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Día clave para España

La crisis catalana, que mantiene en vilo a millones de españoles, puede profundizar aún más las divisiones entre quienes adhieren al referéndum de independencia que debe celebrarse hoy en Cataluña y quienes califican de ilegal esa convocatoria. Un informe de analistas del Bank of America, Merrill Lynch, con sede en Londres, difundido en las últimas horas entre inversionistas advierte que un error en el manejo del conflicto por parte del presidente Mariano Rajoy podría restarle respaldos en el Parlamento y poner en peligro a su gobierno.

A pesar de todas las medidas adoptadas por el gobierno central de la península ibérica para impedir que se realice hoy en Cataluña la votación para decidir sobre la independencia de esa comunidad autónoma, una de las más ricas del país, las autoridades catalanas han resuelto seguir adelante con la polémica iniciativa que dio lugar en España a fuertes discusiones y a las opiniones más contrapuestas. El propio presidente Rajoy tildó al llamado a votar como “un golpe a la democracia” y “contrario a la ley”; e incluso se ordenó a la Guardia Civil a que proceda a incautar millones de boletas y sobres que estaban preparados para ser usados en la consulta.

Sin embargo, la Generalitat de Cataluña optó por redoblar su apuesta y reiteró el llamado a los más de cinco millones de catalanes que están habilitados para participar en el referéndum independentista. Frente a la embestida del gobierno central, con secuestros de urnas y votos impresos, las autoridades catalanas decidieron utilizar contenedores plásticos en la jornada de consulta. También anunciaron que se abrirán 2.315 colegios electorales y que, de todos modos, habr á alternativas para que los ciudadanos puedan ejercer su derecho a votar aún si se cierran colegios o se retiran urnas.

Con este escenario de fondo, el Bank of America Merrill Lynch envió desde Londres un informe a grandes inversores donde sostiene que la convocatoria al referéndum de independencia en Cataluña podría abrir las puertas a una ‘escalada de la tensión‘. Los analistas del banco no descartaban que el referéndum sea impedido por las medidas tomadas por el gobierno central y evaluaban que lo más importante para los operadores de peso del mercado será, en realidad, lo que pase después de este domingo. Pero un dato a tener en cuenta es que el informe que salió del corazón financiero londinense advierte que la crisis en Cataluña puede golpear a la estabilidad del gobierno Rajoy. En ese sentido, el banco sostiene que el gobierno con sede en Madrid está en minoría y el principal partido de la oposición, el PSOE, ha dado señales de no estar dispuesto a hacerle fáciles las cosas al Ejecutivo español en esta crisis. “Se trata de un equilibrio muy frágil y si la situación catalana no es manejada correctamente, podría dar una excusa para organizar un voto de no confianza que cuestionaría la supervivencia del Gobierno español. Esto podría traer de nuevo las preocupaciones del mercado que se vivieron al final de 2015 y a mediados de 2016 (período durante el que se celebraron dos elecciones para poder formar Gobierno)”, agrega el documento de Merrill Lynch.

Por su parte, el ministro de Economía español Luis de Guindos advirtió a los que impulsan la secesión que una ruptura de esa naturaleza sería “un suicidio” y explicó que la administración Rajoy está dispuesta a negociar nuevas condiciones económicas para Cataluña si los partidos independentistas aceptan dejar de lado sus planteos separatistas. En opinión del titular de la cartera económica, a Cataluña le ha ido y le va a ir mucho mejor si trabaja junta con el resto de España, no sólo desde el punto de vista económico y financiero, sino también en lo político y social. El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, a su vez aclaró que su gobierno no declarará en forma unilateral la independencia si finalmente no se puede votar.

Queda por ver si, a pesar de todo, se celebra el referéndum y si las autoridades catalanas que motorizan la separación logran hacer valer el peso que tiene la economía de esa comunidad autónoma, basada principalmente en sectores industriales y de servicios (y que le permite contar con PBI per cápita que está por arriba de la media de la Unión Europea) para influir en las decisiones de los electores.

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