fue hermoso”, destaca. “Vinieron muchas mujeres de El Impenetrable. Cuando comenzó el encuentro hablo Elizabeth González en qom y abrió un mar de lágrimas, fue emocionante. El taller de pueblos originarios fue uno de los más concurridos, vinieron de Guatemala, Honduras, había varios pueblos discutiendo sus problemas. Nos pareció bárbaro que este encuentro haya permitido esos espacios de reunión y debate.
Desafíos
Tati Cabral piensa las palabras, se desgrana ahora y busca definir algo que todavía está viviendo dentro. El encuentro no fue, todavía está sucediendo. “Creo que una de las cosas más valiosas o maravillosas que nos pasó fue el grupo que hemos armado en la Comisión Organizadora. Este grupo de otra forma no se hubiera armado, en las primeras reuniones nos dimos que éramos muy distintas pero sin embargo podíamos llevar adelante y organizar el 32º Encuentro Nacional de Mujeres.
Vamos a seguir construyendo desde la diversidad. Creo que va a quedar un frente, no sé si podría llamarlo, quizás no tenga nombre ahora pero pienso que quedarán por lo menos muchos grupos o un grupo que podremos trabajar y pensar cosas juntas. Las chicas que participaron del encuentro también sienten interés por hacer cosas. No nos van amedrentar y vamos a seguir trabajando”, expresa segura, firma, convincente.
“Vamos a buscar justicia”
El lunes, tras el acto de cierre del 32º Encuentro, un grupo de hombres y mujeres violentos en moto, con piedras y palos, ingresó en la plaza y atacó a las mujeres que estaban allí con sus mochilas esperando regresar a sus provincias. El grito “de guerra” era que se fueran, que “ya había sido suficiente”, así describió la escena el portal Marcha de Noticias.
“Lo que sucedió el lunes fue un mazazo para todas. Ya habíamos hecho el cierre y terminamos el Encuentro felices porque estaba todo bien. De repente nos topamos con este grupo de personas atacando a las mujeres encuentreras. No lo esperábamos. Hay gente que esperaba que haya lío y como no sucedió lo armaron ellos. El encuentro fue bárbaro y esto no puede empañar nada.
“Lo que pensamos es que el encuentro fue un éxito y fue alucinante. Hubo 71 talleres donde se debatió y se discutió en un clima saludable, hermoso. Ahora miro fotos y pienso que me perdí todo el encuentro con la cantidad de cosas que sucedieron simultáneamente. “Estas acciones del lunes el ataque a un sector de la sociedad a las mujeres fue un delito. Esto tiene que ir por la justicia. No fue ideológico, no es que hicieron una marcha para manifestarse en contra de algo. Este grupo fue a agredir directamente a las encuentreras. Fue cacería de mujeres. Fue horrible. Fue un contraste muy gris. Lo que estamos haciendo ahora es que la investigación avance, no hay que dejar pasar no solo por las mujeres sino por la misma sociedad. No puede haber un grupo persiguiendo a otras personas con piedras, cuchillos, palos, picanas. Hay chicas lastimadas y todo fue muy violento. Quizás como uno ya es más grande y no se sorprende con estas cosas. Pero las chicas más jóvenes quedaron con una sensación horrible. ¿De dónde sale todo esto? No había explicación”.

Ahora hace un silencio. Ella sabe de dónde salió todo esto. “Salió a flote el odio, el machismo, salió a flote lo que se podía pensar que había latente en la sociedad. Vamos a estar atentas a que esto se investigue y que no quede nada impune. Hubo una impunidad terrible. Además siguió al día siguiente. El hostigamiento no cesó con la violencia física ahí sino que continuó en los días posteriores. Tener el pelo de color, tener un tatuaje, es signo de encuentreras y eso parece que habilita a que la gente salga a cazar mujeres”, afirmó y volvió a la pausa. “Pero voy a insistir con lo que hablamos al principio, el encuentro fue una experiencia muy rica y estos hechos de violencia no pueden empañar lo que vivimos”










