Con la actividad fabril en el inicio
Por Ángeles de Dios de Martina- La reciente publicación de Entre la historia y la memoria. Fontana desde los orígenes a la autonomía municipal constituye una grata sorpresa.
Desde hace algunos años distintas iniciativas de escritores, investigadores o instituciones locales, interesadas por recuperar su pasado, están abocados a esta tarea. El rescate de sus orígenes, protagonismo de fundadores, crecimiento y presencia en el medio ha permitido conocer un importante volumen de trabajos que enriquecen la propia historia del Chaco. Es el caso de Fontana surgido mediante la iniciativa en 2013, de docentes del Instituto de Historia de la Facultad de Humanidades de la UNNE en el marco del programa La Universidad en el Medio. En el proyecto participaron profesores y alumnos, integrantes del municipio de Fontana, diversos organismos y la asociación civil Memoria de Nuestro Pueblo integrada por vecinos. El trabajo ha sido compilado por los doctores María Laura Salinas y Hugo H. Beck del Instituto de Investigaciones Geohistóricas (IIGHI) Conicet.

La obra está organizada en dos partes: la primera comprende la investigación acerca de los orígenes de Fontana, las colonias agrícolas, la industria y actividad fabril; la autonomía municipal y su evolución institucional con la creación en 1940 de la Municipalidad de Resistencia que comprendía Barranqueras, Vilelas y Fontana. Sucesivas gestiones, el crecimiento poblacional y económico, permitieron que en 1958 Fontana fuera creada como municipio de tercera categoría. Más adelante, cambios y progresos lograron no sólo su autonomía en 1972 sino ascender, en 2004, a la categoría de municipio de primera. Un aspecto fundamental del trabajo, es el dedicado a la ciudad y su patrimonio industrial. Destaca la autora de este capítulo los elementos que caracterizan la ciudad: la fábrica de los hermanos Fontana y sus instalaciones, el desarrollo industrial que la singularizó y los testimonios edilicios de esos años: chimeneas, galpones del ferrocarril y estación ferroviaria, la usina y las viviendas construidas en esos años.
La segunda parte, Memorias de nuestro pueblo, reseña la presencia de la asociación civil así denominada y las acciones emprendidas para la promoción cultural. Organizada en 2006, inició destacados trabajos entre ellos el rescate de las historias del pueblo en la voz de sus habitantes más antiguos testigos de su desarrollo y crecimiento; charlas sobre la historia de Fontana, muestras fotográficas, puesta en valor del patrimonio edilicio, la creación de un mural de la historia local (2007) del artista Juan Pablo Arias, la organización de un grupo de teatro y diversas actividades que prestigiaron la ciudad. A los autores antes cabe agregar la arquitecta María del Pilar Salas y los trabajos de Ricardo Sosa, Giselle Monzón y Olga Freschi. Distintos agradecimientos destacan la valiosa colaboración de la Dirección de Nivel Primario y sus directoras Miryam Gómez y Claudia Fernández y de otros organismos culturales de la provincia.
Un capítulo de interés lo constituye Testimonios, basados en entrevistas de los miembros de la asociación civil Memorias de Nuestro Pueblo a nueve protagonistas del lugar, que desde la historia oral, aportaron recuerdos y valiosa información del pasado. La publicación, lograda gracias a la gestión del intendente de Fontana, Antonio Rodas, está ilustrada con un importante número de fotografías que documenten los temas desarrollados. Son consignadas las fuentes editas e inéditas, la bibliografía consultada, obras generales, periódicos, cartografías y referencias bibliográficas. La portada reproduce un fragmento del mural La inmigración y corresponde destacar el cuidado tipográfico, su diseño y diagramación. Colorjet, Industria Gráfica, Resistencia, 152 páginas.










