Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°
Salud

¿Medicina holística o medicina sintomática?

La medicina holística es un método de sanación que busca ocuparse del cuerpo, la mente y el alma de la persona mediante terapias tradicionales y complementarias. Su objetivo es llegar a un estado de salud óptimo, en el que se previenen y se tratan las enfermedades.

La medicina en sus orígenes era holística, pues veía al hombre desde una visión de la totalidad, es decir, en la relación indisoluble cuerpo-mente, con una clara asociación y dependencia de su entorno, tanto del social como del ecológico. La medicina ayurvédica clásica de la India, como la medicina ancestral de la China y la occidental hipocrática tenían este planteamiento. 

elsa.jpg

Este concepto cambió alrededor del año 1700, cuando el filósofo francés René Descartes dio origen al reduccionismo, en el que rompió la visión cuerpo-mente hipocrática y se dedicó a mirar la estructura.

Se perdió la óptica preventiva propia de la medicina que promulgaba principios Hipocráticos, tales como: ‘Que tu alimento sea tu medicina’, entre otros.

Por el contrario, hoy día se privilegió al diagnóstico de los síntomas (insomnio, cefalea, artralgia, etc.) como el acto médico primordial como así también la aplicación de un ‘protocolo terapéutico’ idéntico para todas las personas, desconociendo la individualidad de cada paciente y su forma de vida.

Tal visión basada en la objetivación (y la pérdida de la subjetivación) ha sido una de las consecuencias más importantes de la crisis en medicina, pues en la actualidad –a pesar de todo el avance tecnológico y la altísima capacidad de diagnóstico– la humanidad está más enferma que nunca donde la medicina convencional no está dando una respuesta adecuada.

Esto significa que, cuando la medicina está orientada al diagnóstico de la enfermedad, se aleja del verdadero principio fundamental, que es mantener al paciente sano y potenciar su salud.

Si el médico se preocupara principalmente, en enseñarle al paciente la importancia de la alimentación correcta, la necesidad de ejercicio y la prioridad del equilibrio mental y emocional, sin olvidar el cuidado del medio ambiente, la mayoría de las enfermedades crónicas degenerativas podrían prevenirse.

Es decir, mientras que en el enfoque médico holístico del paciente el principal participante de la cura es el paciente; en la actuación médica clásica lo es el remedio (sintomático) que se encarga de aliviar pero tapa el alerta que nos manda el organismo de que algo está funcionado mal.

Y entonces:

¿Por qué ese medicamento no me mejora?, ¿por qué sigo igual de enfermo?, ¿por qué el médico no me cura?

La pregunta debería ser:

¿Cuál es la manera de vivir que debo adoptar para no enfermarme?

elsa2.jpg

Pues bien: no hay medicamento, médico o tratamiento más efectivo que el hecho de que el propio paciente asuma conscientemente su vida.

Por esto, uno de los papeles fundamentales del médico es el educativo. Debe hacerle entender al paciente que la eliminación farmacológica de los síntomas en ningún momento representa un hecho curativo y que el mejor tratamiento para cualquier enfermedad es sin lugar a dudas el preventivo.

Como médico debemos ayudar al paciente a modificar todo aquello que lo lleva a enfermar: física, anímica y espiritualmente.

Dr. Blas R. Vita

Master en Medicina Orthomolecular.

Te puede interesar