Argentina, mejor preparada para el mercado laboral
En América Latina, Argentina es el país que tiene a su población en edad económicamente activa mejor preparada para el mercado laboral. Así lo asegura el último Informe Global de Capital Humano que acaba de hacer público el Foro Económico Mundial, y que ubica al país en el lugar 52° en un listado de 130 naciones del mundo que fueron evaluadas para conocer las capacidades y talentos de sus recursos humanos.
En el resto del mundo, en tanto, Noruega, Finlandia, Suiza y Estados Unidos son los países que mejor preparan a sus ciudadanos para acceder al mercado laboral, según este ranking del Foro Económico Mundial que fue elaborado a partir de un análisis que se hizo de distintos aspectos relacionados al capital humano, como la capacidad de admisión de las instituciones educativas, la aplicación y ampliación de capacidades en el trabajo, la formación de futuros trabajadores o la formación continuada de la generación actual de empleados, así como la amplitud y profundidad de los conocimientos y capacidades profesionales transmitidos.
Al presentar el informe, el economista, empresario alemán y fundador del Foro Económico Mundial, Klaus Martin Schwab, a la vez autor del libro titulado “La Cuarta Revolución Industrial”, observó que los vertiginosos cambios tecnológicos que experimenta el mundo impactan de lleno en el mundo laboral, generando una necesidad de nuevas capacidades. “Nos encontramos con una crisis de talento global. Necesitamos una nueva forma de pensar y una auténtica revolución para preparar nuestro sistema educativo para las exigencias del futuro”, sostuvo. En rigor, Schwab ya había planteado en su libro que el uso masivo de las nuevas tecnologías están cambiando la manera en la que se vive, se trabaja y se relacionan las personas en las complejas sociedades actuales. En su opinión, este nuevo escenario global -donde la incorporación de robots y el uso de sistemas automatizados son cada vez más común en el mundo del trabajo- obliga a repensar cómo los países se desarrollan y cómo las organizaciones generan valor.
En cuanto al ranking sobre la preparación para el mundo laboral en la región elaborado por el Foro Económico Mundial, el informe señala que en el caso argentino uno de los factores que le permitieron al país liderar el podio a nivel regional es el amplio abanico de capacitación en especializaciones que ofrecen las universidades del país, que lo ubican en el 19º puesto mundial, así como el alto grado de ingreso al nivel superior de educación, variable en la que la Argentina se ubica décima a nivel global.
Otro aspecto que destaca el informe es la proporción en la que mujeres y varones de Argentina acceden equitativamente a la escuela secundaria. De acuerdo al ranking el Foro, el país ocupa el primer lugar en el mundo en esa variable. Resulta muy alentadora la noticia que da cuenta que Argentina obtuvo el mayor puntaje de América Latina en cuanto a la formación de sus ciudadanos. Esto habla bien de la educación pública argentina que, más allá de las falencias que tiene y que deben corregirse, sigue demostrando que fue y es un elemento constitutivo en la conformación del país.
Chile, con una tasa de alfabetización que supera el 96 por ciento, se ubicó segundo en este ranking posicionándose en el puesto 53 a nivel global. México y Brasil, las dos mayores economías de la región, ocupan los lugares 69 y 77, mientras que Perú se posicionó en el lugar 66 y Colombia en el 68 en la lista mundial que midió las aptitudes de la población. De acuerdo con las puntuaciones establecidas por el estudio, sólo 25 países en el mundo aprovechan al menos el 70 por ciento del talento que tienen sus habitantes para desarrollarse en el ámbito laboral.
Adaptar los conocimientos y las destrezas a la nueva revolución tecnológica que sacude los cimientos de las sociedades es clave para enfrentar los desafíos del nuevo escenario laboral que se va imponiendo a escala planetaria. En un mundo que cada vez se parece más a una aldea global, el país no debe permanecer ajeno a estos cambios que exigen que las personas estén convenientemente preparadas para generar valor en las economías locales.










